Lectio Divina
Jueves 4 de Junio de 2026
Jueves IX Semana Tiempo Ordinario
Jesús Roel Carrillo Aké de México✍🏻🇲🇽
Invocación al Espíritu Santo 🕊️
Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
Amén.
Lectura 📖
Evangelio según San Marcos 12, 28-34
28 Y uno de los letrados en la Ley que los oyó discutir se acercó a Él, y sabiendo que les había respondido bien, le dijo: “¿Cuál es el primer mandamiento de todos?”
29 Jesús le dijo: “El primero de todos los mandamientos es: Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios, es el único Señor; 30 y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Éste es el primer mandamiento. 31 Y el segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos”.
32 Y el letrado en la Ley le dijo: “Muy bien, Maestro, es verdad lo que has dicho que hay un solo Dios, y que no hay otro fuera de él; 33 y hay que amarlo con todo el corazón, y con todo el entendimiento, y con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar a su prójimo como a sí mismo, es más valioso que todas las ofrendas quemadas y sacrificios”.
34 Y cuando Jesús, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: “No estás lejos del reino de Dios”. Y nadie se atrevía a preguntarle más.
Meditación 🧘
En el evangelio se nos habla de dos mandamientos: el amor a Dios y el amor al hombre. Estos dos mandamientos estaban ya en el A.T. pero en libros distintos. El primero es el famoso Semá que recita todo judío al levantarse: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas” (Dt. 6,5). El segundo se encuentra en el libro del Lev. 19,18: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Y nos preguntamos: Si ya existían estos dos mandamientos en el A.T ¿qué novedad aporta Jesús? La gran novedad consiste en juntarlos. de modo que se haga entre ellos una especie de “vasos comunicantes”. ¿Crece el amor de Dios? Automáticamente crece el amor a los hermanos. Y al contrario. Desde ahora ya no se puede amar a Dios sin amar también al hombre. Y si no basta amar a Dios con el corazón sino con todo el corazón; si no basta amar a Dios con el alma, sino con toda tú alma, si no basta amar a Dios con tu mente, sino con toda tú mente; si no basta amar a Dios con desgana sino “con todas las fuerzas”, el amor a los hombres debe también tener estas mismas características. Y nos preguntamos: ¿es esto posible? Desde un punto de vista humano no es posible. Necesitamos que Dios nos ayude. Necesitamos que sea el mismo Jesús quien nos ayude a amar como Él nos amó. Por eso los cristianos no amamos para ser amados, sino porque somos amados. Sólo cuando “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado” (Ro. 5,5) estamos capacitados para amarnos “como Él nos amó”.
A veces conocer a Dios desde nuestro intelecto es un poco difícil porque como sabemos Dios es amor, y únicamente conoceremos ese amor a través del encuentro con él, ese encuentro que vivimos y a veces ese encuentro no basta sino en el caminar vamos entendiendo ese amor; hoy te pregunto ¿Qué tan dispuesto estás a continuar en tu encuentro con Dios? ¿Crees realmente en el amor de Dios? ¿Estás dispuesto a amar a tu prójimo como te amas tú?
Oración 🙏🏼
Señor Dios, Padre nuestro, te damos gracias y te glorificamos, porque nos has amado tanto en tu Hijo Jesucristo. Porque en El nos has hecho tus hijos adoptivos. Gracias Padre Santo, porque nos mandas amarnos unos a otros, y al amarnos, te amamos a Tí y te reconocemos como Padre. En Tí Señor, fuente de la vida y del Amor, reconocemos a los hombres como hermanos, creados a tu imagen y semejanza. Y lo que Tú nos mandas que nos amemos los unos a los otros como Tú nos amas, es lo que más nos conviene, ya que al amar a nuestros semejantes maduramos y crecemos como personas. Ayúdanos, Padre de bondad a amarnos unos a otros, pues solo así manifestamos al mundo que somos tus hijos, y sin duda alguna, muchos otros creerán en tí, Dios de bondad y de Paz. Bendito, seas Señor, fuente de amor entrañable, Dios de la vida y de la esperanza, por habernos creado capaces de amar a Dios y a los seres humanos, que son nuestro prójimo.
Amén.
Contemplación 🙇🏻♂️
Para el momento de la contemplación tomaremos los siguientes versículos :
Jesús le dijo: “El primero de todos los mandamientos es: Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios, es el único Señor; y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Éste es el primer mandamiento. Y el segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos”.
Acción 🏃🏻♂️
Para el momento de la acción sugiero el día de hoy realizar y ofrecer el rosario por nuestro prójimo que hoy en día está pasando por algún momento difícil o enfermedad.
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