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Evangelio del día – Lectio Divina Mateo 5, 33-37

Lectio Divina por Franklin Conil de Venezuela

Invocación al Espíritu Santo:

Ven, Creador Espíritu,
visita nuestras almas,
tu don divino llene
los pechos que creaste.

Te llamas el Paráclito,
el don altísimo de Dios,
fuente viva, amor, fuego
y espiritual ungüento.

Autor de siete dones,
de Dios dedo derecho,
fiel promesa del Padre
que por nosotros hablas.

Alumbra los sentidos,
el corazón inflama,
y sin cesar conforta
nuestra vida tan frágil.

Ahuyenta al enemigo,
danos la paz muy pronto,
contigo como guía
todo mal evitemos.

Danos ir hacia el Padre,
conocer a Dios Hijo,
y confiar en ti siempre,
de entrambos el Espíritu.

Amén.

Lectura: Evangelio Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,33-37):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No jurarás en falso» y «Cumplirás tus votos al Señor.» Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir «sí» o «no». Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»

Palabra del Señor.

Jesús se encuentra pronunciando el Sermón de la montaña presentado por San Mateo a partir del capítulo cinco de su evangelio. En este discurso el Señor transmite la nueva ley del cristiano o más bien, la plenitud de la ley. En estas páginas se esboza el perfil del verdadero seguidor de Cristo.

En el texto de hoy se presenta el tema del juramento y con él una invitación a la sinceridad en nuestro trato con el Señor y con los demás.

Meditación:

Detrás de la prohibición de Jesús de no jurar, se encuentra un llamado a la autenticidad y a la sinceridad y una denuncia contra la mentira y la falsedad.

El Señor nos previene de no jurar en falso y de cumplir nuestros juramentos al Señor como se le había mandado a los antiguos.

Ser sinceros, es decir, de una sola pieza, sin tener cera de más, es lo que el Señor desea de nosotros. Ser sinceros es también no tener dobleces ni intenciones ocultas. Sinceridad significa respeto y apego a la verdad.

En ocasiones no somos sinceros simplemente por ser amables, para no incomodar al otro. Otras veces evitamos ser sinceros para no afectar la relación que tenemos con otras personas, bien sea de amistad, de trabajo, de estudio o de cualquier otra índole.

De hecho, la justificación del uso de las llamadas mentiras blancas o mentiras piadosas obedece precisamente a la necesidad de evitar decir o hacer cosas que podrían afectar a otra persona de una manera indeseada. De allí que se considere que la sinceridad debe ser manejada con tacto y cautela.

Sinónimos de sinceridad son: franqueza, veracidad, sencillez, naturalidad, honestidad y honradez. Su antónimo sería, por otro lado, la hipocresía.

Preguntas de reflexión:

¿Eres sincero en tu relación con los demás? ¿Te muestras tal como eres o andas escondiendo siempre tu verdadera forma de ser? ¿Mientes o escondes la verdad por respetos humanos?

Oración: Los invito a orar con el Salmo 101 (100) que es un himno a la integridad de vida, a la sinceridad.

«Voy a cantar la bondad y la justicia:
tocaré para ti, Señor;
contaré tu perfecto proceder:
¿Cuándo vendrás a mi?

Quiero obrar con rectitud
dentro de mi casa,
no pondré antes mis ojos
nada abominable;

Odiaré al fabricante de ídolos,
jamás se juntará conmigo.
Lejos de mí un corazón perverso,
no protegeré al malvado.

Al que en secreto habla mal de su prójimo
lo haré callar;
Ojos altaneros, corazones arrogantes,
no los soportaré.

Me fijaré en los leales del país,
para que vivan conmigo,
el que procede honradamente
estará a mi servicio.

Jamás habitará en mi casa
el que actúa con engaño,
el mentiroso no durará en mi presencia.

Cada mañana haré callar
a los malvados del país,
eliminando de la ciudad de Dios
a todos los malhechores.

Contemplación:

«Que la palabra de ustedes sea sí, cuando sea sí y no, cuando sea no».

Acción:

A nivel personal les invito a revisar su conciencia bajo la luz del Espíritu Santo y descubrir en cuáles situaciones de nuestra vida no estamos siendo auténticos y sinceros.

A nivel comunitario les propongo hablar con sinceridad con una persona con la que por respeto humano o temor a dañar la relación no le hemos dicho la verdad que hemos querido decirle.

Sobre Franklin Colin

Cantautor Católico Venezolano.

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