Evangelio del día – Lectio Divina Lucas 2, 22-40

LECTIO DIVINA
Fiesta de la Presentacion del Señor
Lunes 02 de Febrero 2026
Lunes IV Semana Tiempo Ordinario
Por: Eduardo Rafael García Tegucigalpa, Honduras ✍🏻🇭🇳

Paso 0: Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles,
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía tu Espíritu Creador
y renueva la faz de la tierra.
Oh Dios,
que has iluminado los corazones de tus hijos
con la luz del Espíritu Santo;
haznos dóciles a sus inspiraciones
para gustar siempre el bien
y gozar de su consuelo.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

Paso 1: Lectura San Lucas 2, 22-40

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.

Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:

“Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo,
según lo que me habías prometido,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
al que has preparado para bien de todos los pueblos;
luz que alumbra a las naciones
y gloria de tu pueblo, Israel”.

El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”.

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada, y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.

Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.

Paso 2: Meditación

El pasaje que acabamos de leer narra, en tres partes y diferentes personajes, la Presentación de Jesús en el Templo, relatando el cumplimiento de los padres de Jesús según la tradición y costumbres familiares y religiosas.
Lucas habla de la purificación de María, simbólicamente representa que el Templo y todos los sacrificios quedan purificados con la entrada de Jesús, porque El es la verdadera morada de Dios entre los seres humanos y el único sacrificio aceptable para Dios.
El anciano Simeón representa a los profetas de Israel, que esperaban el consuelo de Israel, es decir, la redención por parte de Dios; su cántico es el canto de despedida de todos los profetas de Israel, que dan por cumplida su tarea y pueden retirarse a descansar en paz, pues ha llegado la salvación que ellos anunciaron.
La profetisa Ana, representa a los piadosos de Israel, que sirven al Señor con oraciones y ayunos.
María asume la figura del pueblo de Israel en la etapa final de su historia, representa al pueblo que, desde la aparición de Jesús hasta hoy, permanece dividido como por una espada.

Ahora nos preguntamos:
• ¿Dispongo mi vida como “morada de Dios”, dejo que habite en ella y purifique mi conciencia y mi alma?
• ¿Anuncio con mis acciones el Evangelio de Cristo que se ha manifestado en mi y quiere llegar como luz a todas las naciones?
• ¿Soy capaz de iluminar con mi testimonio y mi vida a aquellos que sufren por la oscuridad del pecado y por la miseria?

Paso 3: Oración

Señor, te doy gracias por el don de tu Palabra, por tu cercanía en nuestras vidas a través de tu encarnación y manifestación a todas las naciones.
Te doy gracias por la alegría que viene de tu amor misericordioso.
Te doy gracias por darnos tu Espíritu Santo en todo momento, y por fortalecer nuestra vida.
Quédate con nosotros y ayúdanos a ser fieles en todo momento, a comprender tu Palabra y a hacerla viva en nuestras vidas.

Paso 4: Contemplación

Repito en mi interior el siguiente verso: “mis ojos han visto a tu Salvador,
al que has preparado para bien de todos los pueblos;
luz que alumbra a las naciones
y gloria de tu pueblo, Israel”.

Paso 5: Acción

• Rezo durante estos días el Salmo 23, 7. 8. 9. 10 ‘El Señor es el Rey de la Gloria’
• Trato de hacer una obra de misericordia espiritual que lleve alegría a quien más lo necesita.
• Propongo ofrecer al Señor mis trabajos y estudios para este día, caracterizándome por llevar alegría a los lugares que visite.

Acerca de Ramón Pané

Ver tambíen

Evangelio del día – Lectio Divina Marcos 3, 31-35Marcos 3, 31-35

Lectio Divina Martes, 27 de enero de 2026 Martes III Semana Tiempo Ordinario Bricela Olmedo …

Deja una respuesta

× WhatsApp / Cristonautas - Clic aquí