Lectio Divina
Miércoles, 18 de Febrero de 2026
Miércoles de Ceniza
Ernesto Izquierdo Sánchez de Cuba ✍🏻🇨🇺
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en nosotros el fuego de tu amor.
Envía tu luz para que, al meditar la Palabra de Jesús sobre la limosna, la oración y el ayuno, descubramos cómo vivir auténticamente para el Padre que ve en lo secreto.
Enséñanos a entrar en el desierto de la Cuaresma con un corazón sincero, sin máscaras ni apariencias.
Amén.
1. Lectura ¿Qué dice el texto? Evangelio según San Mateo 6, 1-6;16-18
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuidad de no practicar tu justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial.
Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.
Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».
Palabra del Señor
2. Meditación. ¿Qué nos dice el texto?
Este Evangelio del Miércoles de Cenizas nos introduce en el corazón de la Cuaresma: tres prácticas esenciales (limosna, oración, ayuno) que Jesús no rechaza, sino que purifica radicalmente.
La crítica de Jesús no va contra estas obras buenas, sino contra la hipocresía que las desvirtúa: hacerlas para ser vistos, aplaudidos, reconocidos. Los hipócritas ya «han recibido su recompensa humana»; les falta la recompensa Divina porque su corazón no busca al Padre.
Jesús propone un cristianismo del interior, de lo escondido:
• Limosna secreta: Dar sin que la mano izquierda sepa lo que hace la derecha.
• Oración íntima: Entrar en el cuarto interior, cerrar la puerta al mundo exterior.
• Ayunar con alegría: Sin caras tristes, viviendo la penitencia con dignidad interior.
El miércoles de Cenizas nos recuerda que «del polvo venimos y al polvo volveremos». Esta verdad desnuda, nos invita a despojarnos de toda apariencia y vivir ante el único que ve en lo secreto: el Padre.
3. Oración. ¿Qué me hace decirle al Señor este texto?
Desde el silencio del corazón, podemos decir al Señor:
Señor Jesús, tú que conoces mi corazón mejor que yo mismo,
perdóname las veces que he hecho el bien buscando el aplauso de los hombres.
Purifica mi limosna, para que sea entrega sincera sin buscar reconocimientos.
Enséñame a orar en lo escondido, lejos de selfies espirituales y poses piadosas.
Fortalece mi ayuno cuaresmal, para que sea ofrenda silenciosa y no espectáculo.
Padre, tú que ves en lo secreto, dame un corazón sencillo
que viva para ti solo, sin máscaras ni hipocresías.
En el silencio, ayúdame a entrar en mi «cuarto interior»._
Amén.
4. Contemplación ¿Qué cambios suscita en mí el texto?
Permanecer en silencio ante esta Palabra suscita en nosotros:
Un deseo ardiente de autenticidad espiritual. Nos cuestiona: ¿Vivo mi fe para Dios o para las redes sociales?
Una nueva mirada sobre nuestras prácticas cuaresmales:
No se trata de cuánto damos/oramos/ayunamos, sino cómo lo hacemos: con verdad de corazón o con caretas religiosas .
La experiencia del Padre que ve: Dios no necesita nuestras trompetas. Él conoce cada gesto oculto, cada oración silenciosa, cada sacrificio invisible. Esta certeza libera de la necesidad de autojustificación.
Un desapego del reconocimiento humano: La ceniza en la frente nos recuerda nuestra nada; solo el amor del Padre da sentido auténtico a nuestras obras.
Invitación: Imagina que Jesús te lleva de la mano a tu «cuarto interior». Allí, en silencio, solo tú y el Padre. ¿Qué te dice con la mirada?
5. Acción. ¿Qué acciones concretas me inspira el texto a hacer?
Compromisos concretos para esta Cuaresma, inspirados en el Evangelio:
• Ayuno de todo lo que nos aleja de la Humanidad de Cristo y de los valores evangélicos.
• Redes sociales: Ayunar de publicaciones «espirituales» que buscan me gusta.
• En el trabajo/estudio: Hacer el bien en silencio (ayudar sin esperar gracias).
• En familia: Pequeños sacrificios invisibles por los demás.
• Que cada gesto cuaresmal sea un «polvo que se convierte en ofrenda secreta» para la gloria del Padre.
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