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Lectio Divina Dominical IV del Tiempo Ordinario Ciclo B

«¡Eres el Consagrado de Dios!»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: Deuteronomio 18, 15-20

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 94

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 7,32-35

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Marcos 1, 21-28

1,21: Llegaron a Cafarnaún y el sábado siguiente entró en la sinagoga a enseñar. 1,22: La gente se asombraba de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad, no como los letrados. 1,23: En aquella sinagoga había un hombre poseído por un espíritu inmundo, que gritó:
1,24: —¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: ¡el Consagrado de Dios!
1,25: Jesús le increpó:
—¡Calla y sal de él!
1,26: El espíritu inmundo lo sacudió, dio un fuerte grito y salió de él.
1,27: Todos se llenaron de estupor y se preguntaban:
—¿Qué significa esto? Es una enseñanza nueva, con autoridad. Hasta a los espíritus inmundos les da órdenes y le obedecen.
1,28: Su fama se divulgó rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

Seguimos leyendo los primeros párrafos del Evangelio de Marcos. Él tiene un deseo muy claro de presentar a Jesús como el Hijo de Dios, el Consagrado. En el Antiguo Testamento, nos encontrábamos nosotros con que Dios “adoptaba” a su pueblo pero Jesús vive una relación con Dios directa. Y esto es expresado en este capítulo 1 muchas veces. Lo dice Marcos mismo en el versículo 1, lo dice Juan el Bautista en el versículo 7, lo dice la voz de Dios Padre en el Bautismo en el versículo 11 y ahora, los demonios que tenían poseído a este pobre hombre, también lo dicen en el versículo 24.

La presentación es evidente en todo este capítulo. Seguimos hablando de la Buena Noticia, donde se cumple el plan salvífico de Dios y donde toda la historia del Pueblo de Israel llega a su plenitud y es universal para todos.

Este relato que hoy nos presenta la liturgia del domingo es el inicio de una serie de enseñanzas que Jesús realiza más con signos y gestos que con palabras. Tal vez la primera insistencia, es que si bien, después del pecado de nuestros padres, la humanidad completa estuvo fuertemente dominada por “el príncipe de este mundo”, y la enfermedad y la muerte habían sido un triunfo de éste, ahora el primer signo que Jesús muestra en su ministerio, es la liberación de un endemoniado. De esta manera Jesús demuestra que Él ha venido principalmente a destruir el reinado de Satanás y que siempre será victorioso sobre los espíritus inmundos.

Jesús se encuentra entonces en Cafarnaúm y desde allí comienza su actividad. Como un buen judío practicante lo vemos participando el día sábado en donde fue a enseñar a la sinagoga. Tanto al principio como al final del relato, se presenta a la gente que lo veía con gran asombro. Es un dato muy curioso, primero por la autoridad de la enseñanza, luego por la autoridad ante los demonios.

Jesús es presentado en este Evangelio como quien tiene autoridad tanto en gestos y palabras, que acompañan con su poder divino.  Y ni bien aparece Jesús en su vida pública, está presente el maligno para mostrar el combate entre los ejércitos del mal y sólo Jesús, quien es que los vence.

Es curioso que la misma tradición bíblica muestre a los ángeles con una inteligencia superior a los seres humanos. Y el demonio es un ángel que cayó y fue separado para siempre de Dios, del bien y de su Reino celestial. Por eso, es la batalla, para que nadie pueda alcanzarlo. Aquí es este ángel malo, quien reconoce a Jesús, el Hijo de Dios, el consagrado que ha venido a destruir el mal y a desterrar al maligno de este mundo.

Jesús es el “Santo de Dios”, que representa la perfección, la pureza y la autoridad completa de Dios. En Jesús no hay mancha alguna. Por eso también tiene autoridad sobre aquellos que están sucios y desean ensuciar a los demás. Los demonios ya saben que Jesús ha llegado para destruirlos y acabar con su poder. Por eso la frase que le dicen: “qué tienes Tú con nosotros, sabemos quien eres”.

Llama la atención que ahora sea el demonio quien identifica a Jesús como el Hijo de Dios. Mientras que el pueblo sólo observa los milagros.

Es este signo narrado muy sencillamente por Marcos donde Jesús dice “cállate y sal de él”. Basta la palabra de Aquel que es la Palabra, para que las cosas se realicen. Así como en el inicio, la Palabra daba las órdenes y las cosas comenzaban a existir, ahora es la Palabra hecha carne, que habla con autoridad, para liberarnos del mal.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿En qué ciudad estaba Jesús?
  3. ¿A dónde fue un día Sábado?
  4. ¿Qué es lo que hacía allí?
  5. ¿Qué decía la gente sobre Jesús?
  6. ¿A quién se encontró? ¿Qué le sucedía a esta persona?
  7. ¿Qué le decían a Jesús el espíritu inmundo?
  8. ¿Qué dijo Jesús al espíritu malo?
  9. ¿Qué ocurrió inmediatamente?
  10. ¿Qué volvió a decir la gente?
  11. ¿Qué hizo la gente divulgando por todas parte en Galilea?

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MEDITACIÓN

¿Qué me o nos dice Dios en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Jesús desde el principio se muestra cumplidor de las tradiciones religiosas. ¿Yo también participo de las celebraciones de la Iglesia? ¿Especialmente estoy atento a la Eucaristía dominical? ¿Sólo participo cuando “lo siento”?
  2. Es curioso que mucha gente dice “yo soy cristiano a mi manera” ¿Soy también de esos? ¿Cuándo los encuentro, soy capaz de ayudarlos a entender la importancia de participar en las fiestas de la comunidad eclesial?
  3. ¿Acepto las enseñanzas de Jesús? ¿Me dejo maravillar por lo que dice a mi vida? ¿Busco con insistencia todo lo que tenga que ver con las enseñanzas de Jesús para mí?
  4. Había un hombre poseído por el demonio. En verdad el maligno nos tienta y cuando cedemos a sus tentaciones, allí podemos decir que le damos entrada. ¿Puedes descubrir también esto en tu vida? Tal vez no toda la vida, pero puedes haberle entregado algo de tu vida para que allí haga un centro de operaciones donde Jesús no ha podido entrar ¿Cómo identificas esta situación?
  5. El mal habla desde dentro de cada uno de nosotros. ¿Cómo lo escucho? Ahora frente al Hijo de Dios, puedo reconocer a Jesús como mi liberador de estos males? Es un tema muy fuerte que debemos afrontar en nuestras vidas.
  6. ¿Dejo que el Señor pronuncie su Palabra sobre mi vida?
  7. ¿Me maravillo de todo lo que el Señor hace por mí?
  8. ¿Soy capaz de salir a anunciar “las maravillas de Dios” a los demás? ¿O sólo me dejo esto como una información privada en mi vida que no quiero compartir?

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ORACIÓN

¿Qué le digo o decimos a Dios?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Señor te damos gracias por que nos enviaste a tu único Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el Salvador.

Quiero escuchar sus enseñanzas, quiero vivir de verdad de acuerdo a ellas.

Señor sólo entre Tú y yo sabemos que hay muchas tentaciones en mi vida. Quiero pedirte que me ayudes a callar esas fuerzas que me hacen daño y también te pido que en tu nombre bendito salgan de mí. Pues me hacen daño.

Señor ayúdame contra el maligno enemigo tuyo.

Quiero ponerme en tus manos y así, con una nueva vida, poder consagrar mis fuerzas a anunciarte.

Gracias Señor por elegirme.

Amén.

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos nuestras intenciones de oración.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo interiorizo o interiorizamos la Palabra de Dios?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

«¡Eres el Consagrado de Dios!»

(Versículo 24)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

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ACCIÓN

¿A qué me o nos comprometemos con Dios?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Voy a profundizar sobre lo que significa todo el proceso de Jesús, el Señor, el consagrado de Dios. Y voy a elegir entre mis amistades a alguien a quien pueda anunciar a Cristo con un nuevo ardor. Así voy a ser misionero, con una persona mínimo.

En el grupo, dialogaré con todos para ver cuáles son los momentos en que le damos toda la importancia al encuentro con Jesús y al anuncio. Como el texto nos dice que todos maravillados corrieron a anunciar a Cristo, vamos a elegir como siempre un grupo específico, personas que sufren, ancianos en hospitales, niños en lugares con dificultades. Y anunciar la Buena Noticia, que implica que nos comprometemos con todos.

Lectio Divina Dominical III del Tiempo Ordinario Ciclo B

«Ha llegado el tiempo, el Reino de Dios está cerca»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: Jonás 3, 1-5.10

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 24

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 7,29-31

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Marcos 1, 14-20

  1,14: Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios 1,15: diciendo:
—Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios: arrepiéntanse y crean en la Buena Noticia.
1,16: Caminando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban una red al agua, pues eran pescadores.
1,17: Jesús les dijo:
—Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres.
1,18: Inmediatamente, dejando las redes, le siguieron.
1,19: Un trecho más adelante vio a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, que arreglaban las redes en la barca. 1,20: Los llamó. Ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con él.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El Evangelista Marcos era un discípulo del Apóstol Pedro quien, como dicen los historiadores, es intérprete de la cabeza de la Iglesia, poniendo por escrito lo que Pedro proclamaba.

Este relato comienza  diciendo que después que Juan el Bautista fue entregado a las autoridades que lo arrestaron, este verbo luego se utiliza cuando entregan a Jesús para la Pasión. Es un fuerte paralelismo de lo que ocurrirá con el Maestro. Pero esto inicia la proclamación de la “Buena Noticia”. Es la novedad. Tal vez, la palabra griega “euangelion” evoca también a Isaías capítulo 40 donde la buena noticia sólo procede de Dios.  Es importante entonces unir estos conceptos, pues Jesús, que es Dios, es en verdad quien anuncia la única Buena Noticia esperada por toda la humanidad. Por eso la alusión directa a que “el tiempo se ha cumplido”, ya no hay que esperar más, el Mesías prometido ha llegado. Pero para encontrarlo, para que la Buena Noticia sea verdaderamente buena, exige una conversión.

Repasemos este versículo con todo su contenido: Hablar del cumplimiento del tiempo, es recordar la división de la historia humana. El “calendario” ha llegado a su meta final. Dios está con nosotros. Aún cuando es una frase tan sencilla, detrás está toda la teología del pueblo de Israel. El concepto del “Reino de Dios” se refería al desarrollo del juicio de Señor sobre la creación. Empieza el establecimiento del gran cambio.

La palabra conversión o arrepentimiento, implica no sólo el reconocer lo mal que cada uno había hecho, sino también un cambio en la vida, un marchar para otro rumbo. Un seguimiento discipular del Señor y la aceptación de su novedad.

Y lo siguiente en esta declaración es “crean en la Buena Noticia”. Creer es el despertar de la fe adormecida. La fe como don de Dios interna potencialmente en cada uno debe ser llamada en la conciencia para que se transforme en “acto de fe”. Creer no es un acto intelectual, creer es un acto vivencial que transforma toda la vida, desde el interior hacia el exterior. Así, entonces con la fe hay una re-orientación de la vida, del rumbo y del destino. “El pueblo que andaba en tinieblas vió una gran luz”.

Si la fe no transforma, no sirve. Lo que desde el idioma griego conocemos como “metanoia”, quiere decir literalmente “más allá de la mente”,  su significado es retractarse, corregirse, cambiar de rumbo, de dirección. Se podía usar en los que iban por un camino, y cuando se daban cuenta que el camino no era el correcto, debían volver y tomar otro camino.

Esta palabra también es usada asociando su significado al arrepentimiento y la transformación o conversión entendida como un movimiento interior que surge en toda persona que se encuentra alguna ausencia en sí misma. En tiempos de los primeros cristianos se decía del que encontraba a Cristo que había experimentado una profunda metanoia, como sinónimo de revelación divina o epifanía.

La metanoia también es denominada como una transformación profunda de corazón y mente a manera positiva. Hay teólogos que sugieren que la metanoia es un examen de toda actividad vital y una transformación de la manera como se ven y aceptan las personas y las cosas.

Por esa misma razón, el relato continúa en forma muy sintética con el llamado que Jesús hace de sus primeros discípulos, que eran pescadores y desde ahora serán pescadores de hombres. Un cambio de vida profundo.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿Qué había sucedido con Juan el Bautista?
  3. ¿Qué hizo Jesús inmediatamente?
  4. ¿Cuál fue el anuncio que hizo primero?
  5. ¿Cuántas veces aparece “Buena Noticia” en el texto?
  6. ¿Qué implica creer en la Buena Noticia?
  7. La conversión solicitada por Jesús ¿hacia dónde apunta?
  8. ¿A quiénes llamó después y con qué objetivo?
  9. ¿Qué hicieron aquellos que Jesús llamó?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Aunque el texto parece también parece muy breve, me lleva a preguntarme con sinceridad sobre el Evangelio ¿Es realmente una buena noticia para mí? ¿o es sólo una historia sobre Jesús que no toca mi existencia más profunda?
  2. Los judíos están esperando al Mesías y no se dan cuenta que ya llegó. Para aceptarlo hay que reconocer primero los errores y convertirse. ¿Estoy dispuesto a convertirme? ¿Soy capaz de reconocer en Jesús, a quien me trae la “Buena Noticia” a mi vida?
  3. Quiero poner nombres claros a los obstáculos que yo pongo para arrepentirme.¿Será el orgullo? ¿Podré decir que por vanidad no deseo cambiar?
  4. Jesús sale a buscar a sus seguidores. ¿Me dejo encontrar por Jesús? ¿Dejo que Él me llame por mi nombre, me ofrezca una misión?
  5. Ser pescador de hombres… ¿Qué significaría hoy para mí, que el Señor me llame a pescar a otras personas? ¿Soy capaz de salir como misionero a busca a otros para que conozcan al Señor?

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ORACIÓN

¿Qué le digo o decimos a Dios?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Señor te damos gracias por que nos enviaste a tu único Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el Salvador.

Nosotros esperamos también en nuestras vidas una buena Noticia. Y a veces no nos damos cuenta que Tú ya estás en nuestras vidas. Señor que te reconozcamos, como nuestra única Buena Noticia, y que no busquemos más a otros que nos salven, fuera de Ti mismo. 

Gracias por volver a llamarnos por nuestro nombre, Señor insiste en nosotros. Somos duros de corazón, pero queremos seguirte. Renuévanos el llamado, no dejes Señor de llamarnos para que seamos también nosotros pescadores de hombres.

Amén

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos nuestras intenciones de oración.

.

CONTEMPLACIÓN

¿Cómo interiorizo o interiorizamos la Palabra de Dios?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

«Ha llegado el tiempo, el Reino de Dios está cerca»

(Versículo 15)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

.

ACCIÓN

¿A qué me o nos comprometemos con Dios?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas.  Necesito internalizar la Buena Noticia, pero también necesito hacer algo hacia afuera, una actividad que demuestre que sí estoy convencido de Jesús el Señor y Salvador. Buscaré a alguna persona que conozco y que puedo ser también puedo ser misionero hablando de Jesús con esta persona.

En el grupo, buscamos las veces que nos ponemos obstáculos para no creer en Jesús y todas las cosas que ponemos como excusas normalmente. Diseñar un proceso personal y comunitario para no ceder a estas tentaciones. También es el momento de ser pescadores de otras personas para Cristo. Aún cuando no se vea bien, lo importante es lo que nos dirá Jesús al fin de los tiempos.

Lectio Divina Dominical II del Tiempo Ordinario Ciclo B

«Maestro, ¿Dónde vives?»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: 1 Samuel 3, 3b-10.19

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 39

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 6, 13c-15a.17-20

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Juan 1, 35-42

1,35: Al día siguiente estaba Juan con dos de sus discípulos. 1,36: Viendo pasar a Jesús, dice:
—Ahí está el Cordero de Dios.
1,37: Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. 1,38: Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dice:
—¿Qué buscan?
Respondieron:
Rabí —que significa maestro,— ¿dónde vives?
1,39: Les dice:
—Vengan y vean.
Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde.
1,40: Uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro. 1,41: Andrés encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
—Hemos encontrado al Mesías —que traducido significa Cristo—.
1,42: Y lo condujo a Jesús.
Jesús lo miró y dijo:
—Tú eres Simón, hijo de Juan; te llamarás Cefas —que significa Pedro—.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El Evangelista Juan, habla de Juan el Bautista en varias ocasiones. Aquí nos recuerda que en primer lugar hubo un hecho histórico, un nuevo anuncio: “Ahí está el cordero de Dios”. Juan el Bautista tenía todas las cualidades para decir quién era Jesús. Por segunda vez les dice a todos quién es Jesús. Es el Testimonio el que provoca entonces que algunos discípulos de Juan comenzaran a seguir al Maestro.

El evangelista nos muestra un verdadero camino que nos permite entender qué significa ser discípulos del Señor:

Todo comienza con el anuncio pronunciado por un testigo cualificado, que es Juan el Bautista.

Luego viene el deseo de seguir al Señor en el interior, que se realiza en una acción concreta: ir detrás de él y preguntarle: “¿Maestro, donde vives?

Del seguimiento de Jesús se inicia el encuentro que está compuesto de experiencia personal y comunitaria. Una vivencia con el Señor. Experimentar significa salir de los propios límites para ir más allá y encontrarse con el otro. En este caso con el mismo Jesús. Es decir, se va descubriendo el misterio de Cristo, desde un encuentro con Él, mientras se va realizando la gran síntesis de la vida y de la fe. Fue tan importante esto, que hasta la hora en que encontraron a Jesús recordaron: “eran las cuatro de la tarde”.

Pero el encuentro con Jesús no queda sólo en la intimidad. El sentido existencial del Maestro, lo pone a revisar su propia identidad, en confrontación con su vida. Es tan fuerte esta emoción, que salen a buscar a otros y a contarles lo que ellos mismos han experimentado, pero lo hacen con una profesión de fe: “hemos encontrado al Mesías”. Esta fe expresada, es también el paso al apostolado. Es decir de discípulos a Misioneros.

Y Andrés, luego de haber vivido esta experiencia conduce a su hermano a Jesús, quien le cambia el nombre y de Simón, lo llama “Cefas” (que en español se dice Pedro). El nombre siempre indica la misión y aquí es la misión de ser la piedra donde se edificará la Iglesia.

Este texto tiene singular importancia porque nos muestra el origen de la fe y en su transmisión mediante el testimonio. Es un verdadero itinerario de fe y ante un descubrimiento del misterio de Jesús a través del conocimiento y la adhesión gradual de los discípulos, después de la primera manifestación  de Jesús como Mesías.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿Quién es el que señala a Jesús como “cordero de Dios”?
  3. ¿Qué importancia tiene que haya sido Juan el Bautista el que lo diga?
  4. ¿Qué hicieron los discípulos de Juan?
  5. ¿Qué le preguntaron a Jesús?
  6. ¿Qué contestó Jesús?
  7. ¿Qué hicieron los discípulos entonces?
  8. ¿Qué hora era? ¿Porqué importaba la hora?
  9. ¿Qué sucedió al día después? ¿Qué decían estos seguidores de Jesús?
  10. ¿Quién le presentó a Simón a Jesús?
  11. ¿Qué hizo Jesús con Simón?
  12. ¿Por qué lo hizo?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Aunque el texto parece breve es todo un itinerario de Fe. Si yo reviso mi fe ¿Recuerdo a aquellos que me enseñaron la fe cristiana? ¿Qué podría decir de estas personas? ¿Doy gracias a Dios por la vida de aquellos que me enseñaron la fe?
  2. La fe es una cadena de transmisiones que viene desde estos primeros apóstoles. ¿Soy consciente que el acto de creer que yo profeso, es producto de una transmisión como en cadena y que hay cientos de eslabones que son personas concretas que muchos dieron su vida para que yo crea?
  3. También yo estoy llamado a ser testimonio creíble del Señor ¿Cómo es mi testimonio? ¿Mi simpatía para con todos? ¿Mi estado de humor? ¿Mi vida cristiana?
  4. ¿Hablo del Señor, lo señalo siempre en mi vida como salvador y redentor?
  5. ¿También yo quiero seguir al Señor? ¿Lo busco, lo encuentro en la oración, me mantengo unido a Él?
  6. También yo presento a Jesús ¿Busco a mis amigos más cercanos para llevarlos al encuentro con el Maestro?
  7. Simón tenía sus planes, él era pescador. Jesús le cambió el nombre y la misión ¿Dejo que el Señor me vaya orientando hacia la misión que Él me tiene reservada? ¿O me mantengo en mis propias decisiones y objetivos sin abrirme a la gracia de nuevas opciones?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que como oración tomemos de la segunda Lectura de la Primera carta a los Corintios el Capítulo 6, versículo 17 para ir presentando nuestras oraciones:

6,17: Pero el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.

Por ejemplo, decimos:

“Jesús, maestro, que siempre te busquemos a Ti y no andemos errantes buscando en otros lugares o filosofías modernas verdades a medias. Queremos estar contigo” y respondemos:

Pero el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos nuestras intenciones de oración y luego de cada una de ellas respondemos con el versículo de la carta de Pablo.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

«Maestro, ¿Dónde vives?»

