LECTIO DIVINA
Viernes, 2 de octubre de 2026
XXVI Semana del Tiempo Ordinario
Matías Leiva de Argentina✍🏻🇦🇷
👼🏻 Invocamos al Espíritu Santo
ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO – Cardenal Verdier
Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo,
Inspírame siempre
lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia Santificación.
Espíritu Santo,
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.
Dame acierto al empezar
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén.
📖 Evangelio según San Mateo 18, 1-5, 10
“En ese momento los discípulos vinieron a Jesús y le preguntaron: “¿Quién es el más importante en el Reino de los Cielos?” Jesús llamó a un niño, lo colocó delante de ellos y dijo: “Ciertamente les digo que, si no cambian y se convierten como niños, nunca entrarán en el Reino de los Cielos. La persona más importante en el Reino de los Cielos es la que se humilla, volviéndose como este niño; y el que recibe un niño como este en mi nombre, me recibe a mí. ¡Tengan cuidado de no despreciar a ninguno de estos pequeños! Porque les digo que en los cielos los ángeles de ellos siempre están en presencia de mi Padre, que está en los cielos.»
😇Palabra del Señor
📕 Lectura, ¿Qué dice el texto?
En el Evangelio de hoy, Jesús se encuentra con una pregunta de sus discípulos que refleja una preocupación muy humana: ¿quién ocupa el lugar más importante en el Reino de los Cielos? Ellos todavía miran el Reino desde una lógica parecida a la del mundo en el que viven, donde tener reconocimiento, autoridad y una posición destacada era algo muy valorado. Por eso, de alguna manera, buscan saber qué lugar tendrán ellos y quién será considerado el más importante.
Jesús responde de una manera que seguramente los sorprende. No se limita a explicarles con palabras, sino que coloca a un niño en medio de ellos y lo presenta como ejemplo. Con este gesto les muestra que para entrar en el Reino no hay que buscar grandeza, poder o reconocimiento, sino aprender a vivir desde la sencillez, la humildad y la confianza.
Para comprender mejor este gesto de Jesús, es importante recordar que en aquella época la realidad de un niño era muy diferente de la que nosotros imaginamos actualmente. Los niños no gozaban del reconocimiento ni de la consideración social que tienen hoy, y dependían completamente de los adultos. Por eso, al poner a un niño en el centro, Jesús está poniendo como ejemplo precisamente a alguien que ocupaba un lugar pequeño y vulnerable dentro de la sociedad.
Así, Jesús nos invita a cambiar nuestra manera de entender la grandeza: en el Reino de Dios, ser grande no significa estar por encima de los demás, sino hacerse pequeño, humilde y disponible para Dios y para los otros.
Vuelve a leer detenidamente el texto:
† ¿Cuáles son aquellas frases o palabras que quedan resonando en tu corazón?
† ¿Cuál es la invitación que nos hace Jesús?
📗 Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?
Este Evangelio me invita, en primer lugar, a revisar mi manera de entender la grandeza. Jesús me muestra que para entrar en el Reino de Dios necesito cambiar la lógica con la que muchas veces miro mi vida y mis relaciones. No se trata de buscar reconocimiento, ocupar un lugar importante o demostrar lo que valgo, sino de aprender a hacerme pequeño, humilde y confiado, reconociendo que todo lo que soy y tengo es un regalo de Dios.
Hacerse como un niño no significa volver a una actitud infantil, sino recuperar esa capacidad de confiar, de depender de otro y de reconocer que no puedo hacerlo todo por mí mismo. El camino del Reino supone dejar de lado el deseo de sobresalir y aprender a ponerme en las manos de Dios con sencillez.
También me interpela profundamente la manera en que Jesús se identifica con los pequeños. Acoger, cuidar y valorar a quien es vulnerable, débil o necesita de los demás es, en definitiva, acoger al mismo Jesús. Por eso, la manera en que trato a las personas que tienen menos posibilidades, que se sienten excluidas, que atraviesan dificultades o que viven su fe con fragilidad, revela también cómo estoy viviendo mi relación con Dios.
Este texto, entonces, me lleva a mirar mi propia vida y a preguntarme si realmente estoy aprendiendo a vivir desde la humildad y la confianza. Me invita también a revisar mis actitudes hacia quienes son más vulnerables o tienen menos voz dentro de mi comunidad.
Por eso, hoy puedo preguntarme: ¿Estoy aprendiendo a confiar más en Dios y a hacerme pequeño desde la humildad? ¿Reconozco a Jesús en aquellos que necesitan ser acogidos y acompañados? ¿Cómo estoy tratando a los más pequeños y vulnerables que Dios pone en mi camino?
🙋🏻Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal? ¿Cuál es la invitación que te hace el Señor con su Palabra?
📘 Oración, ¿Qué le decimos a Dios?
Señor Jesús, también yo hoy quiero ser como niño, hacerme pequeño, y entrar humildemente en el Refugio de tu Corazón. Ayúdame a reconocerte en cada uno de los pequeños y prójimos que me rodean en el día a día. Que mi ángel custodio me ayude en esta misión. Amén
🙋🏿Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal?
Amén.
📙 Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?
“Si no cambian y se convierten como niños, nunca entrarán en el Reino de los Cielos”
(Repetimos)
🙋🏼Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?
🏃🏻⛪ Acción, ¿A que me comprometo con Dios?
Hoy me animaré a pasar por el corazón las palabras de Jesús. Luego, me animaré a vivir este día desde la sencillez y la pequeñez, con mucha humildad. También tendré un gesto concreto de caridad y cercanía con alguno de mis hermanos más necesitados.
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