Evangelio del día – Lectio Divina Lucas 4, 38-44

Lectio Divina
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Miércoles XXII Semana Tiempo Ordinario
Por Anthony Velazco Arismendiz, Panamá✍🏻🇵🇦

Invocación Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu. Que renueve la faz de la Tierra.

Lectura Evangelio según San Lucas 4, 38-44:

Jesús, levantándose, salió de la sinagoga y fue a la casa de Simón. La suegra de Simón estaba muy enferma, postrada con una fuerte fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. Él se inclinó hacia ella y le dio una orden a la fiebre y la fiebre la dejó y, al instante se levantó y comenzó a servirles.
Al anochecer, todos los que tenían amigos enfermos de varias dolencias los llevaron a Jesús, y Él, al poner sus manos sobre cada uno de ellos, los curaba. También los demonios salieron de muchas personas, dando gritos y diciendo: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”. Pero Él los reprendía y no los dejaba hablar porque sabían que Jesús era el Mesías.
Cuando amaneció, Jesús salió de la ciudad y se fue a un lugar desierto, pero las multitudes lo buscaban. Acudían a Él y lo detenían porque no querían que se apartara de ellos. Pero Jesús les decía: “También debo anunciar el Evangelio del Reino de Dios en otras ciudades, porque fue para hacer esto que he sido enviado por Dios”.
Él iba predicando por las sinagogas de Judea.

¿Qué dice el texto?

Tras sanar a la suegra de Simón y curar a numerosos enfermos y endemoniados al anochecer, Jesús se retira a un lugar desierto. La multitud lo busca e intenta retenerlo para que no se vaya. No obstante, Él declara que debe anunciar el Reino de Dios en otras ciudades, porque para eso fue enviado, y continúa predicando por Judea.

Medicación ¿Qué me dice el texto?

Jesús rechaza el deseo de la multitud de retenerlo tras sus milagros en Cafarnaúm. Tras orar, reafirma que su propósito central no es asentarse en la comodidad del éxito del existo que estaba teniendo en aquel lugar, sino anunciar el Reino de Dios a otras ciudades. La misión exige constante salida, no acostumbrarse a las zonas de confort y ser fiel al llamado de Dios.

Oración ¿Qué le digo a Dios?

Señor y Dios mío, te doy gracias por el ejemplo de tu Hijo Jesús, quien dedicó su vida a sanar, liberar y anunciar la Buena Noticia sin buscar comodidades ni aplausos.
Te pido que me concedas un corazón generoso y dispuesto a servir. Ayúdame a no estancarme en mis zonas de confort y a buscar siempre momentos de silencio y oración para discernir tu voluntad. Dame la fuerza y la humildad para ir al encuentro de los demás, compartiendo tu amor, tu justicia y tu verdad en cada lugar al que me envíes. Amén.

Contemplación ¿Cómo interiorizo el mensaje?

“También debo anunciar el Evangelio del Reino de Dios en otras ciudades, porque fue para hacer esto que he sido enviado por Dios”

Compromiso ¿A qué me comprometo?

No quedarme en mi zona de confort.

Acerca de Ramón Pané

Ver tambíen

Evangelio del día – Lectio Divina Mateo 25, 1-13

Lectio Divina Viernes, 28 agosto del 2026 Viernes XXI Semana Tiempo Ordinario ¡Hola! Soy José …

Deja una respuesta

× WhatsApp / Cristonautas - Clic aquí