(Versículo 38)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas.  Es un proceso importante que yo debo seguir para crecer en la fe. No es cualquier cosa, estamos dejando que el Señor nos abra una nueva puerta. Voy a realizar una acción a favor de alguien que realmente me necesite. Algo humilde, sencillo en que yo me muestre servicial. Busco a la persona y realizo esta acción. Quiero evangelizar con mi ejemplo.

 

En el grupo, hacemos un repaso de todas las personas que nos evangelizaron a cada uno y pedimos por ellas, dando gracias por su vida y su ejemplo. Luego nos proponemos ser ejemplo para los demás y decimos una acción pública que haremos como grupo, para testimoniar que Jesús es el Cordero de Dios. Algo que manifieste también la alegría de ser cristianos, especialmente con los más necesitados.

Lectio Divina Dominical del Bautismo de Jesus Ciclo B

«Él los bautizará con el Espíritu Santo»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: Isaías 55, 1-11

SALMO RESPONSORIAL: Salmo Leemos Isaías 12, 2-6

SEGUNDA LECTURA: Primera de Juan 5, 1-9

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Marcos 1, 7-11

  1,7: Y predicaba así:
—Detrás de mí viene uno con más autoridad que yo, y yo no soy digno de agacharme para soltarle la correa de sus sandalias. 1,8: Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo.
1,9: En aquel tiempo vino Jesús de Nazaret de Galilea y se hizo bautizar por Juan en el Jordán. 1,10: En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma. 1,11: Se oyó una voz del cielo que dijo:
—Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El evangelista Marcos comienza su “Buena Noticia” o Evangelio situando a Juan el Bautista en el desierto, recordando lo que ya estaba escrito en el libro del profeta Isaías (en el Capítulo 40). Vendría un mensajero delante del Señor. Sin embargo, el mensaje que trae el bautista es muy claro y sencillo. Hay que convertirse del mal realizado, hay que pedir perdón por los pecados y hay que bautizarse.

El verbo bautizar significa sumergir, lavar. El bautismo es una inmersión en el agua, que representa la purificación, pero también de vida. El agua siempre ha servido para purificar, en el Antiguo Testamento lo encontramos por ejemplo en el diluvio, donde Dios limpió al mundo contaminado, a través del agua. El paso del mar Rojo es también visto como una purificación. Y la Ley de Moisés propone muchas formas rituales de purificación con el agua. Algunos de los profetas también  anuncian una efusión de agua purificadora del pecado. A veces se caía en un ritualismo exterior, que incluso el mismo Jesús criticó. Lo importante es que la práctica de la limpieza con agua, era común incluso como signo para la pertenencia al pueblo de Israel, sobre todo cuando iba acompañado de un sincero arrepentimiento de los pecados.

Los esenios hacían rituales de bautismo según las escrituras de los historiadores. Y aún los rabinos bautizaban en el río a aquellos que venían de otros grupos fuera del pueblo elegido, para poder incorporarlos plenamente. Tal vez este bautismo de Juan, es más comparable a lo que estamos recordando, introducir verdaderamente al pueblo de Dios, aún a aquellos que perteneciendo por raza, habían despreciado los mandamientos y habían pecado. Pero lo elementos que aparecen en el texto son interesantes: Juan estaba en el desierto, que recordaba los 40 años de purificación del pueblo al salir de Egipto para llegar a la Tierra Prometida. Iba hasta el río Jordán a predicar, que fue el río por donde pasó Josué para recibir la herencia. Es decir son muchos elementos unidos, para recordarnos toda la historia de la Salvación anterior. Sin embargo, Juan mismo dice que él está realizando un bautismo preparatorio para el verdadero que vendrá con el Mesías. Sobre todo cuando aclara, yo bautizo con agua, pero el que viene detrás de mí bautizará con el Espíritu Santo (es decir, que la “limpieza” será definitiva, ya no material y externa, sino espiritual e interior).

Marcos presenta un escrito muy simple para detallar este momento, pero al igual que los otros sinópticos indica que la vida pública de Jesús comienza en el momento en que se presentó para ser bautizado por Juan.

Si hiciéramos un repaso de la vida de Jesús podemos decir que sus grandes momentos son:

  1. Engendrado por obra y gracia del Espíritu Santo
  2. Su nacimiento en Belén
  3. Adoración de los Magos
  4. Presentación en el Templo
  5. Huída a Egipto
  6. Regreso de Egipto
  7. Peregrinación a Jerusalén con sus Padres, donde Él se queda enseñando a los maestros de la Ley y tenía doce años.

Desde ese momento, en que tenía doce años según el evangelista Lucas, no hemos vuelto a saber nada, hasta este momento que el mismo Lucas nos dice que tenía treinta. Ese tiempo desde los doce años hasta los treinta lo conocemos como la vida privada de Jesús.

Ahora comienza entonces su vida pública. Y Posiblemente sea Marcos, el primero que escribe su Evangelio y comienza por este momento, pues es el más significativo. Es tan importante que cuando tuvieron que restituir a Judas Iscariote, para completar el número de los doce apóstoles, Pedro en su discurso dijo que tenía que ser un seguidor de Jesús, es decir  un discípulo desde el Bautismo de Juan (puedes ver en Hechos de los Apóstoles 1, 21-22).

El evangelista Marcos narra en sólo tres versículos cortos el Bautismo de Jesús por Juan. Lo primero que queda en claro, es que aparecen las tres personas de la Santísima Trinidad juntas, en un mismo pasaje. El texto más que del Bautismo en sí de Jesús, lo que nos dice es la unidad del único Dios verdadero. El Hijo que desciende al Jordán, el Espíritu Santo que llega directamente sobre Jesús y la voz del Padre, que lo reconoce diciendo “Tú eres mi hijo amado, en el que me complazco”.

Una observación sobre las expresiones: “Vio el cielo abierto y el Espíritu Santo bajando sobre Él como paloma”. Esta expresión es muy antigua, quiere decir “directamente”. El Espíritu de Dios, no es un ser vago o difuso en el cosmos. Él está conjuntamente con el Padre y el Hijo. Al ser la paloma un ave muy “casera” que está siempre en su palomar, lo que quiere referirse el texto es que “como paloma” significa directamente y sin dar vueltas. Y la voz del Padre, voz que se escuchó en la creación, ahora, con Jesús el nuevo Adán, en el que tiene puesta su complacencia, pues es Él quien rehará el plan que Dios tenía reservado para la humanidad desde la eternidad.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿Qué decía Juan sobre sí mismo?
  3. ¿Qué decía sobre el que vendría detrás de Él?
  4. ¿Juan se siente digno de anunciarlo? ¿Qué expresión usó?
  5. Juan bautizaba con agua ¿Con qué bautizará el que viene?
  6. ¿Qué hizo Jesús cuando llegó al Jordán?
  7. ¿Qué signos se vieron después que salió del agua?
  8. ¿Qué significa que el Espíritu Santo bajó sobre Jesús como Paloma?
  9. ¿Porqué es importante la voz del Padre sobre su Hijo? ¿A quién representa Jesús?

.
MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Te has dado cuenta que en algunas ocasiones los cristianos nos sentimos más seguros y con gran autoridad por conocer de Cristo, incluso a veces tristemente hasta despreciando a los demás ¿Está bien esta actitud?
  2. ¿Qué nos diría a nosotros Juan el Bautista cuando nos viera muy orgullosos frente al mundo por ser discípulos de Cristo?
  3. ¿Acaso no hemos puesto más fuerza en cosas externas como adornos, vestimentas, edificios… y sobre eso nos vanagloriamos?
  4. ¿Qué deberíamos decir hoy ante la presencia de Juan el Bautista? ¿Hacemos el esfuerzo por imitarlo?
  5. Jesús es Dios, merece toda la adoración y gloria, y aún así, fue a presentarse para ser bautizado por Juan  ¿A qué clase de humildad me invita hoy el Señor? ¿Es posible imitar la humildad del salvador?
  6. Volvamos sobre los privilegios que tenemos los cristianos… ¿No será que hacemos demasiado alarde de los privilegios cristianos, y nos olvidamos de ser humildes?
  7. ¿Dejamos que el Espíritu Santo venga sobre nosotros? ¿Lo invocamos con frecuencia? ¿Le pedimos que nos asista en todas las actividades de nuestra vida? ¿Somos dóciles a la acción del Espíritu Santo en nuestra vida? O ¿somos tercos y dejamos que nuestros caprichos manden?
  8. ¿Escucho la voz de Dios? ¿Soy consciente que escuchar es también obedecer?
  9. ¿Reconozco todos los días de mi vida que Jesús es el salvador y redentor de la humanidad, en la que me incluyo?

.

ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que como oración tomemos la segunda Lectura de la Primera carta de Juan capítulo 5

5,1: Todo el que cree que Jesús es el Cristo es hijo de Dios y todo el que ama al Padre ama también al Hijo.
5,2: Si amamos a Dios y cumplimos sus mandatos, es señal de que amamos a los hijos de Dios. 5,3: Porque el amor de Dios consiste en cumplir sus mandatos, que no son una carga.
5,4: Todo el que es hijo de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que venció al mundo: nuestra fe.
5,5: ¿Quién vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 5,6: Es el que vino con agua y sangre, Jesucristo: no sólo con agua, sino con agua y sangre. Y el Espíritu, que es la verdad, da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. 5,7: Tres son los testigos:5,8: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan. 5,9: Si aceptamos el testimonio humano, más convincente es el testimonio de Dios.

Amén

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

.

CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

«Él los bautizará con el Espíritu Santo»

(Versículo 8)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

.

ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Aunque ya conozca el texto desde mucho tiempo, quiero dedicarle mi oración fecunda. ¿A qué me invita? Para demostrar que sí estoy haciendo lo que el Espíritu me impulsa y escucho la voz del Padre, voy a dejar de pensar en mí mismo, para hacer algo por los demás. Una acción concreta, como visitar a un enfermo, a un privado de libertad, o a alguien que lo necesite. Haré una acción que demuestre que sí estoy tomando en serio la voluntad del Señor.

En el grupo, vamos a buscar lo que significa sumergirse en el misterio trinitario. Haremos un cartel para la comunidad intentando expresar lo que sentimos al ser cada uno parte de este misterio, al que nos rescató Cristo, y haremos una actividad festiva, que demuestre nuestra alegría cristiana.

Lectio Divina Dominical II después de la Navidad Ciclo B

«Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron»
 Hno Ricardo Grzona, frp
 
Para descargar gratuitamente los documentos y/o audio o mp3, click en  “E-BOOK PDF” y/o “AUDIO MP3″ o en Download

PRIMERA LECTURA: Eclesiástico 24, 1.8-12

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 147, 12-15.19-20

SEGUNDA LECTURA: Efesios 1, 3-6.15-18

.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Juan 1, 1-18

  1,1: Al principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
1,2: Ella existía al principio junto a Dios.
1,3: Todo existió por medio de ella, y sin ella nada existió de cuanto existe
1,4: En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres;
1,5: la luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.
1,6: —Apareció un hombre enviado por Dios, llamado Juan, 1,7: que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él.
1,8: Él no era la luz, sino un testigo de la luz.
1,9: La luz verdadera que ilumina a todo hombre estaba viniendo al mundo.
1,10: En el mundo estaba, el mundo existió por ella, y el mundo no la reconoció.
1,11: Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.
1,12: Pero a los que la recibieron a los que creen en ella, los hizo capaces de ser hijos de Dios:
1,13: ellos no han nacido de la sangre ni del deseo de la carne, ni del deseo del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.
1,14: La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y verdad.
1,15: Juan grita dando testimonio de él: Éste es aquél del que yo decía: El que viene detrás de mí, es más importante que yo, porque existía antes que yo.
1,16: De su plenitud hemos recibido todos: gracia tras gracia.
1,17: Porque la ley se promulgó por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad se realizaron por Jesús el Mesías.
1,18: Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, Dios, que estaba al lado del Padre. Él nos lo dio a conocer.
El ángel la dejó y se fue.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

San Juan, el evangelista, escribe su Evangelio después de todos los demás. Pasados los años noventa de nuestra era. Y esto implica que todo lo escrito es producto de una reflexión con su comunidad de todo lo acontecido en su vida con el Señor. Una vez que se termina de escribir, se culmina con este texto que coloca adelante, como una síntesis de lo que viene después. Es como un himno de reconocimiento a Jesús, el Hijo de Dios. Vamos a ir parte por parte del texto.

Detengámonos en el Versículo 1

1,1: Al principio existía la Palabra
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.

En un solo versículo, aparece tres veces “Palabra” y es con mayúscula. En griego, “logos” significa, verbo, acción, palabra pronunciada. Y debemos entender que para los Judíos la “palabra” implicaba a la persona. Por esta razón es tan importante. Lo que se dice es también el interior. O sea “quien lo dice”

Primero: nos recuerda que existía desde el principio. O sea, desde el origen de todo. Podemos afirmar, antes de la creación, cuando el principio de los tiempos, “existía”

Segundo: dice que esta “Palabra estaba junto a Dios” Existir al principio y estar desde el principio. Es decir, nos habla de la Eternidad. En este “Estaba” con Dios, nos abre un poco más pero no culmina.

Tercero: queda aclarado entonces que “la Palabra era Dios”. Es decir, usando una fórmula pedagógica, Juan nos dice que la Palabra: Existía, estaba y era Dios. Si nos damos cuenta literalmente, de sustantivo, pasa a sujeto.

A Juan le interesa dejar aclarado que cuando Dios habla, su Palabra es tan perfecta, que ya forma una nueva persona. Esto nos ayuda a ir entendiendo la Trinidad. El Padre y el Hijo, siendo un único Dios verdadero, son personas diferentes.

En los versículos que siguen, Juan insiste en la idea central que quiere transmitirnos de todo su Evangelio: La Palabra existía junto a Dios y por medio de la Palabra se hizo todo cuanto existe. Es decir, que la creación, desde el inicio del Génesis, cuando Dios pronuncia: “hágase” esa es la Palabra perfecta, por la cual se hicieron todas las cosas.

Y esta Palabra estaba la vida, que fue transmitida a la humanidad. Y la “Vida” es la luz de la humanidad, que viene a brillar, especialmente en medio de las tinieblas.

Juan nos compara la diferencia entre la luz y las tinieblas, como la de Dios y su enemigo el diablo (que se había hecho príncipe del mundo y de la humanidad). Por eso Juan dice que la “Luz” vino a brillar en la oscuridad, y los que viven bajo el dominio de la oscuridad no lograron comprenderla.

Por lo tanto “la Palabra” es la Segunda Persona Divina de la Santísima Trinidad, que como veremos más adelante se hace carne por nosotros, en el seno virginal de María, y es Jesús de Nazareth, el Cristo.

La aclaración de Juan es que por “la Palabra” encarnada, todos hemos recibido la gracia, y que a través de la gracia podemos llegar a conocer a Dios en su gloria y ser partícipes con Él de la vida en abundancia.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿A qué se refiere cuando dice “en el principio”?
  3. ¿A quién se refiere cuando dice: “la Palabra era Dios”?
  4. ¿Cuál es la relación entre la luz y las tinieblas?
  5. Según Juan ¿Todos recibieron la luz del Señor?
  6. ¿Qué pasa con los que recibieron la luz?
  7. ¿Qué obra en nosotros la Palabra de Dios que se hizo carne?

.
MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Si quisiera analizar mi fe ¿hasta qué punto yo digo y vivo que creo en Jesús, la Palabra eterna que el Padre pronuncia para salvarme? ¿Entiendo las implicancias de mi fe?
  2. ¿Mi relación con Jesús, que es la Palabra de Dios encarnada es frecuente y tengo respeto y reverencia?
  3. ¿Podría hacer una lista de todas las cosas que son oscuridades en mi vida?
  4. ¿Dejo que Jesús ilumine todas mis realidades? ¿O escondo algunas cosas en las que no quiero que llegue la luz? ¿Por qué?
  5. Cuando contemplo a Jesús, y me detengo en su Persona Divina, ¿contemplo su gloria?
  6. Estoy ante el texto más profundo de toda la Sagrada Escritura, y es cuando me explican que de la Eternidad, Dios mismo envió a su Hijo único para salvarnos ¿Estoy totalmente consciente de lo que significa esto?
  7. ¿Le pido a Jesús que me haga conocer a Dios cada vez más? ¿Y conociendo a Dios entiendo su plan salvador?
  8. En mi vida ¿voy haciendo que la Gracia del Señor se manifieste?

.

ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que como oración tomemos la segunda Lectura de la carta a los Hebreos capítulo 1

1,1: En el pasado muchas veces y de muchas formas habló Dios a nuestros padres por medio de los profetas.

1,2: En esta etapa final nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien nombró heredero de todo, y por quien creó el universo.
1,3: Él es reflejo de su gloria, la imagen misma de lo que Dios es, y mantiene el universo con su Palabra poderosa. Él es el que purificó al mundo de sus pecados, y tomó asiento en el cielo a la derecha del trono de Dios;

1,4: Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor es el Nombre que ha heredado.
1,5: ¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy? Y en otro lugar: Yo seré para él un padre, él será para mí un hijo.

1,6: Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: Que todos los ángeles de Dios lo adoren.

Amén

Que tu oración sea un frecuente dar gracias por creer y vivir en Jesús y en su Iglesia. Pídele la gracia de una conversión sincera, para que celebrando su primera venida puedas esperar su regreso al fin de los tiempos.

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

.

CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

 

La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros (Versículo 37)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

.

ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Hoy es un día muy especial y voy a celebrarlo haciendo algún cambio profundo en mi vida. Voy a dedicar mi tiempo para servir a alguien que lo necesita y voy a proponerme saludar a alguna persona que esté sola y compartir el mejor regalo que Dios me dio que es mi tiempo con alguien, recordando que Jesús entró en el tiempo para salvarnos.

En el grupo, vamos a orar juntos invitando a otras personas, y nos proponemos hacer una actividad que manifieste alegría y vamos a estar alegres en el Señor, compartiendo con aquellos que más precisan una sonrisa de esperanza.

Lectio Divina de la Natividad del Señor y Dominical de la Sagrada Familia Ciclo B

«Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron»
 Hno Ricardo Grzona, frp
 
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PRIMERA LECTURA: Isaías 52, 7:10

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 97

SEGUNDA LECTURA: Hebreos 1, 1-6

.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Juan 1, 1-18

  1,1: Al principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
1,2: Ella existía al principio junto a Dios.
1,3: Todo existió por medio de ella, y sin ella nada existió de cuanto existe
1,4: En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres;
1,5: la luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.
1,6: —Apareció un hombre enviado por Dios, llamado Juan, 1,7: que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él.
1,8: Él no era la luz, sino un testigo de la luz.
1,9: La luz verdadera que ilumina a todo hombre estaba viniendo al mundo.
1,10: En el mundo estaba, el mundo existió por ella, y el mundo no la reconoció.
1,11: Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.
1,12: Pero a los que la recibieron a los que creen en ella, los hizo capaces de ser hijos de Dios:
1,13: ellos no han nacido de la sangre ni del deseo de la carne, ni del deseo del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.
1,14: La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y verdad.
1,15: Juan grita dando testimonio de él: Éste es aquél del que yo decía: El que viene detrás de mí, es más importante que yo, porque existía antes que yo.
1,16: De su plenitud hemos recibido todos: gracia tras gracia.
1,17: Porque la ley se promulgó por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad se realizaron por Jesús el Mesías.
1,18: Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, Dios, que estaba al lado del Padre. Él nos lo dio a conocer.
El ángel la dejó y se fue.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

San Juan, el evangelista, escribe su Evangelio después de todos los demás. Pasados los años noventa de nuestra era. Y esto implica que todo lo escrito es producto de una reflexión con su comunidad de todo lo acontecido en su vida con el Señor. Una vez que se termina de escribir, se culmina con este texto que coloca adelante, como una síntesis de lo que viene después. Es como un himno de reconocimiento a Jesús, el Hijo de Dios. Vamos a ir parte por parte del texto.

Detengámonos en el Versículo 1

1,1: Al principio existía la Palabra
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.

En un solo versículo, aparece tres veces “Palabra” y es con mayúscula. En griego, “logos” significa, verbo, acción, palabra pronunciada. Y debemos entender que para los Judíos la “palabra” implicaba a la persona. Por esta razón es tan importante. Lo que se dice es también el interior. O sea “quien lo dice”

Primero: nos recuerda que existía desde el principio. O sea, desde el origen de todo. Podemos afirmar, antes de la creación, cuando el principio de los tiempos, “existía”

Segundo: dice que esta “Palabra estaba junto a Dios” Existir al principio y estar desde el principio. Es decir, nos habla de la Eternidad. En este “Estaba” con Dios, nos abre un poco más pero no culmina.

Tercero: queda aclarado entonces que “la Palabra era Dios”. Es decir, usando una fórmula pedagógica, Juan nos dice que la Palabra: Existía, estaba y era Dios. Si nos damos cuenta literalmente, de sustantivo, pasa a sujeto.

A Juan le interesa dejar aclarado que cuando Dios habla, su Palabra es tan perfecta, que ya forma una nueva persona. Esto nos ayuda a ir entendiendo la Trinidad. El Padre y el Hijo, siendo un único Dios verdadero, son personas diferentes.

