Lectio Divina
Sábado, 14 de Marzo de 2026
Sábado III Semana de Cuaresma
Ollin Diaz de México ✍🏻🇲🇽
🔥INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
📣 LECTURA del Santo Evangelio según Lucas 18, 9-14
Jesús dijo esta parábola por algunos que estaban convencidos de ser justos, y despreciaban a los demás: «Dos hombres subieron al templo a orar; uno era Fariseo y el otro Publicano. «El Fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: ‘Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros, o como ese publicano. ‘Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano.’ «Mientras tanto el publicano se quedaba atrás, no se atrevía ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador. Yo les digo que este último estaba en gracia de Dios cuando volvió a su casa, pero el fariseo no; porque todo el que se engrandece será humillado, pero el que se humilla será enaltecido.»
¿Qué dice el texto?
Este pasaje revela una verdad central de la vida espiritual con 3 realidades fundamentales.
Pero primero ¿Quiénes eran los publicanos y quién fariseo en tiempos de Jesús?
Los publicanos eran recaudadores de impuestos para el Imperio romano. Significaba que:
trabajaban para el poder extranjero que dominaba Israel
y muchas veces cobraban más dinero del que debían, eran vistos como corruptos o traidores
En la sociedad judía eran considerados: pecadores públicos, personas impuras y gente moralmente despreciada y marginada. personas mal vistas por casi todos.
El fariseo era quien representaba al hombre religioso, cumplía la ley y era respetado socialmente
1. la justicia pertenece a Dios, porque solo Dios conoce el corazón.
Juzgar a alguien, es la actitud de condenar a las personas como si conociéramos su corazón.
Porque el juicio condenatorio destruye el amor, cuando juzgamos para condenar o humillar, rompemos la relación con el prójimo.
También se afecta el que juzga, porque olvida sus errores al estar pendiente del otro, “la paja en el ojo de tu hermano y no ves la viga en el tuyo”
El juicio es el encuentro del alma con la verdad. Dios no es un juez que busca condenar, sino un Padre que revela lo que hay en nuestro corazón.
La vida humana es un camino de libertad. Cada decisión, amar, perdonar, servir, o por el contrario cerrar el corazón, va formando nuestra alma. En el juicio, esa verdad queda al descubierto.
2. La humildad es la puerta de la gracia.
El publicano reconoce su pecado y pide misericordia. Este acto interior es lo que permite que Dios actúe en su vida. la gracia entra donde hay verdad en el corazón.
3. Dios mira el corazón, no la apariencia religiosa.
Jesús denuncia una religiosidad basada en la comparación, el juicio y el orgullo.
La verdadera fe no consiste en parecer justo, sino en vivir en una relación sincera con Dios.
🕯️MEDITACIÓN ¿Qué me dice?
Jesús revela, pero que revela? La verdad, no en comparación de sus actos, porque el publicano no es que fuese mejor que el fariseo, pero a diferencia, el publicano se humilla, al reconocerse pecador, se hace responsable de sus actos ante Dios, hace conciencia de quien es y busca cambiar, reconoce su fragilidad de ser humano, al no poder haber actuado diferente, pero dentro de si en esa conciencia esta esa vocecita que no lo hace sentirse bien o tranquilo, esta sin la paz, y en esa ansiedad, ora con un ruego tan de lo profundo del corazón, como alguien que se muere de sed y ruega por agua, por la misericordia de Dios, “Dios, ten misericordia de mí.”.
la misericordia es lo que transforma al ser humano. Dios mira a quién tiene el corazón abierto.
Juan Pablo II repetía:
“La misericordia es el límite impuesto al mal.”
“la verdadera grandeza del hombre nace cuando reconoce la verdad sobre sí mismo”
Pero no debemos tener miedo si vivimos en el amor. Porque el verdadero criterio del juicio es el amor:
Por eso el juicio no es sólo una advertencia; es también una llamada a la esperanza. Cada día que vivimos es una oportunidad para convertir el corazón, perdonar, y comenzar de nuevo.
No tengan miedo de la verdad. La verdad, cuando se encuentra con la misericordia de Dios, se convierte en salvación.
🙇 ORACIÓN: ¿Qué le decimos al Señor?
“Dios, ten misericordia de mí.”
🔎 CONTEMPLACIÓN Mirar con la mirada de Dios
¨Porque todo el que se engrandece será humillado, pero el que se humilla será enaltecido.»
la verdad del corazón es el lugar donde Dios puede actuar.
🚶 ACCIÓN ¿A que me comprometo?
como si Dios hablara: Deja de esconderte y preséntate conmigo como eres, que, aunque la humildad parezca débil, en realidad es libertad.
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