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Lectio Divina del día – Whatsapp Lucas 21, 20-28

Lectio Divina por José Manuel Reyes Cabrera de República Dominicana

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO:

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado, y se renovará la faz de la tierra. Oh Dios, que aleccionaste los corazones de tus fieles con la ciencia del Espíritu Santo, haz, que, guiados por ese mismo Espíritu, saboreemos la dulzura del bien y gocemos siempre de tus divinos consuelos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

LECTURA (¿Qué dice el texto?).

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 21, 20-28.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
“Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación. Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no entren en ella; porque éstos son días de venganza, y se cumplirá todo cuanto está escrito. ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! «Habrá, en efecto, una gran calamidad sobre la tierra, y Cólera contra este pueblo; y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles. «Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación.»”
Palabra del Señor.

MEDITACIÓN (¿Qué me dice el texto?)

El evangelio de hoy (Lc 21,20-28) es la continuación del discurso apocalíptico, con más señales que debían de acontecer antes de la llegada del fin de los tiempos. El lenguaje apocalíptico es colorido, con tintas fuertes y paradójicas. La intención del evangelista es mostrar que no se está yendo hacia el final, sino hacia la finalidad (plenitud, hacia el encuentro definitivo con Dios). Lucas se preocupa mucho de mostrar la relación que la meta final tiene con nuestro camino actual. Dios realiza su designio en esta historia con sus contradicciones: el misterio de la muerte y resurrección de Jesús, continúan en la vida de los discípulos. Su Cruz es ya juicio sobre el mundo en espera de su regreso. Ante la pregunta de cuándo será y qué señales tendrá el fin del mundo, Jesús quiere eliminar las ansiedades y alarmismos acerca de fin. Ante ello nos ofrece la alternativa de una vida que se deja guiar por la confianza en el Padre, en una actitud de entrega, amor y perseverante espera.
Mientras el Señor (que vino, viene y vendrá) tarda en llegar, tenemos la tarea de hacer presente el reino de Dios, que como don ya ha despuntado en nuestra historia y que cuya plenitud y consumación es objeto de nuestra esperanza cristiana. Esperar al Señor es asumir nuestro compromiso y vocación cristiana (ser hijos de Dios, que hacen Su voluntad) con entrega y generosidad y no quedarnos pasivos mirando al cielo, tal como dice el refrán: ni hacen ni dejan hacer (en buen dominicano: ni lavan ni prestan la batea).

Por ello, es preciso que nos preguntemos:

– ¿En quién están fundada nuestra fe, nuestra confianza y esperanza?
– ¿Flaquea mi fe ante los signos de los tiempos?
– ¿A quién esperamos, a un Cristo glorioso que sale a nuestro encuentro o a un Cristo condenador?
– ¿Qué esperamos? Y sobre todo ¿por qué esperamos?
– ¿Qué estamos haciendo, como cristianos, mientras el Señor llega?

ORACIÓN (¿Qué le digo a Dios?)

Gracias Señor, porque por encima de todas las vicisitudes de nuestra zarandeada historia, nos abre, la puerta definitiva de tu amor, difundido como semilla en nosotros. Aumenta nuestra fe y fortalece nuestra esperanza para que nuestra espera no sea pasiva, sino que mientras caminamos hacia la plenitud del Reino, que ya ha despuntado entre nosotros con tu Encarnación, colaboremos, bajo la acción del Espíritu Santo, en su construcción y extensión.

CONTEMPLACIÓN:

– “Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria”.
– “Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación”.

ACCIÓN (¿A qué me comprometo?)

La esperanza cristiana no es un aguardar pasivamente, sino un esperar gozoso la venida del Señor a pesar de las contradicciones de nuestra historia. Hacer presente hoy a Cristo (que vino, viene y vendrá), con mi vida y testimonio, en mi hogar, trabajo o lugar de estudio.

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