En los versículos que siguen, Juan insiste en la idea central que quiere transmitirnos de todo su Evangelio: La Palabra existía junto a Dios y por medio de la Palabra se hizo todo cuanto existe. Es decir, que la creación, desde el inicio del Génesis, cuando Dios pronuncia: “hágase” esa es la Palabra perfecta, por la cual se hicieron todas las cosas.

Y esta Palabra estaba la vida, que fue transmitida a la humanidad. Y la “Vida” es la luz de la humanidad, que viene a brillar, especialmente en medio de las tinieblas.

Juan nos compara la diferencia entre la luz y las tinieblas, como la de Dios y su enemigo el diablo (que se había hecho príncipe del mundo y de la humanidad). Por eso Juan dice que la “Luz” vino a brillar en la oscuridad, y los que viven bajo el dominio de la oscuridad no lograron comprenderla.

Por lo tanto “la Palabra” es la Segunda Persona Divina de la Santísima Trinidad, que como veremos más adelante se hace carne por nosotros, en el seno virginal de María, y es Jesús de Nazareth, el Cristo.

La aclaración de Juan es que por “la Palabra” encarnada, todos hemos recibido la gracia, y que a través de la gracia podemos llegar a conocer a Dios en su gloria y ser partícipes con Él de la vida en abundancia.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿A qué se refiere cuando dice “en el principio”?
  3. ¿A quién se refiere cuando dice: “la Palabra era Dios”?
  4. ¿Cuál es la relación entre la luz y las tinieblas?
  5. Según Juan ¿Todos recibieron la luz del Señor?
  6. ¿Qué pasa con los que recibieron la luz?
  7. ¿Qué obra en nosotros la Palabra de Dios que se hizo carne?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Si quisiera analizar mi fe ¿hasta qué punto yo digo y vivo que creo en Jesús, la Palabra eterna que el Padre pronuncia para salvarme? ¿Entiendo las implicancias de mi fe?
  2. ¿Mi relación con Jesús, que es la Palabra de Dios encarnada es frecuente y tengo respeto y reverencia?
  3. ¿Podría hacer una lista de todas las cosas que son oscuridades en mi vida?
  4. ¿Dejo que Jesús ilumine todas mis realidades? ¿O escondo algunas cosas en las que no quiero que llegue la luz? ¿Por qué?
  5. Cuando contemplo a Jesús, y me detengo en su Persona Divina, ¿contemplo su gloria?
  6. Estoy ante el texto más profundo de toda la Sagrada Escritura, y es cuando me explican que de la Eternidad, Dios mismo envió a su Hijo único para salvarnos ¿Estoy totalmente consciente de lo que significa esto?
  7. ¿Le pido a Jesús que me haga conocer a Dios cada vez más? ¿Y conociendo a Dios entiendo su plan salvador?
  8. En mi vida ¿voy haciendo que la Gracia del Señor se manifieste?

.

ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que como oración tomemos la segunda Lectura de la carta a los Hebreos capítulo 1

1,1: En el pasado muchas veces y de muchas formas habló Dios a nuestros padres por medio de los profetas.

1,2: En esta etapa final nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien nombró heredero de todo, y por quien creó el universo.
1,3: Él es reflejo de su gloria, la imagen misma de lo que Dios es, y mantiene el universo con su Palabra poderosa. Él es el que purificó al mundo de sus pecados, y tomó asiento en el cielo a la derecha del trono de Dios;

1,4: Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor es el Nombre que ha heredado.
1,5: ¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy? Y en otro lugar: Yo seré para él un padre, él será para mí un hijo.

1,6: Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: Que todos los ángeles de Dios lo adoren.

Amén

Que tu oración sea un frecuente dar gracias por creer y vivir en Jesús y en su Iglesia. Pídele la gracia de una conversión sincera, para que celebrando su primera venida puedas esperar su regreso al fin de los tiempos.

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

.

CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

 

La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros (Versículo 37)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

.

ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Hoy es un día muy especial y voy a celebrarlo haciendo algún cambio profundo en mi vida. Voy a dedicar mi tiempo para servir a alguien que lo necesita y voy a proponerme saludar a alguna persona que esté sola y compartir el mejor regalo que Dios me dio que es mi tiempo con alguien, recordando que Jesús entró en el tiempo para salvarnos.

En el grupo, vamos a orar juntos invitando a otras personas, y nos proponemos hacer una actividad que manifieste alegría y vamos a estar alegres en el Señor, compartiendo con aquellos que más precisan una sonrisa de esperanza.

LECTIO DIVINA DOMINICAL DE LA SAGRADA FAMILIA CICLO B

 «Mis ojos han visto tu salvación»
 Hno Ricardo Grzona, frp
Para descargar gratuitamente los documentos y/o audio o mp3, click en  “E-BOOK PDF” y/o “AUDIO MP3″ o en Download

PRIMERA LECTURA: Eclesiástico 3, 3-7.14-17a

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 127

SEGUNDA LECTURA: Colosenses 3, 12-21

.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO:  Lucas 2, 22-40

   2,22: Y, cuando llegó el día de su purificación, 2,23: de acuerdo con la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentárselo al Señor, como manda la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor; 2,24: además ofrecieron el sacrificio que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones.
2,25: Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que esperaba la liberación de Israel y se guiaba por el Espíritu Santo. 2,26: Le había comunicado el Espíritu Santo que no moriría sin antes haber visto al Mesías del Señor. 2,27: Conducido, por el mismo Espíritu, se dirigió al templo.
Cuando los padres introducían al niño Jesús para cumplir con él lo mandado en la ley,2,28: Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
2,29: —Ahora, Señor, según tu palabra,
puedes dejar que tu sirviente muera en paz
2,30: porque mis ojos han visto a tu salvación,
2,31: la que has dispuesto ante todos los pueblos
2,32: como luz para iluminar a los paganos
y como gloria de tu pueblo Israel.
2,33: El padre y la madre estaban admirados de lo que decía acerca del niño.
2,34: Simeón los bendijo y dijo a María, la madre:
—Mira, este niño está colocado de modo que todos en Israel o caigan o se levanten; será signo de contradicción y así se manifestarán claramente los pensamientos de todos. 2,35: En cuanto a ti, una espada te atravesará el corazón.
2,36: Estaba allí la profetisa Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era de edad avanzada, casada en su juventud había vivido con su marido siete años, 2,37: desde entonces había permanecido viuda y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del templo, sirviendo noche y día con oraciones y ayunos. 2,38: Se presentó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a cuantos esperaban la liberación de Jerusalén.
2,39: Cumplidos todos los preceptos de la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
2,40: El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y el favor de Dios lo acompañaba.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

Para celebrar la Sagrada Familia, la Iglesia nos propone este texto, en donde encontramos a José y María llevando a Jesús al templo. Esta bella escena sólo la pone Lucas explicando los procesos del rito de purificación de la mujer que dio a luz y la presentación y rescate por el niño. Todo este ritual lo podemos encontrar en el libro del Levítico 12, 8.

José y María son auténticos judíos piadosos que siguen con la ley de Moisés. Ella debe presentarse porque al haber dado a luz necesita ser limpiada, especialmente por el contacto con la sangre. Y para eso se presenta ante el sacerdote con la víctima expiatoria, es decir el animal que se sacrificará para limpiar el supuesto pecado. Y al consagrar al varón primogénito al Señor, para poder recuperarlo, se debía presentar un animal de acuerdo al status económico de las personas. Ya sabemos que ellos al presentar unas palomitas, eran personas de escasos recursos (caso contrario habrían presentado un oveja o ganado mayor).

Aparece en escena un hombre mayor, piadoso, que esperaba la liberación de Israel. Su nombre es Simeón, que en idioma hebreo significa “Dios me ha escuchado”. En verdad su nombre indica lo sucedido. Es posible que él está representando a todo el pueblo de Israel, que ha estado en oración por siglos, esperando al mesías. Y movido por el Espíritu Santo, va a al templo y encuentra a Jesús. Es decir, que toda su vida ha tenido sentido hasta ese momento. Toda la historia del Antiguo Israel se resume en este hombre, Simeón, que entona un cántico tan precioso, porque entiende que Dios ha cumplido su palabra. El cántico es para la oración de mucha reflexión.

Simeón termina diciendo que Jesús será signo de contradicción y que por Él, muchos se levantarán y otros caerán. Unos por reconocerlo como el Salvador y otros porque obviamente se está refiriendo a los que no lo aceptan, porque se ven expuestos sus pensamientos. Lo curioso, es la profecía que hace sobre María “Y a ti te digo, que una espada te atravesará el corazón” (de este texto se basa la iconografía cuando pone espadas atravesando el corazón de la Virgen dolorosa).

También en el texto aparece la profetisa Ana, cuyo nombre significa “Dios se ha compadecido”. También aquí el nombre indica la relación con la Historia de la Salvación. Dice el texto que luego ella hablaba con todos los que esperaban la liberación de Israel sobre el niño que había nacido.

Volvieron a su pueblo sorprendidos José y María, de todo lo que pasó en ese momento. Debe haber sido algo inolvidable.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿Dónde han ido José y María con el niño Jesús y para qué motivo?
  3. ¿Quién se les apareció en el templo?
  4. ¿Qué dijo sobre Jesús?
  5. ¿Qué dice el cántico que compuso al ver a Jesús?
  6. ¿Qué dijo sobre las personas de Israel, con respecto a Jesús?
  7. ¿Qué le dijo a María¡
  8. ¿Quién más pasó por el templo? ¿Qué reacción tuvo cuando vio al niño Jesús?
  9. ¿A dónde regresó la Sagrada Familia?
  10. ¿Cómo iban creciendo Jesús?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. José y María cumplen las leyes ¿Yo también busco de cumplir los mandamientos de Dios? ¿Soy fiel en el cumplimiento de estos Mandamientos? ¿Algunos no me parece bien cumplirlos?
  2. El Espíritu Santo conduce a Simeón al Templo y se encuentra con Jesús ¿Yo también me dejo conducir por el mismo Espíritu cuando me lleva a la Iglesia, a encontrarme con el mismo Jesús y con mis hermanos? ¿Soy dócil? ¿Qué pasaría si algún día me llamaran a la Iglesia y yo por pereza no quisiera ir? ¿Acaso no me perdería de algún encuentro vivencial con el Señor? ¿Qué debo hacer entonces?
  3. ¿Cómo me expreso ante los demás cuando me encuentro con el Señor? ¿Desbordo de alegría? ¿Relaciono este momento con toda la Historia de la Salvación, de la que soy parte?
  4. ¿Creo y espero en la Palabra y las promesas de Dios para mí? ¿Cómo manifiesto esta esperanza activa?
  5. ¿Me dejo iluminar por el Señor? ¿Soy de aquellos que por aceptarlo han sido levantados?
  6. ¿Entiendo que por ser fiel discípulo, también sufriré persecuciones, y como a María me pueden hacer doler las actitudes de los demás? ¿Me preparo para estos momentos con humildad?
  7. ¿Hablo con mis amigos y las demás personas que me encuentro sobre las maravillas de Jesús?
  8. ¿Dejo que la gracia de Dios vaya entrando en mi vida?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que como oración tomemos la segunda Lectura de la carta a los Colosenses Capítulo 3

3,12: Por tanto, como elegidos de Dios, consagrados y amados, revístanse de sentimientos de profunda compasión, de amabilidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;3,13: sopórtense mutuamente; perdónense si alguien tiene queja de otro; el Señor los ha perdonado, hagan ustedes lo mismo. 3,14: Y por encima de todo el amor, que es el broche de la perfección.
3,15: Y que la paz de Cristo dirija sus corazones, esa paz a la que han sido llamados para formar un cuerpo. Finalmente sean agradecidos. 3,16: La Palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza; instrúyanse y anímense unos a otros con toda sabiduría.
Con corazón agradecido canten a Dios salmos, himnos y cantos inspirados.
3,17: Todo lo que hagan o digan, háganlo invocando al Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Amén

Hacemos nuestra esta oración y realizamos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

«Mis ojos han visto tu salvación»

(Versículo 30)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Estoy creciendo en gracia de Dios y esto debe manifestarse. Voy a tomar como acción mi manifestación decidida de hablar al menos con alguien sobre la verdad de Jesús, y lo importante que es escucharlo y dejarse guiar por Él.

 

En el grupo, vamos a volver a releer el texto poniendo atención a lo que dijo Simeón. Si queremos que Jesús nos ilumine, qué le pediremos. Cuidado de no pedir la luz, pero luego no abrir el corazón para que la luz no penetre. Todos como grupo vamos a llevar la alegría de Cristo que vino a nosotros para despertar la esperanza en que es posible vivir de verdad.

Lectio Divina Dominical IV de Adviento Ciclo B

«Que se cumpla en mí tu Palabra»
 Hno Ricardo Grzona, frp
Para descargar gratuitamente los documentos y/o audio o mp3, click en  “E-BOOK PDF” y/o “AUDIO MP3″ o en Download

PRIMERA LECTURA: 2 Samuel 7, 1-5.8b-12-14a

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 88

SEGUNDA LECTURA: Romanos 16, 25-27

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Lucas 1, 26-38

1,26: El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,1,27: a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la virgen se llamaba María. 1,28: Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo:
—Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
1,29: Al oírlo, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquél.
1,30: El ángel le dijo:
—No temas, María, que gozas del favor de Dios.
1,31: Mira, concebirás y darás a luz un hijo, a quien llamarás Jesús. 1,32: Será grande, llevará el título de Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,1,33: para que reine sobre la Casa de Jacob por siempre y su reino no tenga fin.
1,34: María respondió al ángel:
—¿Cómo sucederá eso si no convivo con un hombre?
1,35: El ángel le respondió:
—El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios.
1,36: Mira, también tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que se consideraba estéril está ya de seis meses. 1,37: Pues nada es imposible para Dios.
1,38: Respondió María:
—Yo soy la sirvienta del Señor: que se cumpla en mí tu palabra.
El ángel la dejó y se fue.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El evangelista Lucas es el único que relata este hermoso texto, tan unido a nuestra tradición católica. Él mismo, al inicio de su Evangelio, dice que ha investigado todo con esmero para trasmitirlo tal como lo dijeron los testigos presenciales (ver Capítulo 1, 1-4). Luego de la introducción sigue la Anunciación a Zacarías en el Templo, Isabel queda embarazada a pesar de ser muy anciana y el texto comienza diciendo que seis meses después Dios envió al ángel Gabriel a María (el nombre del ángel, Gabriel, significa “fuerza de Dios” y es importante porque los nombres tienen significado de lo que representan). (El nombre de María, ya está en el Antiguo Testamento es la hermana de Moisés y Aarón, quien canta cuando pasaron el mar Rojo, ver Éxodo 15,20 y su significado es “la preferida de Dios”).

El diálogo es de una belleza infinita y tiene estas partes para poder entenderlo mejor.

  1. El ángel entra donde está María y la saluda con una expresión algo inusual, en el texto original en griego es “salve” y era el saludo que sólo se le daba al emperador romano, a quien se lo consideraba un dios. La traducción literal es: “Salve María, llena de gracia, el Señor está contigo”. Este saludo, es de parte de Dios, son las mismas palabras que Él le manda a decir a su mensajero. La segunda parte del saludo es “llena de gracia”. Tal vez la palabra gracia no se conocía antes, pues es de origen griego. Su significado es complejo y hay que entenderlo en toda su totalidad. Gracia era el estado original en que se encontraban los primeros padres de la humanidad ante Dios. Ellos por el pecado “perdieron la gracia” y por lo tanto nadie en la historia volvió a tenerla. Sí puede decirse muy favorecida (como dicen algunas traduciones), pero esto es incompleto, porque en la Biblia el texto es claro y dice “llena de gracia”, María mantiene algo espiritual que nadie sabe, tal vez ni ella misma lo imaginaría hasta que el ángel se lo anunció. Ella mantiene un estado de gracia, que la une directamente a Dios. Es la única en la historia. Por esa razón, la continuación de la frase es: “El Señor está contigo”. Señor en griego, es el dueño de todo, del principio y del fin, del alfa y la omega. Esta frase garantiza que María está en presencia real de Dios y Dios está en ella. Nunca nadie había tenido este privilegio.
  2. María quedó desconcertada con ese saludo. Ella pensaría cuál era el significado de esas palabras y porqué este ángel la saludaba así. Ella era una mujer del pueblo, normal, ya comprometida, es decir “dada en matrimonio” con José, ella, según la tradición judía pertenecía a José, y estaban esperando el momento de la celebración del traspaso a la casa de José. Pero no tenía ninguna realeza para un saludo que iniciara con “Salve”.
  3. Al darse cuenta el ángel de lo que sucedía en su interior comienza tranquilizándola y le dijo: “no temas” “no tengas miedo”, porque “Dios te ha concedido su gracia” o porque gozas del favor de Dios. Estas palabras de invitar a no tener miedo se repiten a lo largo de toda la Biblia, cuando Dios envía a una misión. La vocación de María. Y era lógico que ella no entendiera al principio.
  4. El ángel le explica todo el propósito: 1,31: Mira, concebirás y darás a luz un hijo, a quien llamarás Jesús. 1,32: Será grande, llevará el título de Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,1,33: para que reine sobre la Casa de Jacob por siempre y su reino no tenga fin. Dios la eligió, la preservó desde el principio de los tiempos, para que ella fuera la madre de su Hijo. Y aquí Gabriel le hace una síntesis de la historia del Antiguo Testamento, para que ella pudiera entender claramente de qué se trataba. Damos por entendido que María participaba en las oraciones de su pueblo y en su familia su padre explicaría todo en casa, como solía hacerse. Por lo que es muy importante que ella entendiera que en el plan de la salvación, Dios venía a socorrer a su pueblo enviando el salvador.
  5. Pero María pregunta: “¿Cómo va a suceder esto? Yo no convivo con ningún hombre.” Ella tiene todo el derecho a preguntar. Es algo normal que si le anuncian que va a tener un hijo y ella no convive aún con José, ¿cómo podría pasar? Es una pregunta humana.
  6. La explicación nuevamente del ángel es clara: —El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios.  1,36: Mira, también tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que se consideraba estéril está ya de seis meses. 1,37: Pues nada es imposible para Dios.
    María recibe la explicación de cómo sucederá todo, y es la primera vez que aparece la Santísima Trinidad y en un solo versículo. El Espíritu Santo, el poder del Altísimo y el Hijo de Dios.  Y todas estas personas de la Trinidad están teniendo una relación con María. Inmediatamente el ángel le recuerda a su pariente Isabel que era anciana y estéril y aclara una frase muy importante: “porque nada es imposible para Dios”.
  7. Ante toda esta explicación y uniendo toda la historia de la salvación, María, ya convencida, le dice al ángel que es la servidora del Señor y acepta diciendo “que se haga en mí tu palabra”, es decir que se cumpla lo que me has anunciado. “Sí, acepto”. Lo que la traducción al latín dice: “FIAT” – Hágase. Aceptar la voluntad de Dios en su vida. Y ante esto, el ángel se marchó.

Es importante recordar algunas leyes del Antiguo Testamento. Una mujer desposada, es decir entregada en matrimonio, si quedaba embarazada de otro, el hombre podía hacer dos cosas: Mandarla a lapidar –que era lo más frecuente-, o podía repudiarla, para salvarle la vida, pero quedaba manchada para siempre. Estas leyes no fueron impedimento para que María aceptase la voluntad de Dios, pero es bueno considerar a lo que se exponía.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿A quién envió Dios? ¿Con qué misión?
  3. ¿Cuáles fueron las palabras con las que ángel se dirigió a María?
  4. ¿Qué pasó con María, entendió de inmediato?
  5. ¿Cuál fue la primera respuesta del ángel ante María dudosa?
  6. ¿Qué plan le explicó a María?
  7. María puso una pregunta ante esto ¿cuál fue?
  8. ¿Qué le contó el ángel haciendo una gran síntesis?
  9. ¿Cuáles fueron las palabras finales de esta explicación?
  10. ¿Qué contestó María al ángel? ¿Cómo fue su aceptación?
  11. ¿Qué hizo finalmente el ángel Gabriel?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. ¿Me doy cuenta que María ocupa un lugar privilegiado en toda la historia de la salvación? ¿Me relaciono con ella en la comunión de los santos?
  2. María está confundida con el saludo del ángel ¿Me pasa lo mismo cuando encuentro que la Palabra de Dios me guía para hacer alguna cosa en beneficio de su pueblo, de su Iglesia?
  3. El ángel le dijo a María que no tuviera miedo ¿Yo también tengo miedo a enfrentarme a una obra de Dios?
  4. Cuando Dios llama para una misión, también escoge a sus elegidos ¿Soy consciente que Dios me escoge en algunas oportunidades y me pide que dé mi consentimiento aunque sea algo muy nuevo en mi vida? ¿Me dejo guiar por Dios? ¿Estoy abierto a lo que Él me presente?
  5. ¿Me doy cuenta que también yo soy escogido por Dios para ser parte de la Historia de la Salvación?
  6. ¿Podrías poner tus dudas,  tus cuestionamientos, tus preguntas por escrito y se la podrías presentar al Señor para que Él pueda responderte como sólo Él sabe hacerlo?
  7. ¿Cuáles son tus miedos? ¿Podrías repetir varias veces: “nada es imposible para Dios”?
  8. Cuando yo acepto el plan de Dios en mi vida, me doy cuenta que debo hacerlo en un 100% sin importar las implicancias que tiene? Mide todos los obstáculos que tendrás, pero recuerda que Dios es más importante que todos esos obstáculos. Haz un acto de fe.

