Evangelio del día – Lectio Divina Lucas 15, 1-3, 11-32

Lectio Divina
Sábado 7 de marzo de 2026
Sábado II Semana de Cuaresma
Juan Pablo Pinto de BOLIVIA ✍🏻🇧🇴

0. Invocación del espíritu santo🕊️

Ven espíritu santo, ven a nuestros corazones y ayúdanos a comprender la palabra de nuestro padre.
Ayúdanos a transformar nuestras vidas inspirados en el amor misericordioso de nuestro padre. Amen

1. Lectura del santo Evangelio según San Lucas 15, 1-3, 11-32

1 En una ocasión, muchos recaudadores de impuestos y pecadores acudieron a Jesús para escucharlo. 2 Los fariseos y maestros de la Ley murmuraban contra Jesús, diciendo: “Este hombre recibe pecadores y come con ellos”.

3 Entonces Jesús contó esta parábola:

11 Y Jesús dijo también:

“Un hombre tenía dos hijos. 12 Un día, el más joven le dijo a su padre: ‘Padre, quiero que me des mi parte de la herencia que me corresponde ahora’. Y el padre dividió los bienes entre los dos. 13 Unos días más tarde, el hijo menor reunió todo lo que le pertenecía y se fue a un país que estaba muy lejos. Allí vivió una vida llena de pecado y malgastó todo lo que tenía.

14 Cuando él hubo malgastado todo, vino una gran hambruna en esa región, y él comenzó a pasar necesidad. 15 Luego fue y buscó trabajo con uno de los habitantes de esa tierra y este último lo envió a su campo para cuidar a los cerdos. 16 Allí, pasaba hambre y quería comer lo que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. 17 Reflexionando, se dijo: ‘¡Cuántos de los trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, y yo estoy aquí pasando hambre! 18 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti 19 y ya no merezco ser llamado tu hijo. Acéptame como uno de tus trabajadores’. 20 Se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos de casa, su padre lo vio, y sintiendo compasión, corrió y se echó sobre su cuello, y lo besó. 21 El hijo le dijo: ‘¡Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti y ya no merezco ser llamado tu hijo!’

22 Pero el padre dijo a sus empleados: ‘Saquen de inmediato la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo en el dedo y sandalias en sus pies. 23 También traigan el ternero gordo y mátenlo. Comencemos a comer y alegrémonos 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; estaba perdido y ha sido encontrado’. Y comenzaron a festejar.

25 Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Cuando regresó y se acercó a la casa, escuchó la música y el ruido del baile. 26 Luego llamó a un empleado y le preguntó que estaba pasando.

27 El empleado le dijo: ‘Tu hermano ha venido y tu padre ha mandado a matar el ternero gordo por haberlo recibido sano y salvo’.

28 El hijo mayor se enojó y se negó a entrar. Entonces el padre salió y le rogó que entrara. 29 Pero él respondió a su padre diciendo: ‘He estado trabajando para ti durante tantos años y nunca he desobedecido una orden tuya. Aun así, nunca me has dado ni un cabrito para tener una fiesta con mis amigos. 30 Pero este hijo tuyo, que ha malgastado tus bienes con prostitutas, regresó y has matado para él el ternero gordo’.

31 Entonces su padre le dijo: ‘Hijo, siempre estás conmigo, y todo lo que es mío es tuyo. 32 Pero era necesario hacer esta fiesta y alegrarnos porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelo a vivir; estaba perdido y ha sido encontrado’”.

2. meditación

En el evangelio de hoy interiorizamos el AMOR MISERICORDIOSO de Dios a todos sus hijos.
En esta parábola podemos identificar la muestra de amor de un padre hacia su hijo, a pesar de todo.
Cuantas veces nos hemos sentido como el hijo menor en esa necesitad de una equivocada búsqueda de libertad, de felicidad a través de cosas que se disuelven fácilmente y que tarde o temprano el corazón se sentirá vacío. Es importante notar que el hijo menor descubre que la casa del padre es el único lugar donde hay amor de verdad.
También podemos ver al padre que acepta nuestras decisiones, pero que a su vez mantiene la esperanza de que un día volveremos. El padre siempre nos espera… Como en la parábola dice: «Cuando aún estaba lejos de casa su padre lo vio y corrió «, me hace sentir que siempre estaba esperando y que tenía la certeza de que volvería. El padre corre para abrazar y alegrarse no para recriminar ni mucho menos castigar. Talvez muchas veces pensamos que Dios está enojado molesto con nosotros, pero Dios siempre está mirando el camino esperando que volvamos.

3. Oración

Padre amado, a pesar de que muchas veces he sentido que me alejo de ti y que he buscado la felicidad en cosas que no llenan mi corazón HOY decido volver a ti padre.
Gracias por no rechazarme y abrazarme en tu infinito AMOR MISERICORDIOSO, aceptándome tal como soy. quiero aprender a vivir cada día cerca de ti y a confiar siempre en tu amor.

4. Contemplación

Te invito a que puedas imaginar la escena del retorno del hijo a la casa del padre.
imagina el momento en el que el padre corre hacia ti a abrazarte, a tu encuentro.
¿Cuáles serían tus propias palabras para él?
¿y cuáles serían las palabras que él te dice en ese momento?
Quédate unos momentos en silencio y deja que Dios te abrace con su misericordia.

5. Acción

El evangelio de hoy nos invita en este tiempo de cuaresma a dar un paso sencillo: VOLVER A HABLAR CON DIOS para pedir perdón si nos hemos alejado, y que a ejemplo de su amor misericordioso podamos vivir en acción transformadora. TODO POR AMOR.

Acerca de Ramón Pané

Ver tambíen

Evangelio del día – Lectio Divina Lucas 6, 36-38

Lectio Divina Lunes 02 de Marzo de 2026 Lunes II Semana de Cuaresma Laura Rivera …

Deja una respuesta

× WhatsApp / Cristonautas - Clic aquí