Evangelio del día – Lectio Divina Lucas 6, 39-42

Lectio Divina
Viernes 11 de septiembre 2026
Viernes XXIII Semana Tiempo Ordinario
Luisa Fernanda Corleto De Samayoa Guatemala ✍🏻🇬🇹

0. Invocación del Espíritu Santo

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo,
Inspírame siempre lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia Santificación.
Espíritu Santo,
Dame agudeza
para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.
Dame acierto al empezar
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén.

1. Lectura ¿Que me dice el texto?

Evangelio según San Lucas 6, 39-42

39 Entonces Jesús les dijo una parábola: “Una persona ciega no puede guiar a otra persona ciega. Si lo hace, los dos caerán en un agujero. 40 Ningún estudiante es más importante que su maestro. Sin embargo, cualquiera que es plenamente instruido será como su maestro”.
41 “¿Por qué ves la astilla que está en el ojo de tu hermano y no notas la viga de madera en tu propio ojo? 42 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: ‘¿Déjame quitarte esa astilla de tu ojo’, cuando tú mismo no notas la viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Primero saca la viga que está en tu ojo y luego podrás ver bien para quitar la astilla que está en el ojo de tu hermano”
Palabra de Dios.

2. Meditación ¿Qué me dice el Texto?

Nos invita a mirarnos primero a nosotros mismos con honestidad radical antes de pretender corregir o juzgar los defectos de los demás.
Nos advierte que no podemos guiar a otros con sabiduría si nosotros mismos estamos cegados por el orgullo, la soberbia o la falta de misericordia.
Nos revela que nuestras propias faltas (la «viga») suelen ser mucho más grandes y urgentes de sanar que los pequeños errores que criticamos en el prójimo (la «astilla»).
Nos llama a abandonar la hipocresía de exigir perfección o conducta intachable en los demás mientras toleramos o ignoramos nuestras propias incoherencias.

3. Oración ¿Que me hace experimentar el Señor?

Mi amado Jesús gracias por hablarme en tu palabra permite en mí un corazón humilde, lleno de tu bondad y misericordia, acepto mi pequeñez y mis debilidades y reconozco tu grandeza, ven como ese alfarero a transformar mi corazón, mi forma de ver, sentir y actuar para poder amar a mi prójimo como mí mismo, enséñame a ser como tú.
Amén.

4. Contemplación ¿Que me hace experimentar el Señor?

Interioriza estas palabras llevándolas a tu propia realidad.
Pregúntate: ¿En qué momentos de mi vida me he comportado como el ciego que intenta guiar a otros sin ver mis propias faltas?

5. ¿Acción a la que me comprometo con Dios?

¿Qué representa hoy esa «viga» en mi propia historia personal, en mis relaciones familiares o en mis labores cotidianas?
Este es el momento de dejar que la Palabra te examine y te confronte con sinceridad y sin miedo, reconociendo que todos necesitamos ser sanados por el Maestro.

Acerca de Ramón Pané

Ver tambíen

Evangelio del día – Lectio Divina Lucas 5, 33-39

Lectio Divina Viernes 4 de Septiembre de 2026 Viernes XXII Semana Tiempo Ordinario José Gonzalo …

Deja una respuesta