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que tomemos como oración recites el avemaría muy despacio, midiendo cada palabra, y uniéndote a toda la Iglesia que en el mundo entero saluda a la Madre del Redentor así:

Salve María, llena eres de gracia,

El Señor está contigo,

Bendita tú eres entre todas las mujeres,

Y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús.

Santa María, madre de Dios,

Ruega por nosotros los pecadores

Ahora, y en la hora de nuestra muerte

Amén

Que tu oración sea un frecuente dar gracias por creer y vivir en Jesús y en su Iglesia. Pídele la gracia de una conversión sincera y de esperar su venida.

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.

Permite que cada día sea consciente de que todo mi pensar, sentir, obrar, deba ir dirigido a la espera de tu llegada

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

Amén

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

Nada es imposible para Dios (Versículo 37)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

.

ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Puedo estar en medio de la historia de la Salvación y voy a ser consciente de lo que Dios me pide. Escribiré para recordarlo, lo que siento en mi corazón que Dios me pide hacer. Y como acción hacia afuera, iré a visitar a alguien para recordarle que nada es imposible para Dios, especialmente a quienes sufran o tengan necesidades.

En el grupo, rehacemos el diálogo entre el angel y María. Y conversamos sobre esto. Pero vamos a elegir una acción hacia afuera que nos haga sentir que estamos siendo parte de la historia de la salvación. Algo que anuncie también la esperanza a quienes la han perdido. Que sea una acción concreta ante un grupo concreto.

Puedes ver el video de CRISTONAUTAS TV sobre este texto bíblico:

Lectio Divina Dominical III de Adviento Ciclo B

«Él era el testigo de la luz»
 Hno Ricardo Grzona, frp
Para descargar gratuitamente los documentos y/o audio o mp3, click en  “E-BOOK PDF” y/o “AUDIO MP3″ o en Download

PRIMERA LECTURA: Isaías 61,1-2ª.10-11

SALMO RESPONSORIAL: Salmo (Usamos el cántico de María Lucas 1,46-54)

SEGUNDA LECTURA: 1 Tesalonicenses 5,16-24

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Juan 1, 6-8.19-28

   1,6: —Apareció un hombre enviado por Dios, llamado Juan, 1,7: que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él.

1,8: Él no era la luz, sino un testigo de la luz.
1,9: La luz verdadera que ilumina a todo hombre
estaba viniendo al mundo.
1,19: Éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle quién era. 1,20: Él confesó y no negó, confesó que no era el Mesías.
1,21: Le preguntaron:
—Entonces, ¿eres Elías?
Respondió:
—No lo soy.
—¿Eres el profeta?
Respondió:
—No.
1,22: Le dijeron:
—¿Quién eres? Tenemos que llevar una respuesta a quienes nos enviaron; ¿qué dices de ti?
1,23: Respondió:
Yo soy la voz
   del que grita en el desierto:
   Enderecen el camino del Señor,
según dice el profeta Isaías.
1,24: Algunos de los enviados eran fariseos 1,25: y volvieron a preguntarle:
—Si no eres el Mesías ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?
1,26: Juan les respondió:
—Yo bautizo con agua. Entre ustedes hay alguien a quien no conocen, 1,27: que viene detrás de mí; y yo no soy digno de soltarle la correa de su sandalia.
1,28: Esto sucedía en Betania, junto al Jordán, donde Juan bautizaba.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El texto de este tercer Domingo de Adviento, está tomado de Juan, en sus primeros versículos. La primera parte corresponde a lo que llamamos el “Prólogo” y luego el testimonio de Juan el Bautista. Muy parecido al texto del Domingo pasado sobre el “precursor”.

Se desea rescatar la figura de Juan el Bautista, que es “quien abre el camino”, es decir, va quitando los obstáculos para que pase el Señor.

Comienza el texto con una parte del prólogo de Juan diciendo: “ 1,6: —Apareció un hombre enviado por Dios, llamado Juan, 1,7: que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él.”

El evangelista aclara muy bien la misión de Juan, es TESTIGO y por lo tanto un testigo DA TESTIMONIO y en este caso el testimonio de LA LUZ. Todo esto es para que todos, sin excepción, creyeran en por medio de Juan el Bautista.

El Bautista es un puente, para creer en la luz. Lo que más tarde él mismo dirá cuando aparezca Jesús en escena, es necesario que Él crezca y yo disminuya (en Juan 3,30). Aquí el evangelista hace alusión a la luz, en contraposición de las tinieblas. Tema muy propiamente suyo. Las tinieblas, la oscuridad son una representación del mal, del enemigo de Dios, del demonio. Jesús, tal como recitamos en el Credo, es “DIOS DE DIOS, LUZ DE LUZ”, esto significa que la luz vence a las tinieblas y las tinieblas no han podido soportar la luz.

La segunda parte del relato es el testimonio concreto de Juan, quien dijo claramente que no era el Mesías, y a los que venían de parte de los judíos y de los sacerdotes también les aseguró que no era ninguno de los profetas. Entonces dijo con seguridad, repitiendo al profeta Elías:

Yo soy la voz del que grita en el desierto.

   Enderecen el camino del Señor

Hay que destacar que de acuerdo a varias citas del Antiguo Testamento, los judíos esperaban el regreso de alguno de los profetas o al Mesías,

Juan habla de los judíos, no sólo de la raza, sino de aquellos que se oponían a Jesús. Especialmente después del año 70 cuando vino la dispersión, se habla de judíos y cristianos con una división grande. Recordemos que el Evangelio de Juan se escribe pasados los años 90 de nuestra era.

El que viene, o como dice este texto, “ya está entre ustedes”, “yo no soy digno ni de desatarle la correa de sus sandalias.

Los rabinos de la época de Jesús enseñaban que un profesor puede requerir cualquier cosa de sus seguidores, excepto que tomen sus sandalias. Esto era considerado algo demasiado humillante para demandar. Era un trabajo para los esclavos más bajos y de segunda categoría. Lo mismo que lavar los pies, cosa que se suponía muy denigrante. Sin embargo, Juan dijo que él no era digno ni siquiera de hacer esto para Jesús.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿A quién envió Dios? ¿Con qué misión?
  3. ¿Qué significa ser testimonio de la luz?
  4. ¿Cuál es la diferencia entre la luz y las tinieblas?
  5. ¿Quiénes fueron a preguntarle a Juan quién era él?
  6. ¿Qué les respondió Juan?
  7. ¿A qué profeta hizo alusión?
  8. ¿Quién vendría después de Juan?
  9. ¿Qué dignidad tenía Juan con respecto al que venía detrás?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Juan habla de ser testimonio de la Luz ¿Hasta qué punto somos testigos y testimonios de la luz?
  2. En mi vida, en mi corazón, en mis acciones, pensamientos y sentimientos, ¿cuánto dejo entrar la luz verdadera y cuánto hay de oscuridad en mi vida?
  3. En los caminos de mi vida… ¿Pongo obstáculos a la Gracia de Dios? ¿Cuáles son las cosas que me impiden que Jesús entre plenamente en mi vida?
  4. La palabra testigo o testimonio, también implica el martirio. ¿Soy consciente de esto?
  5. ¿Ayudo a los demás a encontrarse con Jesús?
  6. Juan dijo “yo soy la voz…” ¿También yo puedo decir que soy la voz de Jesús, prestando mi vida, mis actitudes, mis palabras y acciones para testimoniar a Jesús?
  7. Anunciar el Evangelio ofrece una dignidad única sin precedentes en la historia de la humanidad. Sin embargo, Juan, el precursor, dice que no es digno ni siquiera de desatar la correa de su sandalia ¿Me creo yo mejor que otros por ser cristiano? ¿Cómo puedo ejercitarme en la humildad?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que tomemos como oración el cántico de María, que llamamos Magníficat que es el Salmo de este Domingo:

1,46: María dijo:
—Mi alma canta la grandeza del Señor,
1,47: mi espíritu festeja a Dios mi salvador,
1,48: porque se ha fijado en la humildad de su sirvienta
y en adelante me felicitarán todas las generaciones.
1,49: Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí,
su nombre es santo.
1,50: Su misericordia con sus fieles se extiende
de generación en generación.
1,51: Despliega la fuerza de su brazo,
dispersa a los soberbios en sus planes,
1,52: derriba del trono a los poderosos
y eleva a los humildes,
1,53: colma de bienes a los hambrientos
y despide vacíos a los ricos.
1,54: Socorre a Israel, su siervo,
recordando la lealtad,
1,55: prometida a nuestros antepasados,
en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.

Que tu oración sea un frecuente dar gracias por creer y vivir en Jesús y en su Iglesia. Pídele la gracia de una conversión sincera y de esperar su venida.

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.

Permite que cada día sea consciente de que todo mi pensar, sentir, obrar, deba ir dirigido a la espera de tu llegada

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

Amén

.

CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

Que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él (Versículo 7)

Y así, pidiéndole al Señor ser testigos de la luz para que otros crean, asumimos esta actitud.

.

ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Se está hablando de ser testigo de la luz de Cristo. Por eso voy a elegir una actividad que me lleve a demostrar con humildad que puedo ser un punto de referencia para que otros crean. No voy a sentirme superior, sino muy sencillamente servidor. Prepara una acción concreta y no dejes pasar mucho tiempo sin realizarla.

En el grupo, conversaremos sobre lo que significa ser testigo, testimonio de Jesús. Cuántas veces hemos sido las piedras de escándalo para que otros crean, incluso con nuestras actitudes eclesiales de soberbia. Vamos a decidir la realización de una acción muy humilde y sencilla. Queremos que otros puedan creer en Jesús viéndonos a nosotros en estos servicios a los más necesitados. No dejen pasar esta misma semana sin hacer este servicio concreto.

Lectio Divina Dominical II de Adviento Ciclo B

«Preparen el camino del Señor»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: Isaías 40,1-5.9-11

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 84

SEGUNDA LECTURA: 2 Pedro 3,8-14

.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Marcos 1, 1-8

1,1: Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios.

1,2: Tal como está escrito en la profecía de Isaías:
Mira, yo envío por delante
   a mi mensajero
   para que te prepare el camino.
1,3: Una voz grita en el desierto:
   Preparen el camino al Señor,
   enderecen sus senderos.
1,4: Se presentó Juan en el desierto, bautizando y predicando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados.
1,5: Toda la población de Judea y de Jerusalén acudía a él, y se hacía bautizar en el río Jordán, confesando sus pecados. 1,6: Juan llevaba un manto hecho de pelo de camello, con un cinturón de cuero en la cintura, y comía saltamontes y miel silvestre.
1,7: Y predicaba así:
—Detrás de mí viene uno con más autoridad que yo, y yo no soy digno de agacharme para soltarle la correa de sus sandalias. 1,8: Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico. 

El texto inicia diciendo que es el comienzo del Evangelio. Esta palabra que tanto escuchamos tan seguido en la Iglesia, conviene explicarla más. En realidad son dos términos unidos en uno solo. La primera parte “eu” en el idioma griego significa: bueno, feliz, bien. (Muchas palabras de nuestro idioma comienzan así, como por ejemplo “Eucaristía” que significa Feliz Acción de Gracias). Con el correr del tiempo y los cambios en el idioma la letra “u” se puso en español por la “v”. El otro término “angelión” significa: mensaje, noticia. Por eso podemos decir que “EVANGELIO” significa “BUENA NOTICIA” o “FELIZ NOTICIA”. Desde el inicio Marcos aclara que todo lo que irá a decir es algo bueno, algo que tiene que ver con la felicidad, tanto de quien la escucha, como de quien la anuncia.

Por esta razón, el EVANGELIO es para estar alegres y felices. Se trata principalmente del Anuncio de Jesús, el Cristo, que ha venido para instaurar el Reino de Dios y acabar con el mal, consecuencia del pecado, que había dominado hasta el momento. El enemigo de Dios, era la causa de estos males que se abaten en el mundo. 

Es la esperanza del Pueblo de Israel, que se ve cumplida en la llegada del Mesías, del Salvador. El Evangelio proclamado, entonces, exige creer, para recibir la noticia feliz. Por eso, la primera actitud de quien está recibiendo la Buena Noticia, es el arrepentimiento de su vida pasada y una renuncia a todo lo que queda del mal en la vida. Así poder estar limpios para recibir la Alegría del Evangelio.

El Evangelio primero ha sido predicado, y luego fue poniéndose por escrito. Así llega a nosotros, con toda la fidelidad de los testigos.

Marcos, después de hablar de la Buena Noticia, aclara que es “de Jesús, el Cristo”.  A veces nosotros unimos los dos términos y decimos Jesucristo (que quiere decir Jesús es el Señor). La palabra Cristo, aplicada directamente a Jesús, vienen del Antiguo Testamento y se refieren a “Ungido” o su equivalente: “Mesías”. En el idioma griego también Kyrios (Cristo) significa Señor. Pero en este caso, es no a cualquier señor como hoy en día, sino al único “Señor” dueño de todo, principalmente del tiempo, del principio y del fin, del Alfa y la Omega. El Señor de la historia, dueño del tiempo. (Tal vez para la filosofía griega el tiempo era uno de los principales problemas no resueltos, pero que con la llegada de Jesús, el Cristo y Señor de la Eternidad, se aclaran notablemente, extendiendo una respuesta a las más amplias necesidades humanas).

Inmediatamente después, Marcos dice Jesús, el Cristo “Hijo de Dios”.  Entonces queda aclarada ya la importancia que tiene. Jesús no es cualquier hombre. Es el Hijo de Dios encarnado, hecho hombre para nuestra salvación. Y por eso podemos asegurar con claridad que en Jesús hay dos naturalezas, la humana y la divina.

Marcos nos dice que en Jesús se cumplen las profecías, especialmente la de Isaías, y entonces después de haber descrito a Jesús, habla del mensajero que llega delante de Él, que es Juan el Bautista, quien llevaba una vida de muchísima austeridad, y empieza los ritos de iniciación que son el bautismo con agua en el Jordán. Bautismo de arrepentimiento tras confesar sus pecados.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato?
  2. ¿Qué significa la palabra Evangelio?
  3. ¿Cuáles son los significados de la palabra Cristo? ¿Por qué se la aplicamos a Jesús?
  4. ¿Qué significa entonces que Jesús es el Hijo de Dios?
  5. ¿A qué profeta se refiere Marcos cuando habla del precursor?
  6. ¿Cómo vivía Juan el Bautista?
  7. ¿Qué hacía en el río Jordán?
  8. ¿Qué decía la gente que iba a verlo y cuál era la actitud de ellos?
  9. ¿Qué dice Juan el Bautista sobre él y sobre el que irá a venir?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Marcos nos presenta el Evangelio como Buena Noticia ¿Hasta qué punto para mí es Buena esta Noticia?
  2. ¿Me doy cuenta que este Mensaje se refiere a mi propia salvación, que nos trae Jesucristo?
  3. ¿Cómo manifiesto mi alegría en conocer el Evangelio?
  4. Mi relación con Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios ¿es permanente?, ¿mi vida es de un creyente en Jesús que me trae la salvación? O ¿sólo pienso que Jesús es un personaje histórico muy importante?
  5. Yo soy parte entonces de esta historia de salvación. En mí ha vivido el mal y se me anuncia el Evangelio para arrepentirme y cambiar. Esto es un proceso ¿Hasta qué punto tengo la humildad de ir descubriendo estos aspectos de cambios en mi vida?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que tomemos como oración la Segunda Lectura de la Tercera Carta de Pedro:

3,8: Que esto, queridos hermanos no les quede oculto: que para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. 3,9: El Señor no se retrasa en cumplir su promesa, como algunos piensan, sino que tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que se pierda nadie, sino que todos se arrepientan. 3,10: El día del Señor llegará como un ladrón. Entonces el cielo desaparecerá con estruendo, los elementos serán destruidos en llamas, la tierra con sus obras quedará consumida.
3,11: Y si todo se ha de destruir de ese modo, ¡con cuánta santidad y devoción deben vivir ustedes!, 3,12: esperando y apresurando la venida del día de Dios, cuando el cielo se consumirá en el fuego y los elementos se derretirán abrasados. 3,13: De acuerdo con su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en los que habitará la justicia.
3,14: Por tanto, queridos hermanos, mientras esperan estas cosas hagan todo lo posible para que Dios los encuentre en paz, sin mancha ni culpa.

Que tu oración sea un frecuente dar gracias por creer y vivir en Jesús y en su Iglesia. Pídele la gracia de una conversión sincera y de esperar su venida.

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.

Permite que cada día sea consciente de que todo mi pensar, sentir, obrar, deba ir dirigido a la espera de tu llegada

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

Amén

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

“Yo envío a mi mensajero” (Versículo 2)

Y así, pidiéndole al Señor ser mensajero de Buenas Noticias nos ponemos a interiorizar esta Palabra de Salvación.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Voy a realizar alguna obra que transmita buenas noticias, algo que pueda hacer por el bien de todos (Puede ser animar a alguna persona que está triste, o a alguien que se sienta sola y anunciarle claramente a Jesús el Cristo) y que demuestre que sí estoy a la espera de la venida de Jesús.

En el grupo, vamos a dialogar sobre las formas que anunciamos la Buena Noticia y las veces que le ponemos obstáculos para no ser testigos y anunciadores. Como grupo, haremos una actividad pública, que demuestre nuestra fe. Por ejemplo un concierto de música católica, una obra de teatro o algo que nos ayude a ser testigos públicos de nuestra alegría cristiana.

– Lectio Divina Dominical I de Adviento Ciclo B

«Estén prevenidos»
 Hno Ricardo Grzona, frp
Para descargar gratuitamente los documentos y/o audio o mp3, click en  “E-BOOK PDF” y/o “AUDIO MP3″ o en Download

PRIMERA LECTURA: Isaías 63,16b; 64,2b-7

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 79

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 1, 3-9

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Marcos 13, 33-37

13,33: ¡Estén atentos y despiertos, porque no conocen el día ni la hora!
13,34: Será como un hombre que se va de su casa y se la encarga a sus sirvientes, distribuye las tareas, y al portero le encarga que vigile.
13,35: Así pues, del mismo modo ustedes, estén prevenidos porque no saben cuándo va a llegar el dueño de casa, si al anochecer o a media noche o al canto del gallo o de mañana;13,36: que, al llegar de repente, no los sorprenda dormidos.
13,37: Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico. 

Comienza un nuevo ciclo litúrgico, el B. Y empezamos a prepararnos con el Adviento, que nos recuerda la venida del Señor; tanto en su primera, preparándonos para la Natividad de Jesús, como para la Segunda Venida, en que llegará en su gloria y esplendor. El texto lo dice claramente “que al llegar de repente, no los sorprenda dormidos”

Atentos y vigilantes. Es la actitud que nos presenta el texto de Marcos, para iniciar nuestro Adviento con su reflexión.

Jesús está invitando a no ser distraídos, y a tener una esperanza activa, es decir en un movimiento interno (de quien pone todo de su parte para velar y estar atento) y externo (de mantenerse despierto esperando el momento en que Jesús regrese).

Jesús dice que ha dado varias tareas, y la comunidad a la que escribe Marcos, está evidentemente enraizada en Cristo, pero debe tener cada uno su tarea específica. Trabajar hasta que llegue el momento, en que el patrón vuelva. Es curioso que aquí se define, en el versículo 35 cómo dividían las horas los judíos en períodos aproximados de tres horas cada uno (Anochecer, media noche, canto del gallo o mañana). Por eso, dice que hay que estar atentos, esperando para que cuando el Amo de la casa regrese, encuentre a todos haciendo su labor.

Estar prevenidos, es una gran advertencia. Jesús dijo muchos discursos, pero en pocas veces lo encontramos tan fuertemente marcados por una llamada de atención como esta. Marcos, el discípulo de Pedro, que ha escuchado todo del maestro ayudará a puntualizar estas ideas. Tal vez Pedro mismo recordaría toda su vida, cómo estuvo desatento y negó al maestro. Por eso, para que nadie sufra internamente como él, estas palabras de Jesús quedaron grabadas para siempre. No dejarse vencer por la tentación

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este relato? ¿Qué dice Jesús sobre el día y la hora final? ¿Quién la conoce?
  2. ¿Qué ejemplos pone Jesús para dar su mensaje? ¿A qué se parece este momento?
  3. ¿Cuál es la recomendación que pone el Señor en comparación con los servidores? ¿Hay alguna hora específica?
  4. Aunque no lo dice este texto ¿qué pasaría si los encontrara dormidos a los sirvientes?
  5. ¿Cuál es la recomendación final de este texto?


MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. ¿Qué significa estar atento? ¿A la espera?
  2. Cuando uno está esperando que venga alguien a visitarlo, tiene la casa lista, preparada, hace trámites, limpia, enciende las luces. ¿Esto puedo aplicarlo a la esperanza activa de la llegada del Señor?
  3. Habrá un juicio de mis acciones ¿Me preparo diariamente en lo que hago?
  4. ¿Qué significa estar prevenido? ¿Prevenido contra qué? ¿Prevenido de qué? ¿A qué se refiere Jesús el maestro?
  5. Cuando Jesús habla de vigilancia ¿Qué tiene que ver esto con mi vida? ¿Qué debo vigilar? ¿Serán mis acciones, pensamientos, consentimientos internos y realizaciones?
  6. ¿Cómo me dispongo a vivir este tiempo de Adviento?
  7. Es el momento en que el Señor llama tu atención sobre tus ausencias para ser un buen cristiano ¿Qué piensas que te está diciendo el Señor, hoy a ti con estas palabras.
  8. La Sagrada Escritura no es para leerla solamente, sino para ir tomando las enseñanzas. ¿Cuál es la enseñanza que me deja hoy?
  9. ¿Podría hacer una síntesis para mi vida sobre este texto? La invitación es clara.

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Te propongo que tomemos como oración la Segunda Lectura de la Primera carta a los Corintios:

1,3: Gracia y paz a ustedes de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
1,4: Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia que Dios les ha dado en Cristo Jesús. 1,5: En efecto, por él han recibido todas las riquezas, las de la palabra y las del conocimiento.
1,6: El testimonio sobre Cristo se ha confirmado en ustedes, 1,7: por eso mientras aguardan la manifestación de nuestro Señor Jesu[cristo], no les falta ningún don espiritual.
1,8: Él los mantendrá firmes hasta el final para que en el día de nuestro Señor Jesucristo sean irreprochables. 1,9: Porque Dios es fiel y Él los llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo Señor nuestro.

Que tu oración sea un frecuente dar gracias por creer y vivir en Jesús y en su Iglesia. Pídele la gracia de ser coherente al llamado.

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.

Permite que cada día sea consciente de que todo mi pensar, sentir, obrar, deba ir dirigido a la espera de tu llegada y que cuando vuelvas me encuentres con las manos llenas.

Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

Amén

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

Que, al llegar de repente, no los sorprenda dormidos” (Versículo 36)

Y así nos ponemos a interiorizar esta Palabra de Salvación.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer detenidamente las lecturas. Pondré atención especial en hacer una obra que demuestre que sí estoy a la espera de la venida de Jesús.

En el grupo, vamos a dialogar sobre todo aquello que nos impide llegar a creer de verdad en Jesús que volverá. Cuántas son las teorías al respecto. Cuánto más debemos nosotros insistir en esto. Y para poder demostrar que sí el Señor vuelve, vamos a realizar una misión para el Adviento. Puede ser visitar otra parroquia, llevar la fe de Cristo a los demás. Que nuestra entrega sea alegre, portadora de una Buena Noticia que nos cambia y nos hace cada vez mejores personas.

Lectio Divina Dominical XXIV del Tiempo Ordinario Ciclo A

«Dios envió a su hijo para que el mundo se salve por él»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: Números 21, 4b-9

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 77, 1-2.34-38

SEGUNDA LECTURA: Filipenses 2, 6-11

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Juan 3, 13-17

3,13: Nadie ha subido al cielo si no es el que bajó del cielo: el Hijo del Hombre.
3,14: Como Moisés en el desierto levantó la serpiente, así ha de ser levantado el Hijo del Hombre, 3,15: para que quien crea en él tenga vida eterna.
3,16: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que quien crea en él no muera, sino tenga vida eterna. 3,17: Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

Todos los años celebramos una fiesta sumamente importante, la exaltación de la Santa Cruz.  En primer lugar porque tenemos que tener claridad con que no es posible entender el cristianismo sin la Cruz de Jesús.

Por un lado es necesario recordar los sacrificios en el Templo de Israel, y cómo el pueblo giraba en torno a una liturgia donde se ofrecían diferentes animales en holocausto para que Dios perdonara los pecados del pueblo.

En el plan de Dios las cosas son muy diferentes. Él no quiere que sacrifiquen más animales, pues él mismo entregará a su propio y único Hijo para salvarnos a todos. Por lo tanto, el signo más espantoso de tortura, se convierte desde Jesús, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, en el símbolo de la victoria sobre la muerte.

Recordemos que en el pecado original, nuestros primeros padres ensuciaron a toda la humanidad y como consecuencia vino la desgracia y la muerte. Era la misma muerte la que tenía una “aparente victoria” sobre los seres humanos. Luego de la muerte, estaba el “Seol” o lugar donde los muertos iban, como una desaparición para siempre. Por eso, en el Antiguo Testamento era tan importante tener descendencia que lo recordaran a uno después de la muerte y también se entendía que Dios bendecía a sus hijos con una vida larga y próspera (este pensamiento fue cambiado con la teología que está en el libro de Job).

Todos los textos de este domingo nos presentan a Jesús exaltado en su victoria en la cruz. Aunque el aparente fracaso de Jesús, para Dios esto es el signo con que marcará a los discípulos y seguidores de su Hijo Jesús, ofreciéndoles la victoria definitiva. Y como dice el libro de los Números, así como Moisés levantó la serpiente de bronce para que todo aquel que la mirara quedara limpio de las picaduras de las serpientes, así Jesús, al ser levantado en la cruz redentora, pueda limpiar del pecado a quien lo reconozca como Señor y Salvador, desde la cruz.

En el Evangelio de este Domingo, Jesús está hablando con Nicodemo, un maestro de la Ley que fue a ver a Jesús de noche, y por eso usa textos del Antiguo Testamento para explicarle. Jesús es el que ha venido del cielo, Él es el único que conoce al Padre y su designio salvador.

Este diálogo es un monólogo o explicación que Jesús ofrece. Por lo tanto hay que entenderlo en todas sus expresiones.

Lo importante aquí es el tema de la “vida eterna”. Quien crea en Jesús, tenga vida eterna. Esta expresión, es lo que estaba buscando en el fondo Nicodemo. El Hijo del Hombre, es la expresión mesiánica que Jesús se atribuye a sí mismo. Es para dar a entender quién es Él.

Es posible que el Evangelista Juan ponga en labios de Jesús una síntesis de la historia de la salvación, porque en realidad eso es. Y es curioso el uso de los verbos en pasado. Tanto “amó” Dios al mundo que “entregó” a su Hijo único. Y la insistencia es “para que quien crea en Él no muera, sino que tenga vida eterna.  Es el testimonio mismo de Jesús, el único que ha bajado del cielo, y por lo tanto es el único que está en condiciones de revelar el amor de Dios con la obediencia a su plan de dejarse sacrificar como único holocausto agradable al Padre, para salvarnos y liberarnos a los seres humanos de la muerte eterna.

El final de este breve texto es muy claro, Dios no envió a Jesús para juzgar ni condenar, sino que lo envió para salvar a todos los que crean en Él, y sobre todo en su humillación en la cruz, que para los cristianos, después de la resurrección, es la victoria final sobre el pecado y la muerte.

Se puede recibir o rechazar este amor de Dios por medio de la fe. Y este texto está puesto para aumentar nuestra fe en el Señor, en su salvación obtenida de una vez para siempre en la victoria que consiguió para nosotros en el “carro victorioso de la cruz” (como dicen los Padres de la Iglesia). Es en esa cruz, como la entrada triunfal después de la gran batalla con el enemigo. En que podemos sentirnos todos también victoriosos. Pues Cristo ya ganó la batalla para todos.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza este texto? ¿Con quién está hablando Jesús?
  2. ¿Cuál es la relación de Jesús con el cielo? ¿Quién bajó del cielo y subirá nuevamente?
  3. ¿Con qué señal del Antiguo Testamento que usó Moisés, se presenta Jesús?
  4. ¿Qué pasaba con los israelitas que en el desierto miraban esa señal?
  5. ¿Cómo manifestó Dios Padre su amor por los seres humanos?
  6. ¿Qué pasa con los que miren a Jesús en la Cruz y crean en Él?
  7. ¿A qué vino Jesús, a condenar o a salvar?
  8. ¿Cuáles son las condiciones para recibir entonces la salvación que Jesús nos obtuvo en la Cruz?.


MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1.  ¿Cuál es mi relación personal con Jesús? ¿Me doy cuenta que en mi oración puedo encontrarme con Él para que me instruya, me guíe, me oriente y yo pueda seguirlo?
  2. ¿Acepto que Jesús se ofreciera en la Cruz por mí? ¿Qué implica esta aceptación?
  3. Si yo hubiera vivido en la época de Jesús ¿Cuál habría sido mi reacción? Muchas veces decimos que si yo hubiera estado en esos momentos no hubiera permitido que Jesús sufriera… En verdad ¿Entendí el misterio de la Cruz?
  4. ¿Me doy cuenta que Jesús sin su Cruz redentora no sería igual? ¿Acepto la cruz? ¿Proclamo a Jesús victorioso desde la Cruz?
  5. ¿Entiendo que el amor misericordioso de Dios Padre, fue entregar a su Hijo Único Jesús, el Cristo, para que obtuviéramos la redención?
  6. ¿Me doy cuenta que la muerte ya no tiene poder sobre nuestra vida?
  7. ¿Entiendo que también debo pasar como Jesús por la muerte temporal para llegar a la vida eterna?
  8. ¿Cómo podría definir mi fe en Jesús, es decir mi credo personal, mi seguridad en Él?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Hoy tomaremos para nuestra oración el mismo texto de la Segunda Lectura, que es un himno a Jesús el Cristo y Señor, lo vamos a recitar muy lentamente y lo haremos propio, nosotros mismos hoy le respondemos a Dios con sus propias Palabras:

2,5: Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús,
2,6: quien, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de ser igual a Dios;
2,7: sino que se vació de sí
y tomó la condición de esclavo,
haciéndose semejante a los hombres.
Y mostrándose en figura humana 2,8: se humilló,
se hizo obediente hasta la muerte,
y una muerte en cruz.
2,9: Por eso Dios lo exaltó y le concedió un nombre superior a todo nombre,
2,10: para que, ante el nombre de Jesús,
toda rodilla se doble,
en el cielo, la tierra y el abismo;
2,11: y toda lengua confiese:
¡Jesucristo es Señor!, para gloria de Dios Padre.

Filipenses 2, 5-11

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

Dios envió a su hijo para que el mundo se salve por él (Versículo 17)

Y así nos ponemos a interiorizar esta Palabra de Salvación.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer el texto, y la segunda lectura en forma pausada y con deseos de profundizar. Voy a tomar una cruz, voy a mirar la cruz con Jesús clavado en ella y voy a pedirle al Señor que sea Él mismo quien desde la cruz me hable a mí y me diga lo que debo hacer en mi vida. Adoraré al Señor en la Cruz y tendré un gesto. Luego haré un acto claro y decidido de humildad con algún hermano que necesite mi servicio. Demostraré que sí soy capaz de humillarme para mostrar mi fe.

En el grupo,  preguntarse qué sienten ante Jesús crucificado. Poner en la cruz de Jesús mis ausencias y defectos para pedirle a Jesús Crucificado que me redima. Ante un altar con Jesús crucificado hacer una oración espontánea, y luego como grupo ir a atender necesidades de hermanos que sufren para demostrar nuestra humildad, asociada a la humildad del Señor. Recordemos que un cristianismo sin cruz no es auténtico.

Lectio Divina Dominical XXIII del Tiempo Ordinario Ciclo A

«Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado»
 Hno Ricardo Grzona, frp
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PRIMERA LECTURA: Ezequiel 33, 7-9

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 94, 1-2.6-9

SEGUNDA LECTURA: Romanos 13, 8-10

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Mateo 18, 15-20

18,15: Si tu hermano te ofende, ve y corrígelo, tú y él a solas. Si te escucha has ganado a tu hermano. 18,16: Si no te hace caso, hazte acompañar de uno o dos, para que el asunto se resuelva por dos o tres testigos. 18,17: Si no les hace caso, informa a la comunidad. Y si no hace caso a la comunidad considéralo un pagano o un recaudador de impuestos. 18,18: Les aseguro que lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.
18,19: Les digo también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, mi Padre del cielo se la concederá. 18,20: Porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy allí, en medio de ellos.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

San Mateo pone en labios de Jesús muchas enseñanzas de la vida cristiana. Una de ellas muy importante está narrada en este texto, y es lo que nosotros llamamos la “corrección fraterna”.

Es obvio, que Jesús se da cuenta de nuestra vida de pecadores, nuestros defectos, nuestras limitaciones y nuestros errores. Pero Jesús vino a perdonar en nombre de Dios Padre. Su misión más importante fue la de reconciliar a la humanidad que se había ido de Dios para volverla al Padre.

Ahora bien, esta misión de Jesús, es en colaboración con sus seguidores, es decir, con la Iglesia, que es comunidad. No se puede entender a Cristo sin su Iglesia. Por eso, tal vez este texto, que pocas veces se toma en cuenta es tan esencial en la vida cristiana comunitaria.

Inmediatamente antes de este texto, encontramos el famoso pasaje de la oveja perdida, que el pastor deja a las noventa y nueve para salir a buscar a la que se perdió. Pero ahora, lo importante es que esta misión de ir y buscar al hermano perdido, es de la comunidad.

Como Dios no quiere que nadie se pierda, manda a su Hijo a buscar a los perdidos, pero también a pone a la comunidad, que no está compuesta de santos, sino de pecadores, la misión  de encontrar un camino de conversión.

Mateo nos recuerda que Jesús propone un camino disciplinar para este proceso. Y es bueno darse cuenta que hay etapas. Primero, si el hermano que está errado ofende, llamarlo por separado, y “si te escucha” dice claramente habrás ganado al hermano (es decir, lo habrás vuelto al redil de la Iglesia).

Pero si no escucha, se debe buscar un testigo y aumentarlo hasta tres. Y si tampoco quiere entender,  entonces  hay que llamar a la comunidad completa. Es la Iglesia la que es testigo importante de la persona que comete errores. Y es tarea de todos y es recíproca, no es que esto es de unos pocos, todos, como comunidad y como expresión de la caridad, deben corregirse mutuamente en benevolencia.

Ahora bien, tenemos un caso de alguien que no quiere reconocer el error. ¿Qué hacer? Jesús es tajante, luego de haberle dado una serie de oportunidades, hay que considerarlo como un “pagano, publicano o recaudador de impuestos”.  Es decir, con total  tristeza sacarlo de la comunidad. No es que está fuera de Cristo, sino de privarlo del gran bien que es la participación de la comunidad eclesial. Y es misión de la comunidad orar por la conversión del hermano por la vuelta al seno de la Iglesia.

Ahora pone a la comunidad de la Iglesia la misma misión de Pedro: “Les aseguro que lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.”

Esto quiere decir que el Apóstol Pedro no está solo en su ministerio, sino que toda la comunidad también tiene esta misión. ¡Hay que desarrollarla!

El texto culmina con un tema importantísimo: La oración en comunidad. Si al menos dos de la comunidad se ponen a orar, el Padre que está en el cielo concederá lo que pidan.  Y el gran resumen es que donde dos o tres estén reunidos en nombre de Jesús, Él estará en medio de ellos.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza el texto? ¿Qué es lo que dice Jesús?
  2. ¿Qué pasa cuando un hermano de la comunidad te ofende? ¿Qué es lo que hay que hacer primero?
  3. ¿Qué pasa si el hermano escucha la corrección fraterna?
  4. ¿Qué pasa si no escucha? ¿A quiénes hay que llamar y hasta dónde?
  5. ¿Qué sucede si aún no escucha a la comunidad? ¿Qué debe hacerse y porqué?
  6. ¿Qué misión le confía Jesús a la comunidad, que es similar a la de Pedro?
  7. ¿Cuál es el poder de la oración?
  8. ¿Quién está en medio cuando dos o tres cristianos se reúnen?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1.  En muchas ocasiones yo ofendo a los hermanos. ¿Acepto la corrección que me hace la comunidad?
  2. En caso que me ofendan a mí ¿Cuáles son las características que debe tener la corrección fraterna que yo debo hacer? ¿Podría enumerar formas y estilos que se usarán para esto?
  3. Si mi hermano me escucha y cambia. ¿Me alegro sinceramente?
  4. Y si mi hermano no me escuchara, ¿Qué debo hacer?
  5. ¿Tomo estrategias correctas cuando los hermanos se equivocan? ¿Actúo muchas veces por instinto y no dejo que fluya el verdadero cristiano que tiene que salir en mí?
  6. ¿Cómo puedo hacer para tener en mi propia vida un plan para corregir fraternalmente con benignidad a mi hermano? ¿Podré hacerlo ahora?
  7. ¿Tomo conciencia de la comunidad cristiana para mi vida completa?
  8. ¿Me doy cuenta que es la comunidad donde Jesús vive?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.

Gracias Señor por tu Palabra que nos salva, que nos abre a un mundo diferente. Que nos abre la dimensión de la salvación.

Gracias porque no nos dejas solos en nuestros errores, sino que aparte de enseñarnos a vivir cristianamente, podemos contar con la comunidad que nos ayude.

Gracias por mi comunidad cristiana, gracias porque no vivo aisladamente la comunicación contigo, sino que Tú estás en la misma comunidad.

Te pido que me ayudes a ser siempre un buen cristiano, a corregir fraternalmente y con amor cuando los demás se equivocan.

Dame la humildad necesaria para recibir también la corrección de mis hermanos.

Que nunca me falte la relación contigo y con la comunidad.

Señor te pido que nos ayudes a dar el paso comunitario de ser misioneros, de enseñar tu Palabra.

Amén.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

Si tu hermano te ofende, ve y corrígelo (Versículo 15)

Y así nos ponemos a interiorizar esta Palabra de Salvación.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, me propongo volver a leer con más profundidad el texto, deteniéndome y analizándome en cada uno de los aspectos que se presentan. Voy a proponer una acción que sea concreta. Por ejemplo si ofendí a alguien en la corrección, ir a pedirle perdón. Si lo ofendí públicamente, también delante de los demás pedir disculpas. Esto hará que nuestra humildad crezca y nos haga parecidos a Jesús. También elegir alguna actividad humilde para realizar.

En el grupo, revisar todas las veces que sabemos que nuestros hermanos se equivocan. Por lo tanto, buscar como grupo una estrategia que corresponda al Evangelio y la enseñanza de Jesús y tenerla por norma del grupo. Buscar también a personas que sabes que necesitan de nuestra ayuda para asistirlos con nuestro servicio. Que sean actividades que demuestren que sí estamos cambiando y nos vamos haciendo cada día más cercanos a las enseñanzas de Jesús.

Lectio Divina Dominical XXII del Tiempo Ordinario Ciclo A

    «El que quiera venir, que cargue con su cruz y me siga»
    Hno Ricardo Grzona, frp
 

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PRIMERA LECTURA: Jeremías 20, 7-9

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 62, 2-6.8-9

SEGUNDA LECTURA: Romanos 12, 1-2

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Mateo 16, 21-27

16,21: A partir de entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, padecer mucho por causa de los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, sufrir la muerte y al tercer día resucitar.
16,22: Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderlo:
—¡Dios no lo permita, Señor! No te sucederá tal cosa.
16,23: Él se volvió y dijo a Pedro:
—¡Retírate, Satanás! Quieres hacerme caer. Piensas como los hombres, no como Dios.
16,24: Entonces Jesús dijo a los discípulos:
—El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga.16,25: El que quiera salvar su vida la perderá; pero quien pierda la vida por mi causa la conservará. 16,26: ¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?, ¿qué precio pagará por su vida? 16,27: El Hijo del Hombre ha de venir con la gloria de su Padre y acompañado de sus ángeles. Entonces pagará a cada uno según su conducta.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

Durante el Ciclo Litúrgico A, la Iglesia nos va presentando el seguimiento de Jesús el Señor a través del Evangelio de Mateo. Para este próximo domingo, el texto sigue al domingo anterior, donde Pedro lo reconoce como el Mesías Salvador.

Inmediatamente Jesús le dice a sus discípulos sobre lo que le ocurrirá, sufrirá mucho en manos de los judíos más relevantes de la sociedad, y anuncia que lo matarán y que resucitará. Pero los discípulos escuchando esto no lo entienden.

Pedro mismo, quien lo había reconocido como el Mesías, ahora reprende al Señor y le dice que eso no puede suceder nunca, porque Pedro espera a un Mesías muy humano… Jesús lo trata muy severamente diciéndole que no debe interponerse en los planes de Dios por pensar en sus propios planes. Curiosamente son los mismos términos que había usado el mismo Pedro en la pesca milagrosa cuando le dijo a Jesús: “Apártate de mí, porque soy un pecador” (Lucas 5, 8). Jesús usa estas mismas palabras pero le dice “Apártate de mí, Satanás”. (La palabra satanás, es usada aquí como aquel adversario que impide o bloquea el camino. Una traducción no tan literal pero más explícita, podría decir, “córrete de mi camino, no me obstaculices donde debo ir”). Jesús le aclara a Pedro que está pensando como los seres humanos, pero no está pensando como Dios. El plan que Dios tiene es salvar a la humanidad concreta y el mesías no es aquel que vendría a liberar a Israel con el poder de la espada, sino a abrir sus fronteras con el poder del amor redentor. Costará mucho tiempo para Pedro y los demás discípulos entender todo esto de Jesús.

