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Evangelio del día – Lectio Divina Juan 4, 43-54

Lectio Divina por Saulo Ruíz de El Salvador

Lunes IV Semana de Cuaresma Ciclo B

Lunes, 15 de marzo de 2021.

0. Oración al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado, y se renovará la faz de la tierra. Oh Dios, que aleccionaste los corazones de tus fieles con la ciencia del Espíritu Santo, haz, que guiados por ese mismo Espíritu, saboreemos la dulzura del bien y gocemos siempre de tus divinos consuelos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

1. + Lectura del santo Evangelio según San Juan 4, 43-54.

Pasados los dos días, partió de allí para Galilea. Pues Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria. Cuando llegó, pues, a Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaún. Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis.» Le dice el funcionario: «Señor, baja antes que se muera mi hijo.» Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía. Él les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor. Ellos le dijeron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre.» El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia. Tal fue, de nuevo, el segundo signo que hizo Jesús cuando volvió de Judea a Galilea. 

Palabra del Señor.

1. ¿Qué me dice el texto?

El relato bíblico nos dice que Jesús salió de Galilea pasando por varias regiones, a Jesús no le incomoda pasar por lugares donde las normas o costumbres son diferentes. Él siempre actúa de forma ecuménica, para anunciar la buena nueva a todos; sin embargo, la incredulidad en nuestros corazones nos mueve a que, sin ver no creer, y es el mismo Jesús quien nos dice: «Si no veis signos y prodigios, no creéis.» Una respuesta dura y con regaño, pero Él siempre conoce nuestra fe; y la necesidad de acercarnos a Él nos mueve hacerle peticiones como la que le hizo el funcionario, que quería que bajase hasta su casa para curar a su hijo. Jesús no se fija si es o no funcionario, o pagano, siempre actua con el corazón para enseñarnos la forma correcta de actuar con los demás.

Jesús mira la necesidad y la insistencia del funcionario, pero Jesús le dice: vete a casa que tu hijo vive, el creer sin ver; es cuestión de fe, no debió ser fácil para este hombre creer que su hijo estaba sano.

El milagro se produjo, quizás solo si el funcionario creyó, y se retira para darse cuenta que su hijo vive.  El evangelista habla de signos y no milagros, porque los signos los podemos ver, pero el resultado de ese signo es creer, es por fe. 

Asi mismo tu fe puede contagiar a los demás, como dice el texto, “y creyó él y toda su familia”. Porque cuando nosotros buscamos a Jesús, lo encontramos y será muy difícil no seguirlo.

2. Meditación.

¿Qué me dice Dios?

    – Fue a Él y le rogaba.

    – Vete que tu hijo vive.

    – Y creyó él y toda su familia.

3. Oración.

¿Qué le decimos a Dios?

Señor, te pedimos que al buscarte pueda encontrarte y seguirte, y que en nuestro entorno se vuelva presa para dar a conocer tus signos y demostrar que con solo una palabra tuya bastará. Amén.

4. Contemplación.

 ¿Cómo interiorizo el texto?

Responde en silencio y con sinceridad:

  • ¿Cómo vives tu fe en la Cuaresma?
  • Durante este tiempo, ¿vas al encuentro de Jesús?
  • ¿Puedes creer en la Palabra de Jesús?
  • ¿Cómo me relaciono con las personas? ¿Actúo por la importancia que tienen?

5. Acción.

¿A qué me comprometo con Dios?

  • En la medida de lo posible, visita a algún enfermo y haz oración por él, y por los demás enfermos.
  • En el tiempo de cuaresma motiva, invita a tu grupo o comunidad a crecer la fe en su entorno, así como en las familias. Haz tu propuesta.

Un saludo desde El Salvador, fuerte abrazo.

Saulo Ruiz.

 

 

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