Lectio Divina
Sábado, 11 de julio de 2026
Sábado XIV Semana del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Angel «Petrous» Cornejo – Panamá ✍🏻🇵🇦
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo,
llena mi corazón con tu luz y tu sabiduría.
Abre mi mente para comprender la Palabra de Dios,
mi corazón para acogerla con amor
y mi voluntad para vivirla con fidelidad. Amén
LECTURA
Evangelio según San Mateo 10, 24-33
“Ningún alumno es más importante que su maestro, y ningún esclavo es más importante que su señor. Por tanto, el alumno debe estar satisfecho de ser como su maestro, y el esclavo como su señor. Si al padre de familia llaman Beelzebul, cuanto más las personas de esa familia recibirán nombres peores”.
“Así que no tengan miedo de nadie, porque todo lo que está cubierto será descubierto; y todo lo que está oculto se sabrá. Lo que les digo en la oscuridad repítanlo a la luz del día; y lo que han escuchado en secreto, anúncienlo abiertamente. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. ¿No es cierto que dos pajarillos se venden por unas pocas monedas? Pero ninguno de ellos cae al suelo sin que su Padre lo permita. Incluso los mechones de sus cabellos están todos numerados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen más que muchos pajarillos”.
“Si una persona afirma públicamente que me pertenece, yo también afirmaré ante mi Padre celestial que él me pertenece. Pero si una persona me niega públicamente, yo también lo negaré ante mi Padre celestial”. Palara del Señor
MEDITACIÓN – ¿QUÉ ME DICE EL TEXTO?
En este Evangelio, Jesús prepara a sus discípulos para enfrentar las dificultades que surgirán por seguirlo. Les advierte que, así como Él fue rechazado y calumniado, también ellos experimentarán oposición. Sin embargo, su mensaje no se centra en el temor, sino en la confianza.
Tres veces resuena la invitación: «No tengan miedo». Jesús quiere que comprendamos que ninguna circunstancia, crítica o sufrimiento tiene más poder que el amor providente de Dios. El Padre conoce cada detalle de nuestra existencia, incluso aquello que pasa desapercibido para los demás. Somos tan valiosos para Él que nada de lo que vivimos le es indiferente.
Además, el Señor nos recuerda que la fe no puede permanecer oculta. Quien ha encontrado a Cristo está llamado a manifestarlo con su vida, sus palabras y sus acciones. La verdadera confianza en Dios nos da la valentía de permanecer fieles, aun cuando eso implique incomprensión o sacrificio.
Este texto es una invitación a dejar atrás los miedos que nos paralizan y a caminar con la certeza de que Dios nos acompaña, nos protege y nunca nos abandona.
¿Qué miedo necesito poner hoy en las manos de Dios para seguir a Jesús con mayor confianza y fidelidad?
CONTEMPLACIÓN – ¿CÓMO LO INTERIORIZO?
Guardo unos momentos de silencio. Repito lentamente en mi interior:
“No tengan miedo, porque ustedes valen más que muchos gorriones.” (Mt 10, 31)
Contemplo a Jesús mirándome con amor y diciéndome:
“Confía en Mí. Yo conozco tu vida, cuido de ti y nunca te abandono.”
ACCIÓN – ¿A QUÉ ME COMPROMETO?
* Confiar hoy en Dios ante una preocupación concreta que me cause temor.
* Dar un testimonio sencillo de mi fe mediante una palabra de esperanza o una obra de caridad.
* Repetir durante el día: “Señor Jesús, en Ti confío; no tengo miedo porque Tú estás conmigo.”
Cristonautas.com Cristonautas