Con todo esto, Jesús no revoca la misión que le había confiado a Pedro: de ahí que debamos reconocer que la Iglesia, desde “la roca” “la Piedra” de su fundamento, aunque está constituida por hombres frágiles, permanecerá firme e inmortal para siempre, porque Cristo mismo es quien está presente.

Aquí se ve claro entonces el anuncio que el camino de los discípulos deberá seguir las huellas de su Maestro: Ser discípulo implica también compartir los sufrimientos, humillaciones, aparentes fracasos y así se podrá compartir la victoria de Jesús.

Jesús, entonces a través de este texto asegura a través de la Revelación que en Él se realizan y unifican las tres figuras proféticas del Antiguo Testamento, que parecen tan distintas, pero en definitiva hablan del mismo tema:

  1. La Escatológica, del Hijo del Hombre (el Antiguo Testamento presenta quién juzgará al fin de los tiempos).
  2. La Real, del Mesías, es decir que en Jesús se cumplen las profesías del Antiguo Testamento sobre quien vendría a reinar definitivamente
  3. La Misteriosa, que es la del siervo sufriente, presentada por los profetas. El mesías pasaría una prueba muy fuerte antes de entrar en la gloria.

Aquí Jesús anuncia esto. Pero el tema principial es el discipulado, el seguimiento y las condiciones para seguir a Jesús. Las frases siguientes son muy fuertes, pero debemos entenderlas en el contexto que Jesús las ofrece:

  1. El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga.
  2. El que quiera salvar su vida la perderá; pero quien pierda la vida por mi causa la conservará.
  3. ¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?
  4. ¿qué precio pagará por su vida?

Al final, Jesús anuncia que después de su muerte, resucitará y luego volverá en su Gloria y pagará a cada uno según su conducta.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza el texto? ¿Hacia dónde debía ir Jesús para sufrir?
  2. ¿Quiénes serían los que maltratarían a Jesús?
  3. ¿Luego de su muerte, qué dice Jesús que ocurrirá?
  4. ¿Quién fue el que tomó aparte a Jesús y le dijo que quería impedir que todo eso ocurriera?
  5. ¿Qué le dijo Jesús?
  6. ¿Con qué términos se dirigió a los discípulos? ¿Cuáles serían las condiciones para seguir a Jesús?
  7. ¿Cómo termina el texto?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

 

  1.  Jesús anuncia que lo maltratarán, lo matarán y luego resucitará. ¿Soy como Pedro que quiere impedir el plan de Dios? ¿Cuántas veces yo he pensado. Si hubiera vivido en la época de Jesús, a Él no lo hubieran matado? ¿Será que soy así?
  2. ¿En qué momentos el Señor podría decirme: Apártate de mí, Satanás? ¿Cuándo soy un obstáculo para los planes del Señor?
  3. De las condiciones que Jesús pone para seguirlo, ¿Cuáles son las que me cuestan más y no las cumplo?
  4. ¿Qué significa negarse a sí mismo? ¿Cargar con la propia cruz? ¿Seguir al Señor?
  5. ¿Quisiera yo un discipulado sin cruz? ¿Quisiera sólo quedarme con un Cristo que da buenas enseñanzas pero rechazo la cruz del Señor y la propia?
  6. ¿Cómo entiendo esto de perder la vida por el Señor para salvar la propia? ¿Me doy cuenta que seguir al Señor implica renuncias de mi propia vida?
  7. ¿Cómo entiendo yo la frase: “de que sirve a un hombre ganar todo el mundo si pierde su vida”?
  8. ¿Me doy cuenta que el Seguimiento de Jesús es más importante que todas las cosas materiales y de poder?
  9. ¿Espero la venida del Señor con serenidad y gozo porque en el juicio, mi conducta será juzgada bien?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor. Te propongo que oremos con el Salmo 62:

62,2: Sólo en Dios encuentro descanso, de él viene mi salvación.
62,3: Sólo él es mi roca, mi salvación, mi alcázar: jamás vacilaré.
62,4: ¿Hasta cuándo arremeterán contra uno, para abatirlo todos juntos como a una pared que cede o a una tapia que se desploma?
62,5: Sólo piensan en derribarme de mi altura, se complacen en la mentira: con la boca bendicen, con el corazón maldicen.
62,6: Sólo en Dios encuentro descanso, de él viene mi salvación.
62,7: Sólo él es mi roca, mi salvación, mi alcázar: jamás vacilaré.
62,8: En Dios está mi salvación y mi gloria, mi roca firme, mi refugio está en Dios.
62,9: Ustedes confíen siempre en él, desahoguen con él su corazón, que Dios es nuestro refugio.
62,10: Sólo un soplo son los plebeyos, los nobles, mera apariencia, todos juntos en la balanza pesarían menos que un soplo.
62,11: No confíen en la opresión, no se ilusionen con el robo; a las riquezas, si aumentan, no les entreguen el corazón.
62,12: Dios ha hablado una vez, dos veces le he oído: Que Dios tiene el poder,
62,13: tuya, Señor, es la misericordia; que tú pagarás a cada uno según sus obras.

Amén

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Repetimos varias veces esta frase del Evangelio para que vaya entrando a nuestro corazón:

El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga (Versículo 24)

Y así nos ponemos a interiorizar esta Palabra de Salvación.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, voy a volver a leer el texto con mucha paz y pedirle al Señor que me ayude a interpretar bien todas sus Palabras. Como es tan claro, ver de analizarse si en verdad me estoy buscando a mí mismo, mi prestigio, mi poder, mi deseo de aparentar católico, en vez de buscar al Señor. Y como acto para negarse a sí mismo te propongo que realices alguna acción que sea humilde y te ayude a encontrar este proceso de desprendimiento de sí para llegar a imitar al Señor. Puede ser ir a ayudar en lugares muy pobres con servicios humildes como limpieza, cuidado de personas, algo que me demuestra que sí sigo al Señor.

En el grupo,  vamos a hacer un análisis de situaciones donde como grupo podemos ser un obstáculo para el Señor y para que los demás crean en Jesús. Y tratar de superarlo. Tomaremos las frases de Jesús para analizarlas y nos propondremos hacer una obra de caridad entre las personas necesitadas de nuestra comunidad, así vamos demostrando nuestro deseo de servicio y humildad.

Lectio Divina Dominical XXI del Tiempo Ordinario Ciclo A

    «¿Quien dicen que soy yo?»
    Hno Ricardo Grzona, frp
 

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PRIMERA LECTURA: Isaías 22, 19-23

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 137, 1-8

SEGUNDA LECTURA: Romanos 11, 33-36

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Mateo 16, 13-20

16,13: Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Felipe, preguntó a los discípulos:
—¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
16,14: Ellos contestaron:
—Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; otros, Jeremías o algún otro profeta.
16,15: Él les dice:
—Y ustedes, ¿quién dicen que soy?
16,16: Simón Pedro respondió:
—Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
16,17: Jesús le dijo:
—¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre del cielo! 16,18: Pues yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra construiré mi Iglesia, y el imperio de la muerte no la vencerá.
16,19: A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo; lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.
16,20: Entonces les ordenó que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

San Mateo propone este texto que es símbolo de nuestra catolicidad. La propuesta de recordar que Jesús es el Señor; Jesús es el Cristo; Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios vivo, es vital para la Iglesia. Jesús no es un profeta más, ni un místico, ni un maestro como los demás en Israel. Aunque leemos muy rápido el texto, debe haberse desarrollado en un ambiente de serenidad y todo debe haber pasado en un buen tiempo.

Tal vez es bueno recordar la situación histórica – socio – política en la que se encontraban en ese momento en el pueblo de Israel. Estaban siendo ocupados por el Imperio Romano, que con gran violencia se había adueñado de la región y había impuesto sus leyes y todos debían pagar impuestos a la potencia extranjera. Ellos esperaban un rey al estilo David que uniéndolos saliera a defender el territorio y con gran fuerza los liberara para que fueran ellos la gran potencia. Pero Jesús no iba a tener ese estilo de liderazgo.

Partiendo de esta situación, Jesús ha reunido a sus discípulos, y lanza una nueva e importante pregunta: ¿Quién dice la gente que soy yo? (o en este texto usando un título mesiánico “el Hijo del Hombre”). Los discípulos han estado en misiones, y ahora Jesús reunido con ellos quiere recabar información sobre lo que se dice sobre Él mismo. Ellos comentan lo que la gente anda diciendo por ahí: “es Juan el Bautista, Elías, Jeremías o algún otro de los profetas” (es curioso cómo identifican a estos personajes de la historia como que hubieran vuelto a la vida). Esto significaba ya mucho. Jesús tenía una gran misión podría igualarse a cualquiera de los grandes personajes en el recuerdo de Israel. El pueblo ya se había dado cuenta de algo diferente. Por eso mismo comentaban estas cosas.

Pero Jesús devuelve la pregunta ahora a sus discípulos ¿Y ustedes quien dicen que soy yo? Antes había usado la expresión de “hijo del hombre” (que proviene de la profecía de Daniel 7, 13-14,  pero en el Nuevo Testamento se menciona ochenta y ocho veces este título de Jesús). Sin embargo la pregunta a los discípulos está ligada a otra expresión, tal vez más directa “Yo Soy”. Habla más directamente sobre su doble naturaleza Humana y Divina. En las dos preguntas encontramos esto.

Simón Pedro sale inmediatamente diciendo “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo”. Es una declaración que no pudo habérsela inventado ni rastreado Pedro por sí mismo. Es el Padre del cielo quien se lo ha puesto en los labios. Es la primera vez que públicamente se habla de la verdadera identidad de Jesús. Él es el Mesías, el Hijo del Dios vivo. Es una declaración de fe. Una manera nueva de entender a Jesús. Esta declaración y confirmación de Pedro, lo hace ahora responsable de guiar a la comunidad de discípulos, seguidores de Jesús. Sobre Pedro se construye la Iglesia y las puertas del infierno (que es el imperio de la muerte) no tendrán poder sobre ella. También le dice que por esta declaración tendrá las llaves del Reino de los cielos y sus decisiones en la tierra serán tomadas en cuenta en el cielo (lo que ates en la tierra será atado en el cielo y lo que desates en la tierra será desatado en los cielos).

El mesianismo de Jesús difiere radicalmente del sentir y pensar humano. La gente no estaba preparada, por eso Jesús pide que no lo digan a las personas. Ni siquiera Pedro está preparado para el anuncio de la Pasión del Señor (que sigue inmediatamente a este texto). Pero aún la debilidad humana de Pedro Jesús no le quita la misión que le ha confiado de ser la “roca”, es decir el fundamento y referencia obligada de los seguidores del Mesías.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza el texto, a dónde llegó con sus discípulos?
  2. Jesús hace una primera pregunta a ellos ¿Recuerdas cuál fue esa pregunta?
  3. ¿Qué respondieron ellos de lo que habían oído por allí?
  4. Entonces ¿qué les preguntó por segunda vez  Jesús? ¿Con qué términos lo hizo la primera vez y con qué términos se refirió a sí mismo en la segunda vez?
  5. ¿Quién tomó la Palabra y le dijo a Jesús que era el Mesías, el Hijo de Dios vivo?
  6. ¿Cómo respondió Jesús? ¿Quién le había revelado esto?
  7. Jesús le encomienda ahora ser cabeza de sus seguidores. ¿Cómo fueron las palabras que le dirigió a Pedro? ¿Qué pasaría entonces con la Iglesia?
  8. ¿Qué significan las llaves del Reino de los cielos?
  9. ¿Cómo culmina este texto?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. ¿Con qué frecuencia me reúno con Jesús, como su discípulo misionero?
  2. ¿Recurro a la Oración con la Palabra de Dios, dejo que Jesús me instruya?
  3. Si nosotros hoy hiciéramos la misma pregunta que hizo Jesús ¿Qué opina hoy la gente sobre Jesús? Recuerda que está la influencia de los canales de televisión que viven permanentemente hablando con graves distorsiones sobre Jesús y la Biblia… ¿Qué dirán?
  4. Ahora Jesús se dirige directamente a mí para preguntarme por mi nombre ¿Quién dices tú que yo soy? ¿Qué respondes ante esta pregunta?
  5. ¿Quién es Jesús en mi vida? Por favor, no des las frases del catecismo, ahora debes pensar en el lugar que le das tú a Jesús.
  6. Si reconozco que Jesús es el Señor, el Mesías, el Hijo del Dios que está vivo ¿hasta qué punto yo lo sigo, me encuentro con Él en la oración y los sacramentos?
  7. Reconocer a Jesús, es también aceptar la misión que Él me encomienda en la Iglesia. ¿Soy consciente que no puedo ser un cristiano aislado y anónimo sino que soy parte de una comunidad llamada Iglesia?
  8. ¿Entiendo que no se puede separar a la Iglesia de Jesús, el Cristo, el Mesías? Mi encuentro con el Señor debe ser como miembro de la Iglesia.
  9. ¿Pido a Dios por el sucesor de Pedro y los Apóstoles? ¿Sigo sus enseñanzas?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.

Gracias porque me invitas permanentemente a encontrarme contigo, en la oración.

Hoy quiero escucharte, quiero darme cuenta que en mi vida tú estás a la puerta llamándome para preguntarme, para insistir sobre mi vida.

Mi vida tiene sentido sólo si te reconozco a Ti, que eres el Señor de la Historia. Verdadero Hombre, pero verdadero Dios que vino a este mundo a salvarme.

Señor que te conozca y te reconozca en mi vida. Señor que también me conozca a mí mismo y mis limitaciones que sólo Tú puedes llenar.

Gracias por ofrecerme la Iglesia, que es la prolongación de tus mismos discípulos y misioneros. Es en la Iglesia donde sigues obrando. Que reconozca que una relación contigo pero sin la Iglesia es como un avión que le falta un ala y no puede volar.

Señor, dame la gracia de amar a tu Iglesia y a todos los cristianos que son tus seguidores. Que con ellos comparta la vida con mayúscula, que me una en los sacramentos.

Señor, sólo la Iglesia tiene el poder sobre el mal, y su consecuencia la muerte. Que tome conciencia de esto y pueda ser un misionero tuyo y de tu Iglesia.

Amén.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Y ustedes, ¿quién dicen que soy? (Versículo 15b )

Y repetimos esta idea para llevar a nuestro interior esas palabras de Jesús. Así podremos predisponernos para encontrarnos con el Mesías.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, hacer un repaso lento de esta lectura tan importante del Evangelio, responder bien profundamente a las preguntas de Jesús. El hecho de haber aceptado y recibido a Jesús como el Mesías, debe notarse de alguna manera. ¿Cómo demostrar que sí reconozco a Jesús? ¿En qué me diferencio del resto de las personas? Toma una actitud diferente y una acción que pueda demostrar esto. Tal vez sea oportuno realizar alguna actividad que tenga que ver con la Iglesia, al tratarse del tema. Involucrarse en algo de la Iglesia y ser coherente con la pertenencia eclesial.

En el grupo,  hagan entre todos una encuesta en lugares públicos y pregúntenle a la gente en las calles ¿Quién es Jesús para Ud? y recopilen las informaciones, léanlas en el grupo y vean cuán cercanos están a la Iglesia las respuestas. Como responsabilidad, ante esto, poder realizar alguna actividad pública para manifestar a Jesús el Mesías y a la Iglesia como continuadora de administrar la salvación. Sin olvidar una acción grupal a personas que lo necesitan.

Queridos amigos, del 22 al 29 de Septiembre vamos a tener un Encuentro Internacional de Jóvenes de 24 países y necesitamos de tu ayuda, te invitamos a ser misionero con nosotros, por favor da click al link y conoce un poco más: Ayuda

Lectio Divina Dominical XX del Tiempo Ordinario Ciclo A

    «¡Señor Socórreme!»
    Hno Ricardo Grzona, frp
 

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PRIMERA LECTURA: Isaías 56, 6-7

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 66, 2-3.5-6.8

SEGUNDA LECTURA: Romanos 11, 13-15.29-32

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Mateo 15, 21-28

15,21: Desde allí se fue a la región de Tiro y Sidón.
15,22: Una mujer cananea de la zona salió gritando:
—¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio.
15,23: Él no respondió una palabra.
Se acercaron los discípulos y le suplicaron.
—Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros.
15,24: Él contestó:
—¡He sido enviado solamente a las ovejas perdidas de la Casa de Israel!
15,25: Pero ella se acercó y se postró ante él diciendo:
—¡Señor, ayúdame!

15,26: Él respondió:
—No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos.
15,27: Ella replicó:
—Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.

15,28: Entonces Jesús le contestó:
—Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos.
Y en aquel momento, su hija quedó sana.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

San Mateo nos presenta en este texto una síntesis de su insistencia en el tema de la salvación universal.

Para él es muy importante destacar la gran estima que Jesús tiene por los pueblos paganos llamados a la fe. Sin embargo la salvación de los “gentiles”, es decir de los que no son del pueblo elegido, debe pasar por el plan de Dios que eligió a Israel para llevar la Buena noticia de Salvación.

Hay que partir que Mateo dirige su Evangelio a una comunidad judeo – cristiana, que se pregunta si está bien compartir el pan Eucarístico con los paganos recién convertidos al cristianismo que no han participado en el pueblo de Israel. Desde esta premisa partimos el estudio del texto.

La mujer viene pidiendo a los gritos a Jesús y lo reconoce con el título de “Hijo de David”, que su hija está poseída por un demonio. Y Él no responde.

Los discípulos intervienen no por compasión a sus necesidades, sino para que ya no siguiera gritando detrás de ellos, pues parece que les molestaba. Es cuando Jesús interviene, aparentemente con una dureza en sus respuestas, que no esperamos del Mesías, pero leyendo todo el texto en su contexto, nos damos cuenta que Jesús, está buscando que aflore la fe de esta mujer.

Aquí vemos entonces cómo la insistencia de la mujer, se transforma en la humildad de responder a Jesús que le ha dicho que el pan de los hijos no es bueno dárselo a los perritos, y ella reconociendo al Hijo de David, le devuelve la frase diciéndole que aún los perritos comen de lo que cae de la mesa de los hijos… Algo célebre, que tal vez sólo la desesperación de una madre puede llegar a decir.

Jesús alaba a la mujer por su fe y le dice que por creer, su hija ya está curada del mal que la poseía.

Mateo resalta que la condición para entrar al Reino es una fe auténtica, que no retrocede ante ninguna dificultad. La fe es una confianza ciega en que es posible para Dios, todo lo bueno para el ser humano.

Con su actitud humilde, pero insistente, la mujer extranjera da testimonio de tener hacia Jesús una consideración que no han demostrado tener los maestros de la Ley, ni los habitantes de Nazareth. Es más ni siquiera sus propios discípulos han demostrado una fe como ella. Por eso también vemos que la fe es un don que el Padre Dios ofrece a todos sin distinciones.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿A qué región se fue Jesús?
  2. ¿Quién salió al paso y qué le decía?
  3. ¿Cómo era la forma de expresarse?
  4. ¿Qué hizo Jesús en un primer momento?
  5. ¿Qué le dijeron los discípulos a Jesús? ¿Por qué le dijeron eso?
  6. ¿Cuál fue la contestación de Jesús?
  7. ¿Qué dijo entonces la mujer ante la contestación de Jesús?
  8. ¿Qué dijo Jesús ante las palabras de esta mujer extranjera?
  9. ¿Qué pasó con la hija de esta madre?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Hoy es muy frecuente intentar de todas maneras de tapar los problemas que tenemos, incluso esconderlos y buscar cosas que nos entretengan y nos aíslen de los mismos. ¿Cómo te mueves tú frente a las necesidades y problemas? ¿Sales a buscar a Jesús como primera instancia?
  2. ¿Cómo es tu oración de petición a Jesús?
  3. ¿Te desanimas si al primer intento no logras lo que necesitas?
  4. ¿Puedes hacer una lista de las cosas que crees que necesitas? Vuelve a mirar esa lista y realmente con sinceridad de corazón pregúntate ¿cuáles de ellas son verdaderamente necesarias para tu vida de fe? ¿Cuáles son superfluas?
  5. La mujer extranjera incluso le dice al Señor desde sus propias palabras lo que necesita. ¿Tomas tú la Biblia para buscar todas las promesas del Señor y se las dices?
  6. ¿Es la Palabra de Dios tu fuente principal de oración, con lo que te nutres diariamente?
  7. Si tuvieras que ponerle un porcentaje a tu fe ¿Qué pondrías tú? ¿Cómo crees que el Señor evaluaría tu fe?
  8. ¿Sabes entonces ahora cómo debes obrar para aumentar la fe?
  9. ¿Te gustaría que el Señor te alabara a ti por tu fe? ¿Entonces qué esperas?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora

Gracias por que vienes a mí en este momento de mi vida a recordarme mi fe

Gracias por alimentar mi fe

Vengo a presentarme hoy ante Ti, para que me ayudes.

Señor, necesito de ti, necesito de tu amor, de tu compasión. Hay muchas cosas que me entretienen y me sacan por completo de la dirección que Tú deseas para mí.

Señor, que tenga la fe de esta madre que hoy se nos presenta en el Evangelio, que sea capaz de salir detrás de Ti para pedirte me ayudes, me cambies la vida y el corazón.

Señor, yo creo que Tú, todo lo puedes. Aquí estoy con lo poquito que tengo. Vengo a que me transformes.

El milagro que te pido hoy, es que aumentes mi fe, para que pueda creer en Ti y creerte a Ti.

Quiero ser tu discípulo Señor, quiero seguirte, pero necesito fe.

Gracias Señor por considerarme hoy y aumentarme la fe.

Amén.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

¡Qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos. (Versiculo 28 b)

Y repetimos esta idea para llevar a nuestro interior esas palabras de Jesús. Así podremos predisponernos para aumentar la fe.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, hacer un repaso lento de esta lectura tan importante del Evangelio, viendo si me identifico con alguno de estos personajes. Pero ver la forma en que puedo parecerme a la mujer extranjera para pedir a Jesús que me asista. Preparar una lista de las necesidades espirituales más importantes y hacerse una propuesta de insistirle a Jesús que me ayude, especialmente en mi fe. Orar de tal manera que puedan los demás notar un cambio en mi vida. Y externamente busca a alguna persona amiga o conocida que necesite una palabra de aliento, un gesto oportuno y que le ayudes con tu testimonio a encontrar a Jesús y su fe en Él.

En el grupo, hagan una discusión de todo lo que nos impide creer de verdad en estos días. Cuáles son los verdaderos obstáculos que tenemos que nos apartan de la fe. Y hacer una propuesta grupal de poder enfrentar alguno de esos obstáculos. Como siempre iremos como grupo durante esta semana a visitar a personas que lo necesiten. Puede ser una familia que necesita ayuda en la casa, o cuidando niños o enfermos, o personas ancianas. Sería importante si visitan ancianos que ellos también les den sus opiniones de cómo mantenerse en la fe, pues son estas personas las que tienen la sabiduría.

Queridos amigos, del 22 al 29 de Septiembre vamos a tener un Encuentro Internacional de Jóvenes de 24 países y necesitamos de tu ayuda, te invitamos a ser misionero con nosotros, por favor da click al link y conoce un poco más: Ayuda

Lectio Divina for Sunday – XIX of Ordinary Time Cycle A

    «Man of little faith, why did you doubt?»
    Hno Ricardo Grzona, frp

Translated by Adele Eva Austin

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To download free the documents and/or audio or mp3, click on  “E-BOOK PDF” and/or “AUDIO MP3″ or on Download

PRIMERA LECTURA: 

FIRST READING: 1 Kings 19, 9a11-13a

RESPONSORIAL PSALM: Psalm 84, 9-14

SECOND READING: Romans 9, 1-5

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Invocation to the Holy Spirit

Come Holy Spirit,

Come to our lives, to our hearts, to our consciences.

Move our intelligence and our will to understand what the Father wants to tell us through his Son, our Lord Jesus, the Christ.

May your Word reach us all our life and create new life within us.

Amen

BIBLICAL TEXT: Matthew 14, 22-33

22 Immediately, Jesus obliged his disciples to get into the boat and go ahead of him to the other side, while he sent the crowd away. 23 And having sent the people away, he went up the mountain by himself, to pray. At nightfall, he was there alone. 24 Meanwhile, the boat was very far from land, dangerously rocked by the waves, for the wind was against it. 25 At daybreak, Jesus came to them, walking on the sea. 26 When they saw him walking on the sea, they were terrified, thinking that it was a ghost. And they cried out in fear. 27 But at once, Jesus said to them, “Courage! Don’t be afraid. It’s me!” 28 Peter answered, “Lord, if it is you, command me to come to you on the water.”

29 Jesus said to him, “Come!” And Peter got out of the boat, and walked on the water to go to Jesus. 30 But seeing the strong wind, he was afraid, and began to sink; and he cried out, “Lord, save me!” 31 Jesus immediately stretched out his hand and took hold of him, saying, “Man of little faith, why did you doubt?”

32 As they got into the boat, the wind dropped. 33 Then those in the boat bowed down before Jesus, saying, “Truly, you are the Son of God!”

(CHRISTIAN COMMUNITY BIBLE)

1. READING

What does the text say?

Bible Study.

In the incident we read today, St. Matthew begins with Jesus asking the disciples to cross to the other side of the lake before him, He then dismisses the crowd and goes to pray alone on a mountain. Jesus always manifests as a master practitioner of prayer and important actions are always preceded by prayer. Night has come and still Jesus is praying. The disciples are in the boat going to the other shore, but the text tells us that there was a great headwind, and the boat was shaking.

Late into the night, the stirred boat is seen by the Fathers as an image of the Church shaken by tumultuous events of history. As during night, when God brought his people out of Egypt, it is Jesus who comes to liberate in the evening to the Church, with prodigious signs.

Jesus comes to the boat, they are confused, they believe he is a ghost, they are scared. And maybe central part of the text is verse 27 where Jesus says, “Courage! Don’t be afraid. It’s me!”

Peter immediately spoke up saying, “Lord, if it is you, command me to come to you on the water. “And Jesus answered, “Come!”

It is interesting that Peter, chosen by God to lead the Church, jumps from the boat, starts to walk, but, the text says, that the wind and the waves made him afraid, and because of fear he began to sink… Then a new intervention of Jesus, extending his hand, lifting him with rebuke for his faith is insufficient. The fear was stronger than faith and that is why Jesus says, “Man of little faith! Why did you doubt?”

It is interesting to note that it was fear that cast doubt upon Peter. This is a good reflection for thought. Immediately as they entered the boat, the wind was appeased, and all the disciples who were in the boat, seeing what happened fell prostrate, the text says they bow down and worship Jesus. Immediately, they utter a very clear profession of faith about the person of Jesus: “Truly, you are the Son of God!

It’s the same form of worship when they encounter him in Galilee after the resurrection and before his ascension.

The key ideas of this text are:

Jesus’ dedication to prayer, the disciples in the boat, afraid of the situation with the waves, Jesus comes to encounter his disciples, He tells them have no fear, because he is with them, Peter asks to be called to Him, but then having fear, Jesus insists that he must have faith and not doubt, the disciples worship Jesus recognizing that he is the Son of God.

We reconstruct the text:

  1. How does the text begin? What did Jesus asks the disciples? And then does he do?
  2. Where are the disciples when the wind starts? What do they feel?
  3. What makes Jesus to go to find his disciples?
  4. What do the disciples feel on the sea? What did Jesus say?
  5. What was Peter’s reaction? What happened? What did Jesus say?
  6. What happened with Peter on the sea?
  7. What did Jesus reproach?
  8. How does the text culminate? What did the disciples perform?

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2. MEDITATION

What does the text tell me?

Let us make up some questions to enter more profoundly into the Word of Salvation:

  1. Jesus spends much time in prayer. How much time do I truly dedicate to prayer?
  2. Is prayer the motivating source of my life? Do I take seriously my moments of prayer? Or are they moments I leave for just when I have free time? It is important to recognize.
  3. On the boat of my life..l What are the strongest waves? What are the biggest fears that I have?
  4. Do I understand that even in the worst dangers Jesus comes to accompany me?
  5. Do I confuse the Divine Presence of Jesus with other presences? What do I give to Jesus when comes for me and I recognize him?
  6. Jesus invites me to go with him, despite the difficulties: What are the fears that make me sink? Identify them.
  7. Am I humble enough to ask the Lord to save me? Do I go to Him in times of need?
  8. Jesus reproaches those to whom fear is paralyzing. In my life, can I distinguish fear and faith? I invite you to make a table with two columns where you put these two aspects, so that you ask the Lord to increase your faith.
  9. To recognize that Jesus is the Son of God is the first manifestation of the act of faith. Do I also publicly express my faith in Jesus, or is it just something private?

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3. PRAYER

What do I/we say to the Lord?

Prayer is to answer to the Lord who speaks to us first. We want to hear his Word of Salvation. This Word is very different from what the world offers us, and now it is time to speak to the Lord:

Thank you Lord for your Word of Salvation.

You always come to us to redeem us, to free us, to help us.

Lord, you know what is the fear that paralyzes us, confuses us,

we sink into our own oceans and tempests.

Come Lord to our lives, come to accompany us, come to liberate us.

Lord, in the boat of the Church there are many storms.

We put all our personal and community fears before you, we know in advance your response: “why did you doubt?”

Thank you, Lord, for coming to liberate us even amidst our doubts. You want the best for us.

We are always attentive to You, Lord. We do not focus other things.

Help us identify all the fears that paralyze us, sinking us,

that impede our following to encounter you.

We want to recognize you like the disciples;

we want to say to you clearly and firmly that you are the Son of God.

Permit us to know how to worship and praise you, leaving behind our idols and our fears.

Thank you Lord for being with us, for coming to save us

Amen

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4. CONTEMPLATION

How do we internalize the text?

This is the moment of contemplation. We can repeat the following verse from the Gospel several times so that it enters our life, our heart.

“Courage! Don’t be afraid. It’s me!” (Verse 21)

This is how it is introduced to our life, creating a process that does not have fear, of saying thank you Lord and open our ears and hearts to Jesus who comes to encounter us.

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5. ACTION

What is my or our commit to?

There should be a noticeable change in my life. If there is no change, it is because I am not a true Christian.

IF I AM ALONE:  I’ll reread the text stopping at all the words of Jesus and the dialogue with the disciples, trying to identify with each of them. I will also identify any of my fears, such as fear to publicly recognize Jesus, and just maintain a personal and intimate relationship with God without others noticing. This is not good, because Jesus asks us to give witness to Him. Propose an action to visit to anyone who has any doubts of faith, or who is going through an important time in life, to accompany them to pray with them, and to give a demonstration of faith before others.

IN A GROUP: Make a list of all the fears we have as individuals and as a community. How to overcome those fears? What are the strongest and perhaps also the least among you? Then propose some actions as a group that can overcome these fears. And as always, we propose an activity with people who need our faith to be shown in deeds, as a group seek the sick, the destitute, the needy and propose action to help the by demonstrating this, we fulfill then with Lord and are faithful to his word.

Dear friends, from September 22 to 29 will have an International Meeting CRISTONAUTAS Youth from 24 countries and we need your help. We invite you to be a missionary with us, please click the link and to learn more: Help

Lectio Divina Dominical XIX del Tiempo Ordinario Ciclo A

    «Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?»
    Hno Ricardo Grzona, frp

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PRIMERA LECTURA: 1 Reyes 19, 9a11-13a

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 84, 9-14

SEGUNDA LECTURA: Romanos 9, 1-5

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Mateo 14, 22-33

14,22: Enseguida mandó a los discípulos embarcarse y pasar antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. 14,23: Después de despedirla, subió él solo a la montaña a orar.
Al anochecer, todavía estaba allí, solo. 14,24: La barca se encontraba a buena distancia de la costa, sacudida por las olas, porque tenía viento contrario.
14,25: Ya muy entrada la noche Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago. 14,26: Al verlo caminar sobre el lago, los discípulos comenzaron a temblar y dijeron:
—¡Es un fantasma!
Y gritaban de miedo.
14,27: Pero [Jesús] les dijo:
—¡Ánimo! Soy yo, no teman.
14,28: Pedro le contestó:
—Señor, si eres tú, mándame ir por el agua hasta ti.
14,29: —Ven, le dijo Jesús.
Pedro saltó de la barca y comenzó a caminar por el agua acercándose a Jesús;14,30: pero, al sentir el [fuerte] viento, tuvo miedo, entonces empezó a hundirse y gritó:
—¡Señor, sálvame!
14,31: Al momento Jesús extendió la mano, lo sostuvo y le dijo:
—¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
14,32: Cuando subieron a la barca, el viento amainó. 14,33: Los de la barca se postraron ante él diciendo:
—Ciertamente eres Hijo de Dios.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El episodio que hoy leemos de San Mateo comienza con Jesús pidiéndoles a los discípulos que crucen primero a la otra orilla del lago, luego Él despide a la multitud y se va a orar solo a una montaña. Jesús siempre se manifiesta como un maestro de oración y sus acciones importantes están precedidas por la oración. Ha llegado la noche y aún Jesús está orando. Los discípulos van en la barca hacia la otra orilla, pero el texto nos dice que había mucho viento contrario, y la barca se sacudía mucho.

Entrada la noche, la barca agitada es vista por los Padres como una imagen de la Iglesia sacudida por los tumultuosos acontecimientos de la Historia. Así como Dios sacó de noche a su pueblo de Egipto, es Jesús el que viene a liberar en la noche a la Iglesia, con signos prodigiosos.

Jesús llega hasta la barca, ellos están confundidos, creen que es un fantasma, se asustan. Y tal vez parte central del texto es el versículo 27 cuando Jesús dice: ¡Ánimo! Soy yo, no teman.”

Pedro inmediatamente toma la palabra diciéndole: “Señor, si eres tú, mándame ir por el agua hasta ti. Y Jesús contestó: ven.”

Es curioso cómo Pedro, el elegido por el Señor para guiar la Iglesia, salta de la barca, comienza a caminar, pero, dice el texto que el viento y las olas le hicieron tener miedo, y por el miedo comenzó a hundirse… Entonces una nueva intervención de Jesús, extendiéndole su mano, levantándolo lo reprende pues su fe es insuficiente. El miedo fue más fuerte que la fe y por eso mismo Jesús le dice:

¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”

Es curioso destacar que ha sido el miedo el que hace dudar a Pedro. Esto es para una buena reflexión posterior. Inmediatamente subiendo a la barca, el viento se aplaca y todos los discípulos que están en la barca, al ver lo sucedido se postran, es decir hacen una reverencia y adoran a Jesús. Inmediatamente dicen una muy clara profesión de fe sobre la persona de Jesús: Ciertamente eres Hijo de Dios.” Es la misma forma de adoración cuando lo encuentran en Galilea, después de la resurrección y antes de su ascensión.

Las ideas clave de este texto son:

Jesús dedicado a la oración, los discípulos en la barca, miedo a la situación con las olas, Jesús viene al encuentro de sus discípulos, Les dice que no tengan miedo, porque está con ellos, Pedro pide ir con Él, pero luego tiene miedo, Jesús insiste que hay que tener fe y no dudar, los discípulos adoran a Jesús reconociendo que es el Hijo de Dios.

Reconstruimos el texto:

  1. ¿Cómo comienza el texto? ¿Qué les pide Jesús a los discípulos? Y luego ¿Qué hace?
  2. ¿Dónde están los discípulos cuando comienza el viento? ¿qué es lo que sienten?
  3. ¿Qué hace Jesús para ir a encontrar a sus discípulos?
  4. ¿Qué sienten los discípulos en el mar? ¿Qué les dice Jesús?
  5. ¿Cuál fue la reacción de Pedro? ¿Qué sucedió? ¿Qué le dijo Jesús?
  6. ¿Qué pasó entonces con Pedro en el mar?
  7. ¿Qué le recriminó Jesús?
  8. ¿Cómo culmina el texto? ¿Qué hicieron los discípulos?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. Jesús dedica mucho tiempo a la oración ¿Cuánto tiempo dedico yo verdaderamente a la oración?
  2. ¿Es la oración la fuente motivadora de mi vida? ¿Tomo en serio mis momentos de oración? ¿O estos momentos dejo sólo por si tengo tiempo libre? Es importante reconocerlo.
  3. En la barca de mi vida ¿Cuáles son las olas más fuertes? ¿A las que más miedo le tengo?
  4. ¿Entiendo que aún en los peligros más difíciles Jesús viene a acompañarme?
  5. ¿Confundo la presencia Divina de Jesús con otras presencias? ¿Me doy cuenta cuando Jesús viene por mí y lo reconozco?
  6. Jesús me invita a ir con Él, a pesar de las dificultades: ¿Cuáles son los miedos que me hacen hundirme? Podría identificarlos.
  7. ¿Tengo la humildad necesaria para pedirle al Señor que me salve? ¿Acudo a Él en los momentos de necesidad?
  8. Jesús recrimina que el miedo es paralizante. ¿Podría en mi vida distinguir miedo y fe? Te invito a realizar una tabla donde pongas en dos columnas estos dos aspectos, para pedirle al Señor que aumente tu fe.
  9. Reconocer que Jesús es el Hijo de Dios es la primera manifestación del acto de fe. ¿También expreso públicamente mi fe en Jesús, o sólo es algo privado?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra de Salvación.

Siempre vienes a nosotros para redimirnos, para liberarnos, para ayudarnos.

Señor, tú sabes que el miedo nos paraliza, nos confunde, nos hunde en nuestros propios océanos y tempestades.

Ven Señor a nuestra vida, ven a acompañarnos, ven a liberarnos.

Señor, en la barca de la Iglesia también hay muchas tempestades. Ponemos todos nuestros miedos personales y comunitarios ante Ti, Sabemos de antemano tu respuesta: “¿porqué dudaste?”

Gracias Señor por venir a liberarnos aún en medio de nuestras dudas. Tú deseas lo mejor para nosotros

Que siempre estemos atentos a Ti, Señor. Que no nos fijemos en otras cosas.

Ayúdanos a identificar todos los miedos que nos paralizan, que nos hunden, que nos impiden seguir a tu encuentro.

Queremos reconocerte como los discípulos, queremos decirte clara y decididamente que Tú eres el Hijo de Dios. Permítenos saber cómo adorarte y alabarte, dejando atrás nuestros ídolos y nuestros miedos.

Gracias Señor por estar con nosotros, por venir a salvarnos.

Amén.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón. Para eso repetiremos varias veces:

¡Ánimo! Soy yo, no teman.”   (versículo 27)

Para ir introduciendo a nuestra vida, haciendo propio este proceso de no tener miedo, de decir gracias Señor y abrir los oídos y el corazón a Jesús que viene a nuestro encuentro.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, voy a releer el texto deteniéndome en todas las palabras de Jesús y del diálogo con los discípulos, tratando de identificarme con cada uno de ellos. También voy a identificar alguno de mis temores, por ejemplo el miedo a reconocer públicamente a Jesús, y sólo mantener una relación personal e íntima con Dios sin que los demás se den cuenta. Esto no es bueno, porque Jesús nos pide que demos testimonio de Él. Como acto proponemos una visita a alguna persona que tenga alguna duda de fe, o que esté pasando por un momento importante en su vida, para acompañarla a orar con ella y dar así un paso para demostrar ante otros la fe.

En el grupo, hacer un listado de todos los miedos que tenemos como personas y también como comunidad. ¿Cómo vencer esos miedos? ¿Cuáles son los más fuertes y tal vez los que menos atendemos? Proponerse entonces como grupo, desde estos miedos, una acción que pueda vencerlos. Y como siempre, proponerse una actividad con las personas que más necesitan de nuestra fe demostrada en hechos, como grupo buscamos los enfermos, los más desvalidos, los necesitados y proponerse una acción para ayudarlos demostrando así, que cumplimos con el Señor y somos fieles a su Palabra.

Queridos amigos, del 22 al 29 de Septiembre vamos a tener un Encuentro Internacional de Jóvenes CRISTONAUTAS de 24 países y necesitamos de tu ayuda, te invitamos a ser misionero con nosotros, por favor da click al link y conoce un poco más: Ayuda

Lectio Divina for Sunday – XVIII of Ordinary Time Cycle A

    «And they all ate, and everyone had enough»
    Hno Ricardo Grzona, frp

Translated by Washington D. C.

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FIRST READING: Isaiah 55: 1-3

RESPONSORIAL PSALMPsalm 144, 8-9.15-18

SECOND READING: Romans 8, 35.37-39

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Invocation to the Holy Spirit

Come Holy Spirit,

Come to our lives, to our hearts, to our consciences.

Move our intelligence and our will to understand what the Father wants to tell us through his Son, our Lord Jesus, the Christ.

May your Word reach us all our life and create new life within us.

Amen

BIBLICAL TEXT: Matthew 14, 13-21

14,13When Jesus hear of it, he set out by boat fir a secluded place, to be alone. But the people heard of it, and they followed him on foot from their towns. 14,14 When Jesus went ashore, he saw the crowd gathered there, and he had compassion on them. And he healed their sick.

14,15 Late in the afternoon, his disciples came to him and said, “We are in a lonely place and it is now late. You should send these people away, so that they can go to the villages and buy something for themselves to eat.”

14,16 But Jesus replied, “They do not need to go away; you give them something to eat.” 14,17 They answered, “We have nothing here but five loaves and two fish.” 14,18 Jesus said to them, “Bring them here to me.”

14,19 Then he made everyone sit down on the grass. He took the five loaves and the two fish, raised his eyes to heaven, pronounced the blessing, broke the loaves, and then handed them to the disciples to distribute to the people. 14,20 And they all ate, and everyone had enough; then the disciples gathered up the leftovers, filling twelve baskets. 14,21 About five thousand men had eaten there, besides women and children.

(CHRISTIAN COMMUNITY BIBLE)

READING

What is text telling?

Bible Study.

St. Matthew, is one of the evangelists, who describes this miracle that we refer to as the one of the multiplication of bread and fish.  It is a literary genre used to show Jesus as the Messiah, the new Moses.

This Scripture passage is the continuation of the martyrdom of John the Baptist. This text states that Jesus went out of town immediately and to be alone in a place.  He went to an isolated place. Even though the text does not mention it, we presume that Jesus needed to be alone after receiving the news of the martyrdom of John. We infer from the text, that Jesus came to a quiet and isolated place. But the people were following him and when he came ashore, he saw them and his heart was moved with compassion. In another text, we find a description on the people and it states that the people looked like sheep with no shepherd. Maybe, versus 14 is the one that gathers the central subject of the theme. It states that Jesus is moved deeply to the heart (with mercy and compassion that he suffers with and for them). It is the suffering of God himself who hear the cry of his people. The Scripture text mentions that Jesus healed the sick there and it should finish there. But there is something new about to happen.

It is Jesus’ disciples who see the crowd coming from afar, and that they are in a deserted place closet o sun down and will need something to eat. They suggest Jesus to send them away so they can go and get something to eat in the nearby communities. The disciples see the need of the people, but on the other hand, they are not providing a solution.

Jesus gives them a different answer and asks them to feed the people. The disciples bring five loaves and two fish that they had to share. That was not enough to feed the big crowd but even smaller for their faith and expectations. It is here where the scripture text and the literary language change. Jesus asks his disciples for the bread and fish, he made the crowd sit on the grass, and pronouncing the blessing and giving thanks, he hands the bread and fish to his disciples to distribute them. All gathered there ate and had enough. The passage ends up with the leftovers that made up twelve baskets.

Jesus as the centerpiece of this Scripture passage is shown as the Son of God, who has mercy on the human kind. The text is used just to support this main idea.

There are three principal ideas that help us to better understand this Scripture passage:

The first one points at the messianic meaning of this miracle. Jesus is shown as the new Moses who feeds the crowd, as it happened in the dessert with the manna.

The second idea is an ecclesial principle. Jesus asks his disciples to distribute the bread and fish. It is the picture of the Church alive preaching the Gospel and sharing the Bread.

The third one is the Eucharistic signs and symbols. We find in the passage the use of some verbs like take, bless, break, and give and of course, the memory of the “sunset”.

Finally, the twelve baskets show the missionary dimension of the Church. It must feed the humanity who hungers for God in the apostolic dimension (twelve disciples).

Let us go over the text:

  1. What had just happened to Jesus? Where is he going to?
  2. What do the people who were following Jesus do?
  3. What was Jesus attitude when he saw the crowd?
  4. What did Jesus do with the sick among the crowd?
  5. What did the disciples tell Jesus? What did they tell Jesus about the crowd?
  6. What did he answer them?
  7. How did the disciples respond?
  8. What did Jesus do then?
  9. What happened with the crowd?
  10. What did they do with the leftovers?
  11. What is the end of the Scripture text? How many people were in the passage?

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MEDITATION

What does the text is tell me or us about? 

Let us answer a few more questions to better understand this Word of Salvation:

  1. Am I brave enough to strongly follow Jesus, even in isolated roads?
  2. Do I look for Jesus sight with a need of somebody who really wants him to look at?
  3. I have in my life many and different diseases, that mostly are the result of the absence of the Lord. Most of them are spiritual diseases. Do I ask the Lord to heal me?
  4. I feel, sometimes like the disciples, who do not know how to respond to a certain situation and the best way to get out of it is to dismiss everyone. Do I understand that Jesus is asking me to feed the people?
  5. How many times do we tell the Lord to feed the hungry crowd Himself? Am I able to listen to God´s voice who says “Feed them yourselves”?
  6. How big is my faith? Am I able to bring my five loaves and two fish to the Lord so He can break them?
  7. What does sharing mean to me? Who do I should share my life, my talents and my belongings?
  8. Where is the Lord taking me to?
  9. Do I understand that in the Church there is enough to share?
  10. What is my missionary attitude? Can I review it today?

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PRAYER

What do I or We tell to the Lord?

Prayer is to answer the Lord who called us first. We want to hear his Word of Salvation. The word, Jesus offers us, is much different from the one the world offers us, and this is the time to speak to Our Lord:

Thank you, Lord, for your Word of Salvation!

Thank you for joining us in the deserted moments of our life.

Thank you for being there for us, for coming to heal us.

We have a lot of sufferings but we do not want to acknowledge them. Help us Lord, to find the road of life to acknowledge our limitations; we present ourselves to you, Lord of life

Lord, enlighten our lives and minds to acknowledge your presence in our charity actions that we offer in your name and not in ours.

Thank you, Lord, for giving us the opportunity in attending our most needy brothers.

Help us, Lord, to be able to share our five loaves and fish and not to be selfish and keep them ourselves. Help us, Lord, to bring them to you, so you can break them and we can share them with the Church and one day we can be one in your name.

Help us, Lord, so the Church be the center point of our mission and we do not feel alone.

Amen

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CONTEMPLATION

How do I or We internalize the text?

For this moment of contemplation, we can repeat the following Gospel verse so it enters in our lives and in our hearts.

He saw the crowd gathered there, and he had compassion on them (Verse 14)

This way, we start the contemplation moment by repeating and asking Jesus to come to us.

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ACTION

What do I or We commit to?

There should be a change in my life. If there is no change, I am not a true Christian.

If I am alone: I can read one more time the Scripture text and following the text, I can hear Jesus who says, “Feed them yourselves”. I should look for people who really need to be nourished with food and with the Word of God so I can share with them. I must plan a concrete action to help the needy. Pay attention, so you do not let this opportunity that the Lord put in your path, to pass by.

If I am in a group: The Scripture text is clear. We are going to look for people, in our surrounding communities, that are hungry and needy, so we can organize ourselves to help them in this situation and to be in a community as well.  We will be providers of food and spiritual nourishment

Lectio Divina Dominical XVIII del Tiempo Ordinario Ciclo A

    «Todos comieron hasta saciarse»
    Hno Ricardo Grzona, frp

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PRIMERA LECTURA: Isaías 55, 1-3

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 144, 8-9.15-18

SEGUNDA LECTURA: Romanos 8, 35.37-39

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Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.

Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

Amén

TEXTO BIBLICO: Mateo 14, 13-21

14,13: Al enterarse, Jesús se fue de allí en barca, él solo, a un paraje despoblado. Pero lo supo la multitud y le siguió a pie desde los poblados. 14,14: Jesús desembarcó y, al ver la gran multitud, sintió lástima y sanó a los enfermos.
14,15: Al atardecer los discípulos fueron a decirle:
—El lugar es despoblado y ya es tarde; despide a la multitud para que vayan a los pueblos a comprar algo de comer.
14,16: [Jesús] les respondió:
—No hace falta que vayan; denle ustedes de comer.
14,17: Respondieron:
—Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados.
14,18: Él les dijo:
—Tráiganlos.
14,19: Después mandó a la multitud sentarse en el césped, tomó los cinco panes y los dos pescados, alzó la vista al cielo, dio gracias, partió el pan y se lo dio a sus discípulos; ellos se lo dieron a la multitud. 14,20: Comieron todos, quedaron satisfechos, recogieron las sobras y llenaron doce canastos. 14,21: Los que comieron eran cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)

LECTURA

¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

San Mateo, es uno de los evangelistas que narra este milagro al que nosotros comúnmente nos referimos como la multiplicación de los panes y los peces. Es un género literario muy clásico, que desea demostrar que Jesús es el Mesías, el nuevo Moisés.

Este texto es la continuación del martirio de Juan el Bautista, y dice que Jesús inmediatamente salió de donde estaba y se fue a un lugar Él solo. Iba a un lugar despoblado, y aunque el texto no lo dice, es de suponer que Jesús necesitaba estar a solas en momentos de oración ante la noticia tan fuerte del asesinato de Juan. Entendemos que atravesó el lago y llegaba a un lugar tranquilo y sin gente. Pero la multitud le seguía y al desembarcar, los vio y sintió compasión de todos ellos. En algún otro texto dice que parecían ovejas sin pastor. Es este versículo, el 14, tal vez el central de todo el texto que arma el contexto que sigue. A Jesús se le mueven las entrañas (eso significa compasión: conmiseración o lástima por quienes sufren). Es el sentimiento de Dios mismo, que escucha el lamento de su pueblo. Dice el texto que Jesús sanó a los enfermos allí. Y la actividad debería terminar allí… sin embargo se añade algo nuevo.

Son los discípulos ahora los que ven que la gente viene desde muy lejos, y que están en un lugar lejano a la civilización, se hace tarde, las personas necesitarán comida… entonces le proponen a Jesús que les diga a todos que se vayan para comprar comida en otras aldeas. Ellos por un lado ven las necesidades de la gente, pero por otro lado no son capaces de darle una solución.

Jesús les cambia la propuesta y les dice que la gente no debe marcharse y que ellos deben darles de comer. Y entonces entre lo que tenían para compartir eran cinco panes y dos pescados. Nada más. Muy poco para la multitud, y sobre todo muy poco para la fe tan pobre. Es aquí donde cambia radicalmente el texto bíblico y el lenguaje, Jesús pide que se lo traigan, hace sentar a la multitud, da gracias, lo parte y se los da a los discípulos para que ellos lo repartan. Todo comieron hasta quedar satisfechos.

El relato culmina con que sobraron hasta doce canastas.

Jesús, en el centro del texto, se nos muestra como lo que es: el Hijo de Dios, que ha tenido compasión de la humanidad. Todo lo demás es una narración que apoya esta idea principal.

Tres elementos nos ayudan a entender el texto:

El primero es el valor simbólico del milagro en sentido mesiánico. Jesús es el nuevo Moisés, que alimenta al pueblo, como pasó en el desierto, con el maná.

El segundo es eclesial, Jesús pide a los discípulos la ayuda para distribuir el pan y los peces a la multitud. Es la imagen de una Iglesia viva que sigue anunciando el Evangelio y distribuyendo el Pan de Vida.

El tercero, es todo el sentido Eucarístico del signo, por ejemplo el uso de los verbos que encontramos en la última cena: tomar, bendecir, partir, dar y el recuerdo obvio del “anochecer”.

Finalmente estas doce canastas nos representan la dimensión misionera de la Iglesia, que debe alimentar desde la fe apostólica (los doce apóstoles) a la humanidad hambrienta de Dios.

Reconstruimos el texto:

  1. Qué había sucedido con Jesús ¿A dónde se retira?
  2. ¿Qué hace la multitud que seguía a Jesús?
  3. ¿Cuál fue la actitud de Jesús al ver a la multitud?
  4. ¿Qué hizo Jesús con los enfermos?
  5. ¿Qué le dijeron los Discípulos a Jesús? ¿Qué sugerían que hiciera con la multitud?
  6. ¿Qué les contestó Jesús?
  7. ¿Cómo reaccionaron los discípulos?
  8. ¿Qué hizo Jesús entonces?
  9. ¿Qué pasó con la multitud?
  10. ¿Qué hicieron con lo que sobró?
  11. ¿Cómo termina el texto? ¿Cuántas personas había en el relato?

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MEDITACIÓN

¿Qué me dice el Señor a mí en el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

  1. ¿Soy capaz de seguir insistentemente a Jesús aún en medio de caminos despoblados?
  2. ¿Busco la mirada de Jesús, con la necesidad de quien está dispuesto a que Jesús se fije en mí?
  3. Yo tengo en mi vida, muchas enfermedades, que son producidas por la ausencia del Señor, sobre todo enfermedades espirituales. ¿Pido al Señor que me cure?
  4. Muchas veces me siento como los Discípulos, ante una situación que sólo no sé responder y la forma más rápida para salir es despedir a todos. ¿Entiendo que Jesús me pide que sea yo quien dé de comer a la multitud?
  5. ¿Cuántas veces decimos a Dios que sea Él quien dé de comer a la multitud hambrienta…? ¿Soy capaz de escuchar la voz de Jesús que me dice: “denle ustedes de comer”?
  6. ¿Cuánta es mi fe? ¿Soy capaz de poner mis cinco panes y dos pescados para que el Señor los multiplique?
  7. ¿Qué sería compartir lo que tengo? ¿con quién debería yo compartir mi vida, mis cosas, mis talentos?
  8. ¿Hacia dónde me lleva el Señor?
  9. ¿Entiendo que en la Iglesia hay de sobra para que repartamos?
  10. ¿Cuál es mi actitud misionera? ¿Podría repasarla hoy?

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ORACIÓN

¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Señor, gracias por tu Palabra salvadora

Gracias por acompañarnos cuando estamos en los desiertos despoblados de la vida.

Gracias por interesarte por nosotros. Por venir a sanarnos.

Nuestros sufrimientos son muchos, y aún así no queremos reconocerlos. Ayúdanos a encontrar el camino de la vida para que reconociendo nuestras limitaciones, nos presentemos a Ti, Dios de la vida.

Ilumínanos, Señor, para que seamos capaces de reconocer tu presencia en cada gesto de caridad fraterna, que ofrecemos en tu Nombre, y no el nuestro.

Gracias por darnos la oportunidad de poder asistir al hermano que necesita nuestra ayuda.

Que no acaparemos nuestros pobres y pequeños cinco panes y dos pescados, sino que los podamos poner ante Ti, para que los multipliquemos como Iglesia y seamos uno en Tu nombre, Señor.

Que nunca nos neguemos a compartir lo que tenemos, para que Tú lo bendigas y lo multipliques.

Señor, que la Iglesia siempre sea nuestro punto de referencia donde realizamos nuestra misión y no nos creamos solos.

Amén.

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CONTEMPLACIÓN

¿Cómo hago propio en mi vida las enseñanzas del texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo  del  Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

“Al ver a la multitud sintió compasión” (Versículo 14)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.

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ACCIÓN

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, me propongo releer bien el texto en su contexto y como acción, escuchar a Jesús que dice, “denle ustedes de comer”, buscar personas que realmente estén necesitadas de alimento, tanto espiritual como material para compartir. Proponerse una meta clara y definida y trazar un plan de ayuda para personas concretas que lo necesiten. No dejar pasar esta oportunidad que te brinda el Señor.

En el grupo, el texto es claro. Vamos a buscar en nuestro barrio o nuestra comunidad personas concretas que están pasando situaciones de hambre y vamos a organizar una campaña para ayudarles en su proceso de poder estar en comunidad y alimentadas, tanto por la Palabra de Dios, como por la alimentación material

Lectio Divina for Sunday – XVII Ordinary Time Cycle A

    «Did you understand this?»
    Hno Ricardo Grzona, frptranslated by Adele Austin
   

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Para descargar gratuitamente los documentos y/o audio o mp3, click en  “E-BOOK PDF” y/o “AUDIO MP3″ o en Download

FIRST READING: 1 Kings 3,5, 7-12

RESPONSORIAL PSALM: Psalm 118

SECOND READING: Romans 8, 28-30

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Invocation to the Holy Spirit

Come Holy Spirit,

Come to our lives, to our hearts, to our consciences.

Move our intelligence and our will to understand what the Father wants to tell us through his Son, our Lord Jesus, the Christ.

May your Word reach us all our life and create new life within us.

Amen

BIBLICAL TEXT: Matthew 13, 44-52

13.44: The kingdom of heaven is like a treasure buried in a field, which a person finds and hides again, and out of joy goes and sells all that he has and buys that field.

13.45: Again, the kingdom of heaven is like a merchant searching for fine pearls. 13.46: When he finds a pearl of great price, he goes and sells all that he has and buys it.

13.47: Again, the kingdom of heaven is like a net thrown into the sea, which collects fish of every kind. 13.48. When it is full they haul it ashore and sit down to put what is good into buckets. What is bad they throw away. 13.49 Thus it will be at the end of the age. The angels will go out and separate the wicked from the righteous: 13.50 and throw them into the fiery furnace, where there will be wailing and grinding of teeth.

13.51“Do you understand all these things?” They answered, “Yes.” 13.52: And he replied, “Then every scribe who has been instructed in the kingdom of heaven is like the head of a household who brings from his storeroom both the new and the old.”

(CHRISTIAN COMMUNITY BIBLE)

READING

What does the text say?

Bible Study.

Matthew continues with the parables of the Kingdom. The first one is very interesting, and it has one verse only. However, there is a great wealth to explore. In Jesus’ day, the Holy Land was an area of frequent passage between the great powers. It was very common for people who had some treasures to find a place to bury and hide them. So it is quite possible that Jesus speaks of experiences known in the agricultural world of his time.

The worker of this land, is preparing the field for growing, and would be removing the stones, or passing the plow. Suddenly he finds a treasure hidden in the field. He decides to return to bury, and he knows where it is, and Jesus uses three verbs to tell what this man does: Go, Sell and Buy. Perhaps it’s the center of everything. The verb “go” means leaving everything you are doing. It is because he found something that is more important. Sell: that is, he stripped himself of everything he has because he needs the money because he knows where there is a treasure. In what seems like a moment, his dispossession included in house, furniture, maybe his animals… (the text does not say, but his family might think he was out of his mind). He needs all that money and he submits it all to the field owner, and buys that field. (It is obvious he emptied himself of everything, knowing the value that was in the field, but the text says nothing about honesty between the man who buys and the previous owner, which is to show, is that when you find something of value, one is to shed everything else to acquire it). Now you have something worth more.

The example of the merchant of fine pearls is very similar, because if he finds a pearl of great value, he is able to discard all, for it is worth much more than what he has. And it repeats the three verbs: Go, sell all you have and buy.

The parable that follows, is for fishermen, something very important.  It reminds them that they were doing the same, they returned to the net with fish, there are some that can be served for food and others that cannot, then returning to that net, they separate and save the ones that can be used, and discard the ones that are useless.

The Kingdom of Heaven is different from human expectations The Kingdom is an encounter, and each one must choose for himself, and for it, one must leave many things, if not everything. The Fascination of this powerful encounter leads us to a situation of joy. The Kingdom produces joy, and so, for many it is a scandal to “sell” and discard everything that impedes one from obtaining The Kingdom for himself.

The parable of the net is similar to that of the weeds we saw last week. It keeps the good, the bad is discarded. A net captures mollusks, which although edible were considered bad, having no spine. These represent individuals “without nerve” who have not made a clear and consistent choice for the Gospel of the Kingdom, they are to be excluded from the Kingdom along with the wicked.

Jesus, the teacher is concerned that his teaching be well understood, and the final message is rather clear, those who come under the First Covenant of God with his people, may also be enriched by the New Covenant.

We reconstruct the text:

  1. What is the parable Jesus tells at the beginning of the text? What are the verbs used?
  2. What is the parable that follows?
  3. Why are the two characters in the parables happy and full joy?
  4. What changes have been produced in the lives of these people?
  5. What do you see in the parable of what the net?
  6. What are these parables teaching?
  7. How does a person under the First Covenant who accepts The New look?

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MEDITATION

What does the text is telling us? 

Let us ask a few questions to delve deeper into the Word of Salvation:

  1. How often in my life can I point out when I felt very close to the treasury, just like the Lord of the parable?
  2. What is it that prevents me from acquiring this treasure?
  3. Thinking of the three verbs in the parables as the positions: Va, Sell, Buy; how do I understand what position my life is in right now?
  4. Where should I go?
  5. What should I let go from my life in order to acquire the treasure?
  6. What feeling will result in me when I truly detached from all that prevents me from acquiring the treasure that is the kingdom of heaven? Do I desire that joy with me? Then what is my hope?
  7. Do I realize that in the parable on the net Jesus explains very clearly that there are only two ways? What am I? Have I chose the kingdom, or the discarded?

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PRAYER

What do I/We say to the Lord?

Prayer is to answer to the Lord who speaks to us first. We want to hear his Word of Salvation. This Word is very different from what the world offers us, and now it is time to speak to the Lord:

Thank you Lord for your Word of Salvation

Thank you because you invite us to find the hidden treasure.

We know that to acquire the treasure, will give us much joy,

but for that, we must let go of many things that keep us from living in fullness as Christians.

Lord, give us the capacity to understand what are the attitudes, things and feelings that do not permit the treasure of the Kingdom to be with us.

Grant us the courage to let go of all of these, Lord, it costs us,

because we are clinging to so many things, so many attitudes of pride,

which do not allow us to acquire the treasure.

Forgive us Lord, when we cling to things that produce nothing but attachments.

Lord, the treasure and the pearl, represent joy.

We want to be happy, we want to acquire fullness.

Give us courage to live so we find these treasures, and to be consistent in our lives

Amen

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CONTEMPLATION

How do we internalize the text?

This is the moment of contemplation. We can repeat the following verse from the Gospel several times. Let it enter our life, our heart.

Did they understand it? (Verse 51)

And this is the way we place ourselves in contemplation, repeating and acknowledging Jesus who comes

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ACTION

What is my commintment?

There should be a noticeable change in my life. If there is no change, it is because I am not a true Christian.

IF I AM ALONE:  I reread the text, making the questions harder. I analyze the three verbs and I intend to fulfill them. I will leave… Where?  I will get rid of things, attitudes, lifestyles that prevent me from purchasing the Treasury. I must get to the perfect joy, experience it, when I leave everything to follow the Lord and live in His Kingdom. As a concrete action, I will devote a special time to go to serve people who truly in need.

IN A GROUP: Represent the three parables, emphasizing the joy you get when you get the treasure or the pearl. Also reflect on the the joy of being elected for the Kingdom. But as it is always necessary to show that joy, do a mission of joy at places where people need to remember joy. They may be hospitals or homes where you will perform services that will create a community of joy.

 

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